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martes, 8 de abril de 2025

Oviedo, capital de la cultura

 


Fuente: Oviedo.es




El Ayuntamiento de Oviedo ha inicio el proceso para ser Capital Europea de la Cultura en 2031.  Siendo muy buena noticia, lo mejor de todo es que en estos primeros movimientos está logrando el apoyo de todos los ayuntamientos de la región. Se está conviertiendo en un proyecto regional, no sólo local. Y eso, en una región como Asturias, donde los valles aún configuran estructuras mentales y estamos tan pegado a la tierra que los localismos son inevitables, es una muy buena noticia. De las mejores de este año. 

El camino es largo y complejo. Espero que se logre pero, sobre todo, que demuestre a los diferentes ayuntamientos asturianos el potencial de trabajar juntos, de sumar energías respetando lo local. Es una teoría que se sabe de memoria y que se ha demostrado en la prestación de servicios; ahora es un campo diferente y, por lo tanto, los frutos que puede dar son mucho más interesantes. 

domingo, 17 de febrero de 2019

¿Hace un culín?

Fuente: http://www.cocinayvino.com/bebidas/sidra-asturiana-y-su-particular-escanciado/



Anda el gobierno asturiano preocupado por lograr que la UNESCO declare a la cultura de la sidra patrimonio de la humanidad. Es interesante el matiz, porque no se trata de la sidra, sino de la cultura de la sidra. Porque sidras se hacen y se toman en muchas partes y de diferentes frutos. Conozco la sidra de pera y me encanta la sidra helada canadiense. Se recoge en pomaradas nevadas y es tanto el frío que se desarrollan frutos muy pequeños pero con mucho azúcar concentrado. Se logra una bebida perfecta para la sobremesa.
También disfruto con las sidras de nueva expresión, que se sirven en mesa y no se escancian y no entiendo una fiesta sin sidra achampanada. Pero ese brut se puede ofrecer aquí o en Shangai. Ya se conoce: "sidra el gaitero, famosa en el mundo entero".
Pero la cultura sidrera es otra cosa. La cultura sidrera es tradición y modernidad, la tradición de aprender el escanciado y la modernidad de ir innovando, como cuando empezaron con las tabletas para cuatro vasos; es ciencia y es arte y, sobre todo, es sociedad. Porque, aunque uno puede escanciarse y beberla, siempre se agradece que te escancien el culete. La sidra difícilmente se entiende en soledad. Uno puede tomar una botella solo, pero es fácil terminar invitando a cualquier conocido que se acerque; uno puede ir a su sidrería, sacar el periódico, pedir la botella y terminará hablando con el camarero; o haciendo el corro con amigos. 

La cultura de la sidra es amistad, es diálogo, es calma y sosiego; puede lograr lo mejor de la humanidad y, por todo eso, merece ser un patrimonio disfrutado por todo el mundo.
¿Hace un culín? Pues hace.

miércoles, 30 de enero de 2019

Ciudad astur: una realidad para aprovechar

Photo by Pawel Janiak on Unsplash


Posiblemente esté en un error al atribuir al arquitecto Arturo Terán las primeras reflexiones sobre la y griega como calle central de Asturias, el inicio de la configuración metropolitana de la zona central de Asturias.
Lo  cierto es que la evolución de las infraestructuras en la región han cambiado la forma de relacionarse, de comunicarse, de vivir en la zona central. Es lo que geógrafos como Fermín Rodríguez han bautizado como Ciudad Astur. Es una realidad que vivimos a diario muchos asturianos: vivimos en una ciudad, trabajamos en otra y no tenemos problemas para desplazarnos por toda la región en nuestros momentos de ocio.
Hoy en día, de Gijón a San Juan de la Arena es poco más de media hora en coche y desde Avilés se llega en 45 minutos a San Juan de la Arena. Ir a una sidrería desde Viesques, Gijón, a Avilés, puede resultar más rápido que desplazarse el centro de Gijón.
Sí, es una  realidad en los usos que damos los ciudadanos, pero presenta muchas disfuncionalidades. Una persona que trabaja en Oviedo, pero tiene el médico de referencia asignado en Gijón por ser su lugar de residencia no puede ubicar en vetusta su especialista en medicina de familia, aunque para algunas consultas le vendría más cómodo. Los gastos culturales de determinadas ciudades recaen en sus vecinos, pero los pueden disfrutar todos los ciudadanos... Y si hablamos del transporte público, ya no hablamos, lloramos.
Frente a esta situación, caben dos opciones. Una es no hacer nada, seguir como estábamos y sufriendo la situación; la segunda es intentar poner un poco de orden, aprender a sumar esfuerzos y organizarse para aprovechar el potencial que supone vivir en una ciudad de un millón de habitantes, pero con la comodidad de residir en núcleos pequeños. Sería un modelo como Los Ángeles, una ciudad polinuclear.





El desaparecido Vicente Álvarez Areces fracasó en un primer intento, pero puso el tema sobre la mesa. Ahora, el gobierno de Javier Fernández, al que en septiembre añoraremos, ha logrado gracias a Fernando Lastra, que ha demostrado una enorme talla política, poner las bases para esa coordenación,  la creación de un área metropolitana asturiana.
Es una propuesta seria, realista, con capacidad de crecer para englobar a toda la región, pues es en la dinámica que estamos; otra de sus fortalezas es que subraya su dimensión colaborativa, de tal manera que no aparecen imposiciones y el diálogo entre instituciones es la herramienta básica para avanzar. Seguramente, al principio será más lento y conforme se despejen las dudas y temores se avanzará más.
Porque no tengo dudas de que podemos vivir sin área metropolitana, pero viviremos peor, perderemos la oportunidad de ser una región atractiva y de mejorar la gestión de unos recursos cada vez más limitados y donde la agenda no siempre la marcaremos nosotros. Pongo como ejemplo las últimas tormentas,que obligan a gastos imprevistos.
Frente a esta realidad, aparecen las voces contrarias de los de siempre y con argumentos bastante peregrinos.
Uno de los más débiles es restar legitimidad a una decisión de este tipo a seis meses de las elecciones. No la entiendo, sinceramente. Quienes deciden son gobiernos elegidos democráticamente. Si existiese un claro rechazo, dentro de seis meses los vecinos podrán elegir un nuevo gobierno que tendrá más fácil paralizar lo hecho durante seis meses, que en realidad será mucho menos, que el trabajo de tres o cuatro años. 
Y luego están quienes se inventan un órgano que no está anunciado ni previsto en ninguna parte y elaboran un marco legal inexistente para rechazarse.
En todo caso, se trata de una misma estrategia: poner piedras al avance de la región; a la mejora de los asturianos.
No es algo nada nuevo y, para no enfadarme mucho, me despido con este vals, para ver si los reaccionarios de siempre no le temen al progreso.




martes, 15 de enero de 2019

Memoria de Juan Cueto

Foto: Alex Piña




Muchos y más autorizados que yo han escrito sobre Juan Cueto. Aquí os dejo el enlace al artículo de El Comercio que repasa su vida y permite conoce su importancia.
Pero como no estoy exento del sentimiento de orfandad que provoca su muerte no me resisto a evocarlo.

Juan Cueto era una parte de mi paisaje familiar gracias a un par de anécdotas. Recuerdo verlo en noticias en Panorama regional  y siempre me fascinaba su estudio repleto de libros, con su purito holandés y determe a estudiar lo que decía.
La primera vez que entró por mi casa fue con un regalo de mi padre. No era don Ángel una persona de grandes gestos, pero un verano me sorprendió, nos soprendió a todos. Por su cuenta y riesgo había ido a la Feria de Muestras de Gijón y compró Exterior noche, una memoria sentimental sobre el cine, que leí varias veces. Una delicia.
Con el tiempo, regresaría a la familia bustiano. Su barroco prólogo de El tesoro de los lagos de Somiedo alimentó muchas tertulias y conversaciones, casi tantas como el propio libro de Mario Roso de Luna.
Después de leer Exterior noche siempre estuve atento a sus columnas, entrevistas, reflexiones... Avanzaba el futuro, nos permitía entenderlo antes de que llegase. Recuerdo, ahora, un artículo en Cuadernos del Norte  donde resumía el siglo XX como el siglo de la velocidad. Y ahí hablaba del vértigo de la sociedad actual.
La última vez que tuve el placer de escucharlo fue en la entrega de las Sardinas de Oro. Reflexionaba sobre la necesidad que tenía Avilés, y también Asturias, de buscar una transición entre el gótico industrial que representaba Ensidesa/ArcelorMittal y la nueva economía, la nueva sociedad del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. Y, con la brillantez de un genio, definía los retos que actualmente afronta mi ciudad.
Sin duda, lo echaremos de menos.

sábado, 1 de septiembre de 2018

El metro asturiano: historia de un fracaso

Photo by Jorik Kleen on Unsplash


Hace unos días, cogí el tren para ir de Avilés a Xivares. Lo que era el Feve y que los antiguos aún recordamos como El Carreño. De la estación de Avilés salimos dos personas. Y una de ellas era el conductor. Al poco, en la parada del antiguo apeadero, se subieron cerca de diez personas y el viaje se convirtió en algo normal, perdió ese carácter excepcional de tener dos vagones de ferrocarril para uno sólo.
Vivo en Gijón y trabajo en Avilés. Con frecuencia, de la que regreso a mi casa, veo pasar el tren. Cuando es de noche se ve perfectamente que suele ir vacío. Con independencia de la dificultad de coordinar los horarios de un periodista, pienso en lo bien que viajaría ahí, sentado, escuchando un podcast o leyendo. Salvo los peros.
El primero es que el traslado en mi vehículo privado, y diésel, a mi trabajo me lleva unos treinta minutos, siendo generoso. Y con libertad total de horarios. Frente a los cuarenta, siendo tacaños, que me podría llevar el tren y atándome a una disciplina de horarios.
El segundo es que la escasa accesibilidad a las estaciones. Si voy a Gijón tren, el tiempo de desplazamiento se dispara. Quince minutos para llegar, 45 de viaje... No puede competir.
Y si me acerco a Veriña, me encuentro con una estación de complicada accesibilidad y que da miedo.
Así que me decanto por mi coche. Me cuesta más dinero, pero gano en comodidad.
Todo esto es una experiencia personal. Pero mi vida es extraordinariamente cotidiana. Luego entiendo que si me sucede a mí, otras muchas personas se encuentran en la misma situación.
De esta manera, se puede vislumbrar las razones de que Asturias carezca de metro, de una comunicación de cercanías entre sus núcleos de población digna del área metropolitana que es. Si a eso le añadimos desgracias como el traslado de la estación de Gijón, entendemos porque las cercanías ferroviarias en Asturias no terminan de despegar, todo lo contrario. 
Es la historia de un fracaso escrito por una clase política con nula tendencia a la reflexión y el estudio.

sábado, 17 de marzo de 2018

Vida de un minero

Fuente: http://www.lne.es/asturias/2014/10/10/guerra-siente-sorpresa-asombro-desaliento/1653942.html



Algún día se escribirá la historia de José Ángel Fernández Villa. No tengo ninguna duda de ello. Aunque, de momento, nos quedaremos en la crónica judicial. 
En esa vida existe un verdadero filón literario. No creo que ningún escritor hubiese sido capaz de imaginar una biografía similar, con un puño levantado y con el otro recogiendo billetes.  Aunque, con la que está cayendo últimamente, aclaro: no quiero decir que la persona real lo haya hecho, aludo a la creación literaria.
El caso es que ya tengo ganas de leer ese monólogo de un lider en Rodiezmo, gritando soflamas y pensando en el dinero que iba acumulando; la descripción de su austeridad y modestia camino de la delegación de la Agencia Tributaria para regularizar su dinero... ¿Y si si demuestra que todo el relato de la fiscalía es falso, falaz, una mentira para hundirlo? Estaríamos ante un Ulysses minero. 
Pero, lo mejor, lo más interesante, será el relato de quienes lo rodearon. Brota pura humanidad de ellos y, por lo tanto, no extraña ver a quienes ahora se cuelgan medallas con enfrentamientos a Villa. Todo el mundo le reprochaba su actitud, aunque los demás no escuchábamos nada. 
Y los tradicionales desplantes de quienes debiéndole buena parte de su carrera y hacienda, pasado y futuro, corren a la plaza de la Concordia para gritar: "¡Qué lo guillotinen, pureza y ética para la clase obrera!" Y ese clásico de la mezquindad humana: "Yo ya lo sabía, no me engañaba; me sorprendía ver como todos los compañeros aplaudían sus reflexiones, que siempre me parecieron pobres..."
Será un libro magnífico. Estoy seguro de ello.
Y como el León de Tuilla hable, más aún.

lunes, 12 de febrero de 2018

De que hablamos cuando hablamos de oficialidá

Photo by Ines Álvarez Fdez on Unsplash




Es uno de los temas que más encienden los ánimos de Asturias y todo apunta de que el debate de la oficialidad (oficialidá) marcará la agenda política de los próximos meses. Es un tema que se encuentra latente y que resulta difícil de entender a quienes no viven en Asturias, porque también resulta difícil de entender a quienes vivimos en Asturias.
Después de todo, ¿de qué se habla cuando se habla de la oficialidá?
No dudo de que hay políticos que izan esa bandera porque no tienen otra para este momento. O, si las tienen, saben que levantarla generaría un problema grave a su partido. Pienso en Adrián Barbón y que ha prendido la mecha del actual debate, como forma de marcar distancia con los últimos años del gobierno socialista en Asturias sin hacer más sangre de la estrictamente necesaria.
Lo que más me inquieta son las voces que se une, el coro de quienes reclaman la cooficialidad del asturiano y el español como algo necesario, imprescindible, crucial para que el bable no muera.
Y es que a mí, eso de la oficialidad no me gusta nada. Más bien, me asusta. Y digo porque. Me parece muy bien el apoyo al asturiano, las subvenciones a las editoriales para la publicación de autores, incluso que se emitan películas dobladas aunque no haya podido terminar ninguna. Ya sé que es algo cultural, pero de la misma manera que mi mente puede asumir a Christopher Lambert falando en castellán, nun ye lo mismu n'asturianu.


Pero seamos serios. En Asturias ya existe un marco legal sobre el asturiano, vigente desde 1998 y que aún dispone de recorrido. Por ejemplo, es una norma que permite que todos los asturfalantes se comuniquen con la administración autonómica y, en el caso de la estatal, da cobertura a la firma de convenios con ese fin; por ejemplo, asegura la presencia en el sistema educativo sin menoscabo del resto de conocimientos y la valoración del asturiano en las convocatorias públicas. Es una ley con los mismos efectos que una oficialidad. La norma se basa en dos grandes principios. El primero es entender al asturiano como una parte del patrimonio cultural de los asturianos; el segundo es la libertad para su uso. 
Y yo creo que aquí está la clave del debate de la oficialidad. Se habla de oficialidad para no usar palabras como imposición o merma de la libertad. Los llamados avances que se dan en la promoción del asturiano utilizan como ingrediente fundamental la pérdida de libertades ciudadanos. Miren, por ejemplo, lo que pasa en la Educación Primaria. Los escolares pueden elegir Llingua asturiana, pero la otra opción no un segundo idioma moderno, u otra asignatura. La disyuntiva es Cultura asturiana. ¿Qué prefieres: coca-cola o pepsi? Te doy la libertad de elegir, pero no te ofrezco la posibilidad de hacerlo. 
Hablan de oficialidad, cuando lo que quieren es restringir la libertad.

lunes, 29 de abril de 2013

La imagen del futuro



No por pasado conviene olvidar el pasado. La reconversión industrial supuso que Avilés dejase de ser el gran monocultivo industrial de la siderurgia. Es algo que ya estudian los niños de Primaria. De la noche a la mañana, la ciudad (y con ella la comarca) debió reinventarse su futuro para superar un presente adverso, muy adverso. Proyectos como el Avilés 2000 e iniciativas ciudadanas generaron el caldo de cultivo para alcanzar una situación, en la actualidad, mucho más optimista que la que se podía uno esperar a mediados de los 90. 
Y, en la imagen de este comentario, aparecen los elementos que articularán el futuro de la economía de la comarca. A la izquierda, el crucero como símbolo de un turismo que acude no por el tiempo (ahí las nubes de tormenta), sino por otros atractivos: Centro Niemeyer, calidad de vida, gastronomía...
A la derecha, el Centro Niemeyer como símbolo de una nueva economía basada en la cultura, en el conocimiento.
Y, de fondo, la industria tradicional, sector que también ha evolucionado y se convierte en una parte imprescindible del paisaje, aunque se encuentre situada en el fondo de la imagen.
Es la imagen de nuestro futuro como ciudad y como región.

jueves, 16 de agosto de 2012

Joyas electorales

Los partidos políticos minoritarios tienen su encanto. Saberse jugando en otra liga les permite aportar ideas que pueden terminar interesando a los grandes. Y gozan de la libertad para hacer campañas originales, novedosas, rupturistas.
Pero, en esa misma libertad, también pueden hacer el ridículo. Incluso nos ofrecen joyas. Como el caso de Ideas




El eslogan se presenta con gracia: las ideas nos aseguran el desarrollo. Pero no deja de ser una estupidez por su falaz. Es falso que las ideas aseguren el crecimiento de un territorio. No todas las ideas son igual de buenas, comenzando por el que asó la manteca. Y, además, una cosa es la idea y otra la ejecución... O sea, una frase tonta como tantas otras. Y, además, con el candidato en mangas de camisa. Si no quieres mantener la etiqueta habitual, perfecto; ningún problema. Pero no puedes ir a así, entre dos aguas. 
¡¡Colleja!!
Pero lo mejor es el reverso, la cara be:




¡¡Chazam!! Sí, el del bigote es Miguel Ángel Revilla, el que fuera presidente de Cantabria siendo el partido menos votado. Un tipo popular, simpático para muchos y con un toque de populismo lo convierte intragable para algunos. Ahí están, dos luchadores honestos, según se autodefinen. No sé ustedes, pero cuando alguién proclama algo que se considera propio de su condición siento escalofríos y ganas de huir. 
Y el otro, el que antes se ponía en mangas de camisa ahora saca la americana. Al menos podría cambiar de corbata, pienso yo. Miguel Ángel Villalba. ¿Pediría el voto a los seguidores del Oviedo con esa foto? ¿Utilizaría fotoxop? Tal vez metería el dedo en el ojo: "Es que el Oviedo como no está en Primera, no juega con el Racing". 
Volveremos a verlos en las próximas autonómicas, seguro.

miércoles, 25 de julio de 2012

El Arcu Atlántico radiografía la Asturias de FAC



Más allá del interés de su programa, que lo tiene, la celebración del Festival Arcu Atlánticu de Gijón sirve para revelar la radiografía de la idea de Asturias que late en Foro Asturias (FAC). Tres detalles aparecen en esta fiesta: despilfarro, división y culto a la personal.Tres de los genes de FAC.
¿Por qué digo esto?
Despilfarro porque organizar un  Intercéltico cuando ya existe uno a 30 kilómetros (me refiero al de Avilés) implica duplicar gastos que, aunque correspondan a administraciones diferentes, lo soportamos todos los asturianos. No hemos aprendido nada de la crisis. Seguimos con la ola. Si el vecino monta una Semana Negra yo me lanzo con un Celsius, aunque, dentro de cuatro años, salga lamentando errores en la gestión.
El gen de la división también se le podría llamar cantonalismo, esa tendencia a defender una aldea para terminar siendo un conjunto de aldeas enfrentadas entre sí. Si los responsables de Gijón tuviesen una visión de Asturias como una unidad, no duplicarían recursos, sobre todo en una división de crisis como esta. Ya me dirán que estoy pesado con la crisis, pero si a estas alturas de la película no hemos aprendido a que necesitamos austeridad es que no hemos aprendido nada. Y una forma de iniciar una buena gestión es tener una visión de unidad, saber que no es necesario tener un Museo del Prado en cada provincia, porque ya existe uno.
Y, por último, el culto al ego demostrado en la composición inaugural del festival, cuya letra firma el concejal de Cultura y padre del Festival. No es un tema económico, pues no dudo de la honradez de Carlos Rubiera. Pero no es lo más ético. Tendría un pase si fuese la única persona del mundo capacitada, pero en todo el Arco Atlántico existen escritores suficientes para escribir esa obertura. La gestión de lo público obliga a una necesaria ética que, en este caso, brilla por su ausencia.

jueves, 14 de junio de 2012

Cuestión de democracia

Sede del PP en Oviedo, manchada con pintura negra.
 Autor: Mario Rojas.


Primero fueron los insultos, pero no me preocupe, porque eran palabras.Después comenzaron a lanzar piedras y pintura a nuestras sedes, pero tampoco nos inquietaron. ¡¡Tan sólo eran edificios!!
Pero lo cierto es que los ataques de esta semana contra las sedes del PP muestran una pulsión autoritaria que va contra la esencia de la democracia o una de ellas: el respeto al que no piensa como yo.
Son totalmente condenables y las condeno, de la misma manera que me inquieta la lentitud en la reacción de partidos y sindicatos.



martes, 7 de febrero de 2012

Paseando cerca de Deva

Peña La Deva, desde Ranón


Su imagen, como si fuese un trozo de tierra que trata de no quedar rezagada del continente, o todo lo contrario, como si fuese la zambullida de la tierra en la mar convierten a la peña de La Deva, o tal vez sin artículo, algún alma caritativa habrá por ahí, en un espacio singular, un territorio mágico.
Un paseo en su proximidad es recomendable. Desde Ranón, los caminos que conducen a las fincas permiten vistas poco frecuentes, pasando por las proximidades del Aeropuerto de Asturias. Se puede llegar incluso a Bayas y bajar al playón. O también por la senda costera desde Bayas, que permite verla frente a frente y tratar de dialogar con paisaje marcado por las tragedias de nuestra historia.
Es un hermoso lugar para conocer.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Una explicación



Tal vez la encontremos una explicación a todo lo que sucede en la inscripción del autobús. Hemos dejado de ser un Principado. Hemos vulgarizado la región hasta convertirla en un Cipado, que suena a país lejano y misterioso, de costumbres exóticas; cuyos embajadores aparecen por occidente un par de veces al siglo, asombrando a las cortes cristianas con sus bárbaros comportamientos. 

lunes, 30 de enero de 2012

Sin miedo al miedo

Museo Marítimo de Asturias.
Luanco, Gozón. Agosto de 2011



Paseaba por Luanco cuando me acerqué hasta su Museo Marítimo, un espacio que bien merece una visita y que de forma periódica organiza exposiciones con éxito. Allí me sorprendió la frase pegada en su puerta principal: si no les gusta el Museo, le devolvemos el dinero. Así, con la gallardía propia de quien no teme a nada, del que ha vencido galernas y temporales. 
Una propuesta que nos recuerda los peligros de mezclar el gusto con lo que, de suyo, es bueno o malo; la subjetividad con las categorías personales; en suma, el veneno del relativismo.

martes, 24 de enero de 2012

Mi paraíso


Desde el aparcamiento


Ya desde el aparcamiento al que se llega por una pista sin  asfaltar, donde el agua de la lluvia marcó peligrosos canales para la estabilidad del vehículo, uno descubre que no se encuentra en un lugar cualquiera.
Y es que la playa de La Boriza demuestra que en la Tierra existen suficientes muestras de la existencia del paraíso, como puede ser esta playa llanisca.

El peñón de La Boriza, en baja mar
Aunque son bastantes los asiduos, las dificultades propias al acceso y la carencia de servicios hacen que aún se pueda disfrutar de una razonable soledad en la playa. Bañarse en sus aguas transparentes, bajo la protección del peñón cuya verticalidad impresiona desde el agua es una sensación mágica. En la playa de La Boriza la mar y la tierra, el monte y las olas se abrazan de una manera en la que, únicamente, se puede disfrutar, relajarse y disfrutar.

martes, 17 de enero de 2012

El FICX como síntoma

José Luis Cienfuegos
Uno vive con mucha tristeza todo lo que sucede en torno al Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) y más cuando conoce a buena parte de los protagonistas y sólo tiene palabras de elogio hacia todos ellos.

No me inquieta la destitución de José Luis Cienfuegos por sus formas. El mismo Ayuntamiento que lo aupó lo defenestra. Lo que me preocupa es el trasfondo que se ve tras todo ello. Durante la campaña y la precampaña, y aún hoy, las gentes de Foro Asturias se presentaban como un partido diferente a los demás. Por lo visto hasta la fecha, la diferencia se manifiesta en asumir los defectos de todas las formaciones y ninguna de sus virtudes. Tal vez sea reflejo del paisaje que se cobija bajo esas siglas.

Entiendo que un periodo electoral, un partido político no puede manifestar su opinión sobre todo lo que hará. Pero sí es necesario ofrecer algunas ideas sobre los principios de su gestión. Y, que yo sepa, nunca se cuestionó nada sobre el FICX, al contrario que, por ejemplo, la Semana Negra. Ni se habló de cambio de modelo ni nada. Todo indicaba que lo que había continuaría igual.

¿Y qué era lo que había? Un festival austero y que, con un presupuesto modesto, había logrado generar una personalidad propia y ser una referencia en España y,lo que es más importante, una cita obligada para una parte de la sociedad asturiana que, de lo contrario, no veía colmada en su región sus gustos culturales.
Pero ahora llega el gobierno de FAC y lo quita todo de un plumazo. Desde el Ayuntamiento de Gijón se apela a su legitimidad para hacerlo. Nadie la cuestiona, pero que algo sea legítimo no significa que está bien. Y el equipo que viene traerá un modelo diferente, ni mejor ni peor, pero distinto al que existía. Y eso tiene unos grandes riesgos. Que a veces salen bien, como sucedió en Gijón cuando llegó Cienfuegos a la dirección de FICX, y a veces mal, como sucedió en Gijón en etapas anteriores y que dejaron al festival en una cita mortecina. 
Así que, con lo que nos quedamos, es un cambio de orientación que no se anunció sin explicar claramente las causas, por lo que todos suponemos que la decisión se motivó en que lo que había no gustaba ni se comprendía y, además, venía de un gobierno de otro color. 
Todo ello nos revela a un gobierno incapaz de entender lo diferente y rechazando el pasado en un vertiginoso ejercicio de adanismo político, con las lógicas gotas de adanismo político.
O sea, síntomas muy peligrosos y de los que no se libra la oposición, pues el PSOE ya comienza a sacar a relucir las militancias políticas del nuevo equipo: en FAC, por supuesto.




miércoles, 12 de octubre de 2011

La TPA como síntoma

La decisión del gobierno de Francisco Álvarez-Cascos de recortar en once millones de euros las transferencias al Ente Público Radio Televisión del Principado de Asturias es un inquietante síntoma de la deriva totalitaria autoritaria que late en el Ejecutivo regional. 
Porque, siendo legítimo, que un gobierno no asuma la creación de un medio de comunicación público, lo que se encuentra en primera lugar es el necesario respeto a las leyes aprobadas por la Junta General del Principado, el parlamento elegido por todos los asturianos. Y, entre esas leyes, la más importante es el Presupuesto autonómico. 
La contabilidad regional recoge las partidas que gestionará el gobierno y también las transferencias que realizará a la red de entes y sociedades públicas existentes, entre ellas RTPA.
En este caso, existe la duda legal sobre si puede recortar unilateralmente esa aportación a un ente público, toda vez que su propia naturaleza legal busca la autonomía en la gestión. En principio, una ley sólo se puede modificar con otra ley, no con una decisión del Ejecutivo. De un plumazo, Cascos fulmina la separación de poderes.
Y, además, sembrando dudas sobre el ahorro real. Suprime ese dinero pero la plantilla sigue intacta, a la que se le pagará por verse las caras y no hacer nada; también los contratos plurianuales, abriendo una nueva vía judicial para aclarar si se debe pagar o no, además de los intereses de demora... Mucho ruido para muy pocas nueces.
Y, además, obviando otro debate que puede ser necesario: si los asturianos queremos o no una televisión pública autonómica. Porque esa cuestión no se debe solventar por un gobierno que no responde a la mayoría de los asturianos (no podemos olvidar que Foro Asturias fue el segundo partido más votado en las elecciones y no dispone de mayoría absoluta), sino en la Junta General del Principado, donde se creó la TPA y donde los representantes de los asturianos deben resolver las cuestiones que nos atañen.
Por eso hablo de un gobierno totalitario  autoritario, que olvida los mecanismos parlamentarios y su funcionamiento para refugiarse en el decreto, en el rodillo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Por tierras de Ibias y Degaña

Hace unos meses, mi amigo Roberto Mata se ordenó sacerdote. Culminaba una vocación labrada a fuego lento, moldeada con los golpes que da la vida. Aún sin ser diácono, nos acompañó en el enterrio de mi madre. Y también en alegrías, como el bautizo de Costillina, su primer bautizo.
Esta semana nos hemos enterado que asumirá las parroquias de las tierras de Ibias y Degaña. Una tarea dura, que supondrá muchas horas en la carretera y un gran esfuerzo personal. En el Occidente están de enhorabuena. Reciben un nuevo vecino, una gran persona y mejor sacerdote. Y, sus amigos, tendremos un nuevo motivo para visitar esos concejos.

lunes, 11 de julio de 2011

Otro muro para la infamia

Dique exterior de El Musel, desde Xivares

Los veranos ya no serán iguales. Ahora, cada vez que nos acercamos hasta Xivares el muro de piedra del superpuerto de El Musel nos saluda con su estética obscena: ese dique de piedra, prótesis artificial surgida por la codicia humana del Cabo Torres, un nuevo muro de Berlín contra la libertad de las olas.
Para los que somos ajenos al mundo portuario, el nuevo dique se nos presenta como una gran piscina, esperando la llegada de los barcos que vemos fondeados a lo largo de la costa, pero nunca en ese lugar. Los políticos hablaron en su momento de una gran obra para el futuro de Asturias y, mientras éste llega, las constructoras suman facturas multimillonarias y nosotros, los que pagamos todo esto, soportamos un nuevo destrozo en la costa.

jueves, 21 de abril de 2011

El escaparate como símbolo

No es la primera vez que proclamo mi interés por los escaparates. Su creación va más allá de la mera exposición de productos comerciales y puede oscilar entre la narración de historias, la belleza o el mayor de los horterismos, pues cabe de todo. 
En este caso, me interesa el escaparate en una dimensión más social, cuando refleja un sentimiento colectivo, una pasión ciudadana, el compromiso de ese comerciante con su ciudad, lo que en las grandes empresas se denomina responsabilidad social corporativa. Uno lo cree ver cuando esa ventana privilegiada se reserva para una actividad que guarda escasa relación, o ninguna, con la actividad comercial de ese comercio. Es decir, renuncia a la promoción, a la posibilidad de venta por sumarse a lo que en ese momento es una ilusión colectiva, de toda la ciudad.
Pensé todo eso después de ver el siguiente escaparate en el Centro Comercial El Atrio, en Avilés:

Mercería Cova, Avilés.
Abril 2011

Como se ve, se trata de la recreación de un paso de Semana Santa sobre el Bollo mantecado de pascua típico de estas fechas en Avilés. Es el regalo de los padrinos a sus ahijados. Y el que nos hacemos muchos ahijados cuyos padrinos nos cuidan desde el cielo.
Aquí otra perspectiva:


Ahí toda parte de la iconografía más tradicional de la Semana Santa, incluyendo la bandera española. Reconozco que algunos detalles (como esas caras o las flores) le conceden al escaparate un aire extraño, pero que no desentona habida cuenta de lo que uno se encuentra en las procesiones.
Lógicamente, este fenómeno no es único de Avilés. Hace unos meses, en Oviedo, en plena semana de los Premios Príncipe de Asturias, encontré el siguiente escaparate en Encuadernaciones Inclán:


Encuadernaciones Inclán, Oviedo.
Octubre de 2010

Como se ve todo un homenaje a una ceremonia de la que los ovetenses se encuentran muy orgullosos. 
Toda una lección de sociología.

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