miércoles, 18 de abril de 2007

Cuarentena

Mira que me lo ponen difícil. El desembarco de Asia en este archipiélago, donde tan mal recibidos son los neofascistas y los fascistas en general; Rañón defendiendo ayer el ladrillo frente a criterios ecologistas y de generación de empleo; la zona azul que nos viene gracias a Pilar Varela... Pero, tal cual prometí, hoy declaro la cuarentena. El apunte de hace un rato a un anónimo asiático y este escrito es lo último que pienso escribir de política hasta el 28 de mayo. La bitácora seguirá, Dios mediante, con sus correspondencias, ficciones, poemas y lo que sea. Incluso os recuerdo que el próximo viernes presento mi libro en el Palacio de Valdecarzana y estáis todos invitados, incluso los fascistillas de tres al cuarto porque en mi sociedad cabe todo el mundo y no excluyo a nadie.
Pero hasta el 28 de mayo no voy a escribir más de política. El único motivo es por higiene mental. Está bitácora nace como algo personal y la suelo alimentar a primera hora de la mañana, escuchando Radio 3, con Tila pidiendo un paseo y un café al lado. En los próximos días, y hasta el 28 de mayo, tendré que lidiar con diferentes partidos políticos en sus actividades matinales, escuchar sus mítines y escribir sobre ellos. O sea, unas seis o siete horas con ellos todos los días. Si, además, los mete en este rato de tiempo libre, en esta afición termino por chiflar, si no estoy ya tocado.
Además, luego está la propia inmadurez de algunos dirigentes que, alimentados por el autoritarismo más rancio, se molestan si uno no piensa como ellos. Y tampoco se trata de que mis jefes tengan que recibir llamadas y llamadas. "No, no, si lo que pone en el periódico está correcto, si yo dije eso en el mitin, pero es que lo que puso en su bitácora no me gustó". Y, mis pobres jefes, además de aguantarme a mí, a explicar al ignorante de turno que, fuera de horario de trabajo, la plantilla tiene libertad y que en las aficiones personales no se pueden meter, que esto no es la RDA o la Cuba castrista. Y ya la liamos porque les damos ideas para su programa de gobierno: crear la policía del pensamiento.
Así que, cuarentena, y hasta el día 28 sin política en el Archipiélago.

martes, 17 de abril de 2007

La expo de Niemeyer


Cualquier motivo es bueno para venir a Avilés. Y, entre los nuevos motivos, está la exposición sobre Óscar Niemeyer que en lo que queda de abril y parte de mayo aún se puede visitar. Organizar una exposición de estas características es difícil. Es una propuesta de libre acceso, que la podrán ver desde arquitectos y aficionados a personas que no sabemos nada sobre esa fascinante mezcla de ciencia y arte. El organizador tampoco cuenta con los recursos que le puede ofrecer una sala de exposiciones al uso.
El resultado es muy interesante. Entre las diferentes opciones, han apostado por un discurso divulgativo, accesible para todo el mundo. Es como la presentación de Óscar Niemeyer ante la sociedad avilesina que ya lo adopta como un vecino más y lo va a tener durante muchos años. Los visitantes descubren la importancia del autor y las características de su arquitectura, descubren lo que es tener un lenguaje arquitectónico, un mundo propio de figuras y formas. Una muestra agradable de ver y que incrementa los atractivos de Avilés.

lunes, 16 de abril de 2007

Tener la razón

Escucho en una de esas tertulias radiofónicas que abren sus micrófonos a los oyentes: "Me gustaría que los tertulianos nos respondiesen para saber si tenemos la razón o no". Y quedó tan tranquilo, víctima de lo que se podría llamar un pensamiento débil. Porque hay aspectos de la vida donde no es fundamental tener o no la razón. Se tiene una opinión, que ya es bastante, y se trata de argumentar. O no, y uno llega al terreno de la creencia, la superchería o la fe. Sucede algo parecido cuando el ignorante de turno te dice: "Sobre gustos no hay nada escrito". ¡Pedazo de pollino! Sobre gustos está mucho escrito: me gusta esto, no me gusta esto. Otra cosa muy diferente es que el gusto, al ser algo personal, no debe ser universal. Y por eso debemos respetarlo profundamente. ¿Es malo que a una persona le guste el Vega Sicilia con casera!? No, no es grave. Es un gusto caro, pero es algo personal y, si se lo puede permitir, que lo disfruté. Allá él con su dinero.
Algo parecido sucede con la opinión, especialmente en el terreno político. Ante determinadas realidades se puede responder de diferentes maneras, ambas igual de válidas. Las opiniones diferentes no tienen porque ser excluyentes. Es una de las grandezas de la democracia. Es un sistema que nos permite que vivamos con diferentes opiniones. Lo importante no es tener la razón, sino saber respetar al otro, a la opinión diferente. Aprender a dialogar con ella y, de ese diálogo, igual sale una respuesta que convenza a todos. O no; entonces recurrimos a los votos y, el que más tiene, aplica su idea. En la medida que asumamos qué es opinión y el respeto a las opiniones de los otros, la calidad de nuestra democracia se incrementará.

domingo, 15 de abril de 2007

ASIA en su laberinto (otra lista electoral)

La presentación de la candidatura electoral de la Agrupación Social Independiente de Avilés (ASIA) ya pone en el debate los equipos con representación en el Ayuntamiento y que pueden gobernar en los próximos cuatro años en la ciudad. Si hace cuatro años, ASIA dio la campanada al entrar en el Ayuntamiento con un concejal (un logro que ellos aún no valoran lo suficiente), ahora aspiran a gobernar con una estrategia basada en el dinero de Melca, según ellos mismos reconocen, y el posible prestigio de Antonio Sabino.
Desde el primer momento, Antonio Sabino anunciaba un equipo de gestores para gobernar el Ayuntamiento. Aunque no decía nombres, los posibles votantes esperaban a conocer la candidatura para ver el A Team para el supuesto milagro (soy de los que piensa que la situación de Avilés no es tan apocalíptica como vociferan algunos). Se suponía una mezcla de militantes de la Agrupación y profesionales de prestigio. Ahora, con la lista publicada en todos los medios supongo que esas personas se habrán decepcionado.
Y no es para menos, salvo Sabino (que no sabemos si comparecerá como independiente o afiliado) el resto de la lista es la gente de la casa, comenzando por su actual concejal y terminando por Avelino "baldosasuelta" González. El fichaje más mediático es Vicente Ordoñez, un buen tipo, pero que me recuerda la llegada de Juanele al Real Avilés. La guinda roja de un pastel azul. O sea, más de lo que han demostrado en este mandato: un concejal que, cuando acude al Pleno (no siempre), sólo es capaz de leer uno, o dos, folios y carece de talento, iniciativa o espíritu para replicar si no lo ha recibido escrito, una política estrecha de miras, carca y rancia. Digo esto porque son los calificativos que me merecen sus quejas sobre la ocupación de la plaza de España por los juegos infantiles en las fiestas de San Agustín, las lamentaciones jeremíacas cuando los alumnos de la Escuela de Arte embellecen Camposagrado y, en general, esa idea de ciudad que me recuerda a la del príncipe de Shrek: una ciudad perfecta, limpia, pulcra, pero muerta porque carece de vida.
Miguel Ángel Villalba anunciaba para el jueves la presentación de la candidatura, sin embargo no pudo ser hasta el sábado por la mañana. ¿Habrá influido las sucesivas negativas que cosechó Sabino en su búsqueda de galácticos? De hecho, Ordoñez no dio el sí hasta el viernes por la noche... Con esta candidatura, ASIA entra en su particular laberinto, un laberinto que han ido creando ellos: el presidencialismo de Sabino. Les queda poco menos de 39 días para encontrar una salida digna o hacer el mayor de los ridículos porque ir a por la alcaldía y quedar en un concejal, o no pisar ni el Ayuntamiento, sería el mayor de los ridículos.

sábado, 14 de abril de 2007

La pista de La Exposición


Ahí está, cumpliendo meses. Aún faltan algunos remates y, seguramente, habrá baldosas sueltas, pero los avilesinos ya nos hemos acostumbrado a la nueva pista de La Exposición. Casi hemos olvidado lo que era ese espacio degradado, sucio, convertido en el gran aparcamiento gratuito de la ciudad. En sus tripas se encuentra un gran aparcamiento de pago. Y, en superficie, canchas para jugar, un parque infantil donde dan las ganas de volver a ser niños y un espacio para pasear y que la Tila corra con otros amigos. La Exposición vuelve a ser el lugar donde todos los avilesinos se divierten, como siempre ha sido. Es una obra que me encanta y por la que me gusta pasear a diario.

viernes, 13 de abril de 2007

Aviso con tiempo

Aviso con tiempo, para que luego nadie diga que no se entero. Dentro de una semana, el viernes 20 de abril, se presenta La soledad de los fantasmas. El libro ya debe estar por las librerías asturianas y supongo que, en breve, llegará a las del resto de España. La cita es en el Palacio de Valdecarzana, en la plaza del Sol y está previsto que empiece a partir de las 20.15 horas. Y, lo que es más importante, estáis todos invitados. Todos incluye a todos los lectores de la bitácora y a quienes ellos quieran invitar. Es un acto público, libre y gratuito.
Salvo caso de enfermedad o muerte, intervendrán Israel Rivas, una de las personas que hizo posible la publicación del libro. También contaremos con la presencia de la editora, la jefa, Marta Magadán. Personalmente, espero con interés la intervención de Begoña Camblor, profesora de la Universidad de Oviedo y compañera en los cursos de doctorado. Es una de las jóvenes filólogas más brillantes y, antes de marcharse una temporada a seguir formándose en el extranjero ha tenido tiempo para desentrañar las claves de esa novela corta. Según lo que digan, el acto terminará con una intervención del autor, o sea yo. Habrá tiempo para preguntas y lo habitual de este tipo de saraos.
Lo dicho, estáis todos invitados al Palacio de Valdecarzana. Si alguno viene de fuera de Avilés, puede aparcar el coche en el subterráneo de la plaza de España, que está a dos minutos de Valdecarzana. Nos vemos el viernes 20.

jueves, 12 de abril de 2007

Habilidades sociales

Existe un cierto tipo de personas que me sorprende constantemente por sus, digamos, habilidades sociales. Me encuentro a X y me dice todo serio: "Llámame mañana, que tengo ganas de tomar un café contigo". Y se marcha tan tranquilo.
Y no es que uno no quiera tomar un café con X, incluso con Y y buena parte del abecedario, pues uno está dispuesto a tomar cafés con casi todo el mundo, salvo los cobardes anónimos que visitan estas islas y otros individuos de igual caladura moral; pero me sorprende la intención. Él, o ella, quiere tomar el café conmigo, pero soy yo quién debe llamar, seguramente fijar el sitio y pagar, puesto que yo fui quien quedó. Con la hipoteca de El Cerillero próxima es un gasto que igual debo evitar, pero más allá del asunto económico, lo más difícil es la primera frase. ¿Qué le digo? ¿Qué me quieres contar X? ¿Qué me quieres contar X que tengo que llamarte yo y no tú? ¡Por favor, en las manos que vivo de escribir!
Desde luego, eso es lo que se llama tener habilidades sociales.

miércoles, 11 de abril de 2007

Variación sobre Joshua Bell, opus 121 A.A.

Joshua Bell acarició su Stradivarius antes de introducirlo en el maletín acolchado. Era un rito que cumplía antes de cada concierto. Acariciaba el violín para agradecerle toda la música que le daba. Lo acariciaba con ternura, con amor, como si fuese el cuerpo de una mujer. Su Stradivarius no era un violín cualquiera. Era una de las pocas piezas del maestro italiano que, sin ser fabricadas por él, conservaban su sonido. El artesano Pier Luigui Prietini había obrado el milagro de lograr un verdadero Stradivarius en el taller del maestro. Prietini había sufrido la peste en su Toscana natal. Allí, cuando la plaga azotaba su pueblo, se comprometió ante San Nicolás a permanecer célibe si salvaba a su familia de la enfermedad. Milagrosamente, los Prietini fueron la única familia del pueblo que superó la plaga sin ningún fallecimiento. El comportamiento piadoso de Pier Luigui Prietini les salvó de las acusaciones de brujería. Con el tiempo, emigró de su pueblo para trabajar en el taller del maestro Antonio Stradivarius.
Allí aprendió el oficio de luthier y comenzó a construir sus primeros violines hasta que conoció a la joven Marta Angélica Martini, de la que se enamoró con pasión. Prietini suspiraba por abrazarla, por besarla, por recorrer su cuerpo en unos pensamientos libidinosos que le torturaban día a día porque recordaba su promesa y su voluntad de cumplirla. Cada día veía a su amada en la calle y suspiraba por ella. Sufría, sufría mucho. Se concentró en la construcción de un violín para olvidar a su amada y la pasión que sentía por ella. Cumplía con sus hábitos piadosos y acudía al taller; algunas jornadas permanecía toda la noche hasta que terminó su pieza.
Una noche, terminó la pieza. Comprobó su sonido y descubrió que había logrado un instrumento digno del maestro. Al día siguiente, lo encontraron muerto al lado del violín. El maestro lo probó y se sorprendió por el sonido. Sin embargo, como muestra de respeto a Prietini nunca salió del taller en vida de Antonio Stradivarius.
Joshua Bell había adquirido el violín sabiendo su historia. En realidad, lo que se sabía era que se trataba de un auténtico Stradivarius por su sonida, aunque se desconocía el fabricante. Tan sólo existía la certeza de que no era Antonio Stradivarius. Bell cerró el estuche y salió de la habitación del hotel. En la calle se calzó una gorra y se dirigió al punto convenido.
Llegó y, sin quitarse la gorra, depositó el estuche en el suelo, sacó el violín y comenzó a tocar. Calentó dedos con algo de Bach y luego fue desgranando las piezas que más le gustaban. Esa melodía con la que había entrado en el Conservatoria, la sonatina que tocó la primera vez que declaró el amor a una mujer, la nana que había tocado a su primer hijo, la pieza preferida por su padre, la obra que nunca terminaba de pulir para su incluir en su repertorio. La multitud pasaba indiferente, caían algunas monedas en el estuche abierto. Bell tocaba cada vez más absorto, ajeno al ruido hasta que se fijó: tenía público. Una niña de unos diez años lo miraba absorta disfrutando de su música. Bell pensó en Bach y versioneó una cantata. La niña sonrío y él comprobó como su música salía con una belleza como nunca había logrado, una belleza que le recordaba las grabaciones es de Jacqueline de Pré que le regalaban sus padres, una pureza a la que había aspirado y que sólo, en ese momento, en la entrada del metro de Washington había alcanzado.

Tócala otra vez, Joshua

Me enteré de la historia por La Voz de Avilés, aunque imagino que fue noticia en todos los medios. The Washington Post convenció a Joshua Bell, uno de los violinistas más importantes del momento, para que ofreciese un concierto con su Stradivarius, a la entrada del metro en una hora punta. Y allá se puso, tapando su cara con un visera para no ser reconocido e interpretando a música sublime. Salvo dos personas, que, además, depositaron generosas propinas, todo el mundo pasó de largo ajeno a la belleza del momento.
A pesar de esa anécdota, el periódico americano se ha lanzado a reflexiones filosóficas sobe la belleza cuando creo que, antes que nada, debería reflexionar sobre los momentos para la belleza. Es una experiencia constatable por todos que no siempre estamos preparados para la misma actividad intelectual ni los mismos retos. Hay momentos en la que el cuerpo nos pide una película fácil y en otras tardes podemos dedicarlas a ver películas de Dreyer sin problemas. A una hora punta, con todo el mundo pensando en el trabajo, en lo que debía hacer, pocos debían tener neuronas libres para dejarse seducir por Bach y la magia de Bell, que ayer recibía un premio como mejor solista de música clásica en Estados Unidos. Es trágico, pero un combate entre belleza y la necesidad de sobrevivir, de ir a trabajar para poder pagarse luego un cd con las mismas piezas que ayer ofrecía Bell, gana la supervivencia. El periódico ha planteado un dilema falso. Supongo que si Bell tocase en otro contexto más relajado (un parque durante un día de descanso) el resultado sería diferente.

martes, 10 de abril de 2007

El sueño de África

Sus tierras atesoran innumerables materias primas, pero una sucesión de dictaduras, gobiernos corruptos, la explotación de las multinacionales, el sistema colonial y la propia naturaleza han conducido a África a una situación de subdesarrollo casi endémico y donde no se alcanza a ver una salida digna. Sin embargo, es un continente que atesora algo de mágico, un encanto por ser el lugar donde se originó nuestra raza humana y, por eso, regresar a África, tiene algo que ver con el retorno a nuestro hogar, a la naturaleza primigenia.
Y sobre todo ese encanto se fija Javier Reverte en otro de sus libros: El sueño de África, un viaje por los países del Este de África. Reverte es fiel a su estilo: escritura ágil y donde los sueños infantiles del viajero son uno de los armazones que explican su deseo de viajar. Reverte mezcla sus vivas descripciones del África actual con las explicaciones históricas y culturales del pasado, de forma que el lector puede hacerse una idea del origen de la actual situación, por lo menos de la historia africana del XIX y que, más allá de las grandes divisiones coloniales, igual es menos conocida. Es un libro agradable de leer y que, en ocasiones, habrá que cerrar para confirmar que estamos en nuestra casa y no camino de las Montañas de la Luna.

lunes, 9 de abril de 2007

La manzana de Rañón

Salió el que faltaba: el cartel pre-electoral de Izquierda Unida. Le reconozco una ventaja: el fotografiado, José Fernando Díaz Rañón, posa de forma muy natural, tal como él es. Por lo demás, traje de campaña (es decir, sin corbata, que sólo deja para los Plenos, hay que respetar las instituciones democráticas) y el ejercicio del gobierno. No sé donde leí que la corbata era una forma de respeto, un respeto estético al interlocutor y Rañón sigue la norma a rajatabla.
Con todo, lo más sorprendente, es la manzana. Sí, Rañón sale con una manzana en la mano, en una pose sakesperiana: "Pc o no Pc", deber ser la translación gráfica de la conjunción astur-ecologista que suma IU en los próximos comicios. Pero tiene su gracia. ¿Será la serpiente que tienta a los asturianos? ¿Busca el candidato cubrir su ración diaria de pectina para no pasar hambre en la campaña? Dará mucho juego, seguro, esto de la manzana.
Es lo que pasa por jugar a la vanguardia. Comienzan con La Laboral y terminamos con la manzana de Rañón. Y, por el medio, se nos descuelga con ese Ovidio OV, que, apunto, debe ser Ovidio Victoria con un aire a Miguel Sanz en la capital del Viejo Reyno. A mi me llevó un par de días sacarlo. No, si al final la campaña electoral va a ser divertida.

domingo, 8 de abril de 2007

Gracias (metabitácora, 4)

Gracias. Este domingo de Pascua es lo que más me apetece escribir en esta bitácora. Aún está cercano ese 26 de diciembre cuando empecé esta aventura que, poco a poco, va cumpliendo días. Mis cinco mil páginas leídas son un número pequeño comparado con otros, la mayoría, que andan por la red, incluso de mis amigos, pero hace que sienta una gran gratitud hacia los visitantes que se dejan caer en estas islas. Así que, gracias.
Gracias especialmente en esta Semana Santa tan especial para mí por vivirla con la persona amada y, aunque no ha sido el primer año, sí ha sido el más especial. Gracias porque la estadística ha demostrado que estos apuntes personales siguen despertando interés más allá de los familiares y amigos que estos días desconectaron del ordenador.
Gracias por alimentar chifladuras como los san Pancracio que, poco a poco, a poco irán creciendo e iremos disfrutando más con ellos.
Gracias a todos. Mil gracias. Un millón de gracias. Infinitas gracias.

sábado, 7 de abril de 2007

San Pancracio de marzo

La votación ha sido reñida, aunque participamos menos de los que yo pensaba. El hecho cierto es que ya tenemos ganador del San Pancracio de marzo y es:

Annie Christian

La candidatura se basó en que le debemos el inicio de este Archipiélago, su paciencia al aguantarme bastantes preguntas y aportaciones. Acto seguido, se lo comunicamos.


viernes, 6 de abril de 2007

De viajes por la red (y 2)

Estos días de Semana Santa son ideales para viajar, por lo menos por la red ya que las carreteras soportan mucho tráfico. Tengo unas cuantas recomendaciones que me llegan de amigos y que no acabo de compartir. Si os gusta la ciencia, resulta imprescindible visitar el blog de Maikel, un amigo avilesino que hace su propia versión del trabajo que antes hacía en Astroseti, ésta última más centrada en la astronomía y la astrobiología, ambas igual de interesantes.
Siguiendo por las bitácoras asturianas, localicé hace tiempo Al filo de la espada, escrita desde Mieres por un tipo, o tipa, que se declara, ateo, laico, republicano y socialista. Afortunadamente, se ha recuperado de una operación que le llevo a suspender su actividad bloguera hace unas semanas. Pero ya está en la red dando caña desde la zona roja. También en la zona roja me recomendaron A sueldo de Moscú, bitácora de un militante de Izquierda Unida, escrita con mucho humor (su presentación es antológica) y que ha ya recibido amenazas de Federico Jiménez Losantos, lo cual da pedigrí.
Si estás harto de política y todas esas cosas, te puedes pasar por Costus, un artista clave en la movida madrileña y que, hace unas fechas, me recomendó una amiga. Es para ver con calma.
Y para cerrar estos días propicios para el retiro espiritual, os aconsejo una pasada por el devocionario para descubrir vuestro lado más místico.
Buenas vacaciones a todos.

Un poema para Semana Santa






En Covadonga


Hace tiempo que no vengo por aquí,
tal vez años.
Entonces, yo era otro:
vivía de cuerpo en cuerpo,
apenas pensaba versos o prosas;
(desde luego,
no es gran ganancia).
Leía, eso sí,
los mismos libros de ahora:
incluso podría conversar de temas similares.
Pero mi lenguaje ha cambiado
y mis palabras suenan diferentes.
Ahora, camino por el Paseo del Príncipe;
hablo con mi hermano de cosas vulgares,
y otras que no lo son tanto.
Busco presencias antes ignoradas
y no deja de asombrarme que Dios
haya creado tanta belleza.

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