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lunes, 20 de octubre de 2025

Y ahora con la hora

Vaya por Dios.  No es la primera vez que desde este humilde espacio (lo dijo por el bajo número de visitas) reclamo el cambio de hora y ahora llega Pedro Sánchez Castejón, nuestro presidente del gobierno a reclamar el cambio horario. Resulta que las comisiones y horas de trabajo en el Congreso de los Diputados, de esa famosa Comisión para la racionalización de los horarios ha dado fruto y el presidente del gobierno lo incluye en su agenda política.

No es Pedro Sánchez un político de mis simpatías. Sus cambios de opinión (como dice él) no me generan confianza y la sucesión de prácticas de dudosa ética en su perímetro más próximo me generan pavor, pero, ahora, tengo un aliado. ¿Es bueno saber que no estás solo cuando el que te apoya es un tipo al que no le comprarías un coche usado?

No lo sé, pienso eso de llámame gallina pero tírame trigo. Eso de ser práctico me genera dudas porque suele ser un eufemismo para la genuflexión, que se sabe cómo empieza pero nunca cómo terminará. 


miércoles, 9 de julio de 2025

Empieza la fiesta con el Real Avilés

 No por esperada, la noticia de la ayuda del Ayuntamiento de Avilés al Real Avilés Industrial deja de ser sorprendente. En verdad todos sabemos que la subvención nominal llevaba tiempo congelada en las arcas municipales por la existencia de deudas con las administraciones públicas y que bloqueaban la salida del dinero público hacia las arcas del club. Parecía que el gobierno, es decir, el PSOE, se encontraba cómodo en la situación: ofrecía su ayuda, pero no la daba porque legalmente no podía darla. Así se evitaba problemas y, sobre todo, tener que explicar un cambio en su posición histórica.

No podemos olvidar que desde la transformación del Real Avilés Industrial en una sociedad anónima deportiva, el Ayuntamiento siempre se negó a apoyar financieramente al club. Ya en la época en la que el desaparecido Manuel Lloriana presidía el club, el gobierno, con Santiago Rodríguez Vega como alcalde, aseguraba que no destinarían dinero a un club privado. Para el PSOE, la política deportiva de la ciudad pasaba por invertir en el deporte base y apoyar a los clubes aficionados. Nada de destinar dinero al deporte profesional. 

Bueno, es un criterio como cualquier otro. Con la ventaja que el PSOE avilesina nunca lo ocultó y siempre lo expuso en público. Y aunque podía molestar a una parte del electorado, las sucesivas victorias en las urnas demuestran que bien no importaba a los avilesinos o era un defecto soportable. Como decía Billy Wilder: nadie es perfecto.

La concesión de la ayuda es una buena noticia para el club. 150.000 euros es una cantidad importante, pero abre una puerta a un jardín que será muy interesante. ¿Acaso el Belenos, la Atlética Avilesina, Adba o Judo Avilés no promocionan por igual la imagen de la ciudad? Son equipos que compiten en categorías nacionales, incluso superiores a las del Real Avilés. Aunque son especialidades cuyo tirón popular no es comparable al fútbol, tienen su público, y también harán promoción de la ciudad en capitales de provincia como Salamanca o Zamora, por citar dos rivales de la Atlética Avilesina, que se encuentra en la misma categoría del Real Avilés. 

El Real Avilés ha abierto la puerta a un jardín que, hasta ahora, ningún gobierno de la ciudad había atravesado. A ver lo que sucede en el futuro.

viernes, 4 de julio de 2025

Pongamos que hablo de corrupción

 

Foto de Markus Spiske en Unsplash


Lo bueno de cumplir años es que algunas cosas te asustan menos que cuando las vives por primera vez. Recuerdo los casos de corrupción que vivivimos en la época del felipismo, sobre todo el de Luis Roldán, y parecía que se iba a terminar el mundo. Perdimos (ya sé que es muy sublime el uso del plural) la inocencia y comprobamos que el poder termina corrompiendo.

Llámase como se llame, la cercanía del poder  siempre termina provocando que las debilidades humanas busquen atajos. Sexo y dinero son dos de los grandes motores de las bajas pasiones humanas. Y, si no lo son, no están lejos.

Corrupción no es sinónimo de poder, pero es síntoma de su existencia. Corrupción existen en todos los regímenes y sistemas. En la Iglesia alimentó buena parte del Cisma de Occidente, en el franquismo español, Redondela fue uno de los grandes escándalos. Podríamos seguir citando casos y casos y no habría bits suficientes en el mundo para recogerlos todos.

Habida cuenta de la existencia de la corrupción, el problema de las sociedades es la reacción más que la prevención. Esta, es indudable, es necesaria, pero los corruptos siempre encontrarán los atajos, el matiz, el renglón torcido de la norma.

Me atrevo a afirmar que una de las diferencias entre las sociedades democráticas y las autoritarias (en una definición muy amplia, incluyan también las dictaduras) es la capacidad de reacción de la sociedad ante la corrupción: la indignación y la reclamación de responsabilidades; la exigencia de un criterio ético, el refuerzo de las medidas de prevención, la denuncia.

Por eso me inquieta tanto la actitud del gobierno de España ante la actual crisis de corrupción. Es un comportamiento más propio de un sistema autoritario que de una democracia, que es lo que reclama la sociedad. Y, de esa diferencia, pueden surgir muchos problemas para el propio sistema democrático: de la desafección a abrir el campo a los autoritarismos.

lunes, 7 de abril de 2025

Trump contra el mundo

 


Foto de Scottsdale Mint en Unsplash


En la libreta donde voy apuntando las ideas que se me ocurren para esta bitácora escribí hace meses: guerra mundial híbrida. Al tenor de la evolución de la situación en Ucrania e Israel, el mundo parecía una versión actualizada de la Segunda Guerra Mundial. El frente del Pacífico se había alejado de Asia, posiblemente por ser una de las zonas más ricas del mundo, y traslado a Israel/Gaza; mientras que el frente europeo se concentraba en Ucrania.

El término guerra híbrida nace de los teóricos rusos y, con todos los riesgos que implica una reducción, viene a apuntar los conflictos donde el enfrentamiento no es directo, sino que se realiza de maneras más sibilinas: sabotajes anónimos, ataques cibernéticos, operaciones de bandera gris... En este caso, sería una evolución del concepto, toda vez que se produce un enfrentamiento entre dos bloques (democracias liberales por una parte frente a sistemas autoritarios por otra) de manera indirecta. Aunque las democracias son quienes apoyan, la violencia y los muertos los ponen los ucranianos e israelíes por un el lado de las democracias y los rusos y palestinos por los sistemas autoritarios.

Estaba muy feliz con mi idea y me arrepentí de no haberla escrito antes cuando Donald Trump ganó las presidenciales estadounidenses y nos llevó a la deriva en la que estamos ahora, al borde de una crisis económica que nos acerca a la Gran Depresión. Con la enorme diferencia que ahora todo se debe a las decisiones de la presidencia mientras que las causas de la Gran Depresión fueron más complejas.

En mi análisis mental todo estalló. Con todo lo que las democracias nos estamos jugando en Ucrania e Israel es como si Churchill, poco antes del desembarco de Normandía, se fuese a Berlín a tomar un te con Hitler para tratar de arreglar el desaguisado porque era un buen tipo. Trump ha iniciado una guerra contra el mundo, ignorando que el mundo no es el que él piensa.


Foto de Mika Baumeister en Unsplash

Todos los economistas coinciden en que el proteccionismo es malo para el desarrollo de los países y que el libre comercio impulsa a la creación de riqueza, siempre que todos los actores jueguen con las mismas cartas. Tampoco podemos olvidar que parte de los desequilibrios en las balanzas comerciales es fruto de años de deslocalización de inversiones, no sólo de Estados Unidos, también de los países europeos. ¿Se puede cambiar eso en una semana? No, no tiene pinta. 

Trump ha iniciado una guerra contra el mundo. No sé quien la ganará. Mi única certeza es que  el mundo que saldrá de esta será muy diferente al que teníamos antes de la firma de los aranceles y la tormenta desatada.

domingo, 13 de octubre de 2024

Estudiantes de huelga

 


Foto de Austrian National Library en Unsplash


Costillina ya se encuentra en el instituto. Ha empezado tercero de ESO, lo que representa un gran cambio. La novedad es que ahora puede ir a la huelga. De momento, en apenas un mes de curso. Llevamos dos jornadas de huelga. Una contra el sionismo y en apoyo a Hamás y otra pidiendo el cambio del modelo de acceso a la universidad y contra la brutalidad policial. No sé si aquí o en Madagascar. Como mínimo nos queda la huelga general feminista, contra el cambio climático, un par de matanzas de indígenas y por uno que pasa por ahí.

En primero y segundo de ESO no podían ir a la huelga. En tercero sí. De momento, todos los terceros se han sumado masivamente. Un cien por cien de éxito. La primera convocatoria me generó cierta inquietud. Lo reconozco. Así que ejercí de padre serio y responsable (es un decir) y tuve una pequeña conversación con ella para saber si apoyaba a Hamás y todo lo que significaba. La conversación no pasó de unos pocos segundos. En cuanto aseguró que, por la ley, en el momento de que la mitad más uno de la clase vota que irá a la huelga, los profesores no pueden avanzar materia. Y que ir para nada... Mejor quedar dormido.

Desde luego, en este país hemos tenido suerte porque el águila mental que tuvo la ocurrencia de conceder el derecho de huelga a los estudiantes podía haber soltado a los monos del zoo armados con arma o convocar una consulta democrática en la cárcel: que voten los condenados para saber si quieren la libertad o no. ¿No sería eso un ejemplo de justicia democrática? Creo que en la tercera película de Batman de la triología de Nolan existe un ejemplo de lo que podría ser.

Ya me sé la historia. Seguramente, los defensores del derecho de huelga de los estudiantes invocarán la necesidad de enseñar los valores de la democracia y los derechos. Pero es un argumento absurdo, toda vez que cuando se les enseña la guerra o la muerte no se mata a ningún alumno o se les manda a cualquier conflicto.

En el mundo laboral, la huelga implica un sacrificio del trabajador. Pierde parte de su sueldo. En otros momentos de la huelga, los sacrificios serán mucho mayores. ¿A qué renuncian estos huelguistas estudiantiles? A nada. Al final lo que votan es tener o no un día de clase y, puestos a elegir, yo haría como Costillina y ese día me quedaría dormido en la cama. 

lunes, 23 de septiembre de 2024

Hasta las narices

 


Foto de Timon Studler en Unsplash


El próximo 7 de octubre se cumplirá el primer aniversario del ataque de Hamás a la frontera de Israel. Desde entonces, la guerra latente en Oriente Medio estalló en toda su magnitud. A diario vemos imágenes que nos sobrecogen, historias que parecen más propias de películas como el estadillo de los buscas de los terroristas de Hezbolá

Desde nuestra relativa tranquilidad de la Unión Europea debemos preguntarnos si estamos a favor de un estado confesional; de la vulneración de los derechos de la mujer, de la persecución por razones de orientación sexual, del incumplimiento sistemático de las normas básicas de la guerra, como es no utilizar medios civiles para encubrir objetivos militares. 

Mi respuesta es no y, por esa razón, apoyo a Israel en la lucha que ha emprendido. Es más, considero que la Unión Europea debería disculparse por permitir que los recursos destinados a la construcción de Palestina en su legítima aspiración a formar un estado propio (tal como señaló la ONU en la conclusión del mandato colonial británico) se hayan destinado a la infraestructura utilizada por los terroristas.

La respuesta de Israel está siendo dura. Es comprensible. Evidencia que ya se han cansado de soportar ataques constantes; consideran, y con razón, que su población debe poder ir a dormir sin temer a una lanzamiento de misiles, cohetes o una nueva incursión terrorista. Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo, es el refrán que se podría aplicar.

La guerra, como todas las guerras, es dura. Habrá víctimas inocentes porque en todas las guerras las ha habido. Habrá dolor y destrucción. Es inevitable. Tan sólo espero que de todo ese caos surja un nuevo Oriente Medio sin fanatismo, sin intolerancia, con naciones viviendo en paz. La historia demuestra que no es una utopía. Sucedió en Europa, después de la Segunda Guerra Mundial. No fue un proceso fácil, pero naciones que habían estado enfrentadas durante años se convirtieron en aliadas e iniciaron el mayor periodo de paz, bienestar y crecimiento que conocieron en su historia. 

jueves, 19 de septiembre de 2024

Nostálgicos del franquismo

 No sé qué hago en mis vacaciones. Cuando debería dedicarme a otras cosas mucho más interesantes, me asomo a la rabiosa actualidad para ver el anuncio del gobierno de España de crear un registro de empresas informativas. No es la primera vez que existe un registro en España. Sin forzar mucho la memoria, en el franquismo hubo un registro de medios informativos, que obligaba a que las cabeceras estuviesen dirigidas por periodistas titulados que, para ejercer, debían jurar y prometer los principios del Movimiento, los mismos que se enseñaban en las escuelas para que todo estuviese atado y bien atado.

Sin embargo, todos esos esfuerzos fueron baldíos. Las generaciones educadas en el nacionalcatolicismo unieron sus esfuerzos para lograr que España recuperase la democracia. Parece que nuestro gobierno no aprende de la historia. Los intentos para dominar la sociedad, propios de autócratas, dictadores y tiranozuelos se encuentran condenados al fracaso porque el espíritu humano necesita libertad, aspira a ella y la logrará. Más tarde o más temprano, pero la logrará, aunque sea de espaldas al Estado.

El gobierno, claro está, ha negado cualquier reminiscencia franquista en sus intenciones. Su actitud es tan lógica como falsa porque no es la primera vez que se inspira en el anterior régimen. Además, su justificación es absurda. Aseguran que se trata de conocer la propiedad y financiación de los medios de comunicación. Los más importantes de España (Prisa, V0cento, Atresmedia) cotizan en Bolsa, con las obligaciones de hacer públicas sus cuentas, donde se rastrean todos los datos que se quieran saber: desde la propiedad a la financiación. Las cuentas anuales se suben periódicamente a sus respectivas web. En el resto de casos, sus sociedades deben inscribir sus cuentas anuales en el Registro Mercantil, como cualquier empresa, además de rendir cuentas anuales a la Agencia Estatal de Administración Tributaria. ¿Le parece poco control al gobierno? Bueno, control, con las medidas actuales, no lo hay. Lo que existe es una información pública más o menos accesible y que donde se podría mejorar su transparencia dotando a los registros mercantiles de más medios para agilizar el acceso a la información. 

O sea que la conclusión es evidente: el gobierno aspira al control de los medios. Queda saber si su modelo es la Ley Fraga o beben directamente de la normativa previa.

martes, 25 de julio de 2023

Las urnas silenciadas

 




Ya hemos tenido las elecciones generales, hemos podido leer quien ha ganado y quien ha perdido, las claves de los sondeos, quienes acertaron y quienes fallaron. Sin embargo, en todos los análisis, lecturas, lloros y elegías de estos días noto la ausencia de la llamada a la centralidad y la moderación formulada por el pueblo español. Dos grandes partidos, en dos espectros ideológicos contrapuestos, pero llamados a entenderse. Si esto fuese Alemania, se comenzaría a hablar de gran coalición a favor de la estabilidad y la moderación.
Pero no es Alemania y, antes que un lider dispuesto a consensuar, a construir, tenemos a jefes que prefieren pelear.
Así nos va. 

miércoles, 12 de julio de 2023

La boda y el debate

Creo que son los novios; foto de Ionieva en Hola


Con la boda de Tamara Falcó me ha sucedido lo mismo que con el debate entre Pedro Sánchez y Alberto Nuñez Feijóo, con la única diferencia de que, en el caso de Falcó, dudo sobre el nombre del contendiente.

Pero, en esencia, me ha pasado lo mismo: sin interesarme ambos lo más mínimo, al final me han acabado llegado bien por las noticias, por los comentarios de los vecinos, la lectura del periódico, el twitter, incluso por el was, cuando me mandaron el famoso pdf de Hola en el vano intento de reventar la exclusiva. Vano intento porque la exclusiva ya estaba hecha y la edición agotada. Aunque, mira por donde, el acto de piratería me sirvió para aprender cosas que desconocía sobre los resúmenes de prensa y aspectos de la propiedad intelectual que desconocía.
Sin embargo, sigo esperando lo que puedo aprender del cara a cara más famoso del año. Por lo que he leído y me han contado, ninguno de los dos no dijeron nada nuevo, ni nada sorprendente. La audiencia media, si no me falla la memoria, rondó los cinco millones de espectadores, más o menos la mitad de los votos que lograron PSOE y PP en las generales de 2019. Tal vez esa sea la lección.
 

domingo, 11 de diciembre de 2022

Yo sigo el Mundial

 


Foto de Rhett Lewis en Unsplash

Ha sido comenzar las eliminatorias del Mundial de Catar y, mira por donde, todas las voces que hablaban del Mundial de la Vergüenza, Mundial manchado de Sangre han terminado por desaparecer de la escena. Me sorprende que, ahora, haya gente que descubra la corrupción en la organización de los grandes eventos internacionales, como si Madrid hubiese perdido la Olimpiada por casualidad. 

La defensa de los derechos humanos es algo noble y deseable, pero en todas ocasiones. Porque, sinceramente, a toda esa legión de ofendiditos por el Mundial de Catar no los escuché en las Olimpiadas de Pekín o el Mundial de Rusia que son, como sabemos, lugares ideales para los derechos humanos y la democracia. Tampoco cuando compran sus iphone o android, ensamblados en países de dudosa exigencia democrática. Y a saber la ropa que visten. En fin, mezquinos hay en todas partes y lo peor fue que, por un momento, parecía que no nos iban a dejar disfrutar de los partidos con sus gritos. 

Sería algo catastrófico, eso de perder momentos épicos como la sorpresa de Marruecos, el ejemplar comportamiento de Japón o el valor de los iraníes que protestaron hasta que les advirtieron que ellos o sus familiares serían torturados de seguir por ese camino. Ese día no comí pistachos en protesta contra Irán.

Lo que más me molesta es que se indignen por las condiciones de esclavitud que Catar sometió a miles de trabajadores que, seguramente, con ese salario, alimentaron a sus familias que dejaron en sus países. A saber las condiciones que dejaban atrás para asumir lo que les vino encima en esos días.

Y lo que me indigna es que la respuesta a esa falta de respeto a los valores democráticos sea el aislacionismo. Una de las cosas que nos enseña la historia es que el intercambio entre los pueblos genera progreso y libertad. Aislada está Corea del Norte; Japón en el siglo XIX, como todo el sudeste asiático, cuando se cerraron a las influencias de los misioneros extranjeros porque temían el efecto en su libertad. En cambio, en las naciones libres florecen los derechos humanos. ¿Será casualidad? El cambio de una mentalidad es un proceso lento, que necesita de un largo camino y que no se va a lograr montando números que nadie de los implicados entiendo. Mientras tanto, que nos dejen disfrutar de lo que puede ser un mundial sin finalistas europeos desde 1950.

miércoles, 24 de agosto de 2022

Arde España


 


Foto de Denys Argyriou en Unsplash


La imagen se reproduce verano tras verano con una periodicidad que terminará por hacernos insensibles. Los incendios del verano son ya un fijo en los informativos de agosto si, en el caso de tener suerte, no lo han sido los meses previos. 

Los incendios son cada vez más feroces y más grandes. Era algo plenamente previsible y lógico. Es el precio que pagamos por abandonar las zonas rurales. Décadas de éxodo del campo a las ciudades (sinónimo de prosperidad y más calidad de vida) han terminado por dejar el terreno perfecto para las llamas. Recuerdo cuando me comentaban como desde Illas se podía ir llegando hasta Castrillón por sendas. Los usaban los trabajadores de la Real Compañía para ir a trabajar a Arnao. Cuando me lo contaban me extrañaba porque es una buena caminata, de un par de horas por lo menos, pero, sobre todo, me explican que esos caminos se encuentran hoy en día comidos por el bosque. Kilos y kilos de maleza esperando a la sequía, un rayo, un accidente, una imprudencia o un desalmado. 

Los incendios han existido y existirán. La clave es aprender a convivir con ellos, a gestionar el territorio.  Aconsejo la escucha de este diálogo en la Fundación Juan March donde Marc Castellnou y Emilio Chuvieco reflexionan sobre la evolución de los incendios y los retos de gestión.

Y, mientras tanto, convendría que las políticas tuviesen más presente el mundo rural, la necesidad de mantenerlo con vida y dotarlo de atractivos (telecomunicaciones, acceso en condiciones asumibles a los servicios sanitarios, culturales y sociales) para construir un frente activo contra el fuego. 




martes, 16 de noviembre de 2021

Gurb en Asturias


Photo by Rebe Pascual on Unsplash


Si Gurb regresase al planeta Tierra y, por casualidades de la vida, cayese en Asturias no tengo dudas que informaría a sus congéneres de que se trata de uno de los mejores lugares del mundo, incluso un lugar donde veranear.

"Sólo por Asturias, habría que salvar la Tierra". Estoy seguro de que lo afirmaría con tal contundencia que sus superiores le pedirían más razones. Diría que sus gentes son amables, que los paisajes son hermosos, tanto en la montaña como en la playa, hablaría de la sidra y del vino de Cangas, de los licores, de los quesos, de la huerta y del ganado; de la pesca y de la fruta; glosaría los restaurantes, las sidrerías, las terrazas donde poder sentarse a disfrutar de la vida. 

Y, entonces, llegaría la pregunta clave. "¿Acaso no tienen problemas?" Sólo uno, respondería Gurb. "El bable" y dejaría sobre la mesa los soportes informáticos con los miles de tuits, los cientos de noticias e intervenciones radiofónicas.

"¿No les preocupa la demografía; los datos apuntan que se acercan a nivel de no retorno, en el que no habrá reemplazo de los mayores por los jóvenes?" Bueno, algo dicen, pero lo que más le preocupa es el bable.

"¿Y los precios de la energía?". Un poquito, pero, y ciertamente, es curioso siendo una región con industria que necesita una gran cantidad de energía apenas se habla del asunto. No se plantea la construcción de una central nuclear para asegurar el suministro estable y a buen precio, ni hay debates. Lo más importante es el bable. Y e impuesto de sucesiones.

"Los impuestos son importantes en todas partes. ¿Y el medio ambiente?" Bueno, algo, un poquito; pero nadie se lo toma en serio. La clave en los debates políticos es el bable.

"¿Y qué es el bable, Gurb, qué es el bable?"



Photo by Rebe Pascual on Unsplash

 "Ohh, curiosos esos asturianos. ¿Y qué es el bable, Gurb, que es el bable?"

Es el idioma milenario de los asturianos. También lo llaman asturiano. Antón de Marirreguera, en el siglo XVII, es el autor del primer texto literario de importancia, aunque  algunos estudiosos rastrean la presencia mucho antes. Es un tema interesante para nuestro filólogos.

"Suponemos que el gobierno persigue al clave y, de ahí, ese interés".

A lo largo de la historia, la situación ha cambiado. En la actualidad, el gobierno ha permitido que el asturiano, o bable, sobreviva. En los años 70 del pasado siglo era un lenguaje residual, sólo pervivía en ámbientes rurales y apenas tenía prestigio cultural. Sin embargo, un grupo de jóvenes escritores lo reivindicó y potenció. Después el gobierno regional empezó a apoyarlo con recursos económicos para la normalización. Y lo sigue apoyando, pagando a gente que publique libros en asturiano, para que se use en los medios de comunicación, en el teatro... Todo ese esfuerzo ha convertido al asturiano en una lengua culta y reconocida.

"Entonces, ¿está prohibido?"

No. En mi anterior viaje ya os conté el tema de las autonomías. El gobierno autonómico permite que la gente se dirija a él en asturiano, también apoya a los ayuntamientos. Y está previsto que se firme acuerdos con el gobierno central. 


"Gurb, ¿nos estás vacilando; dónde está el problema? ¿La gente lo habla?"

Bueno, eso es un misterio. Algunos dicen que lo hablan más de la mitad de la población, pero en mi estancia en Asturias no encontré a nadie que lo hablase. Lo he preguntado y me dicen que lo hacen por educación, y más cuando eres de otro planeta; pero no escuché mucho bable, la verdad. Sobre todo, lo hablan las personas que lo reivindican.


"Vaya, ciertamente, es curioso. Un idioma de prestigio, salvado por la administración, fundamentalmente mantenido por la administración y con hablantes ocultos. ¿Y qué piden?

La oficialidad. Aunque, en asturiano, se dice oficialidá.

"¿Y qué es la oficialidad, Gurb, qué significa?"

No lo sé, no lo explican. Sólo lo piden.

"Curiosos los asturianos. Casi mejor hablamos de los quesos, por cual empezamos la cata".

jueves, 9 de septiembre de 2021

El traje nuevo del emperador

 


Photo by Road Trip with Raj on Unsplash


Cuando leí la noticia de que la agresión homófoba de Madrid que había generado una oleada de solidaridad era una denuncia falsa, promovida por el que habíamos considerado víctima para encubrir una relación sadomasoquista no pude sino pensar en El traje nuevo del emperador  

Si en el cuento de Andersen es un niño inocente el que descubre las vergüenzas de la sociedad, aquí es un chapero que opta por mentir para preservar a su pareja, según leo en El Comercio. Al final, o al principio, es un acto de amor de una persona que necesita compaginar su manera de ganarse unos euros necesarios con la estabilidad emocional que, para tantos, nos resulta tan importante: amor y ser amado, poder abrazar  a la persona que llena tu vida todas las noches. ¿Quién no ha hecho locuras por amor? 

Pero más allá de lo que suceda en su futuras aventuras con el orden penal, deberían aplicarle como eximente el hecho de haber gritado: "el emperador está desnudo". Sólo que el emperador somos todos, desde Pedro Sánchez a Santiago Abascal. Su gesto no sólo ha desnudado a la clase política, también a una sociedad enferma de la necesidad de estímulos, de velocidad.

¿Qué sucedió para que la Policía Nacional transmitiese la información a toda velocidad antes de concluir la investigación? ¿Algún mando a la búsqueda de un ascenso rápido? ¿Presiones políticas para salir en la defensa de alguna bandera? ¿Necesidad de alimentar unas redes sociales, con tantas cosas buenas, pero también con el riesgo de tener que alimentar a un ente que no descansa las veinticuatro horas del día todos los días del año?

¿Qué pensarían las víctimas de anteriores agresiones homófobas que no habían recibido ese apoyo del circo político? ¿Por qué nos ponemos tan divinos con unos y no con otros cuando el hecho en sí (una agresión alimentada por el odio) siempre es igual de condenable?

Y los políticos. ¿Qué me dicen de los políticos? Ahí los vimos a todos, en tromba, que si el discurso del odio, que si los inmigrantes, que si tal o cual... No me importa el color de ninguno de ellos porque todos reaccionaron de la misma manera: usaron la realidad al servicio de su agenda política. Adiós a la idea del bien común, al servicio de la sociedad. Ninguno se quedó en el lógico apoyo a todas las víctimas, en  la reflexión de las causas de la violencia para tratar de corregirlas... Cada uno acercó en un primer momento el ascua a su sardina. Y lo siguen haciendo ahora cuando vemos que lo que parecía ser es otra cosa. El espectáculo debe continuar mientras estemos nosotros pagando la fiesta. 

Nos está quedando una destrucción de la democracia liberal muy bonita.


jueves, 26 de noviembre de 2020

Diario de un confinamiento; Plague Inc

 


Protesta de autónomos en Avilés.


Hace años jugué al Plague Inc. No sé cómo llegué a él. Lo descargué en mi tablet y le dediqué bastantes horas. El jugador escoge un tipo de patógeno: virus, bactería, hongo... Su misión es destruir el mundo. La clasificación final se organiza en función del tiempo invertido en la destrucción del mundo y el número de víctimas hasta lograr extinguir a la humanidad. Jugué bastante y, de hecho, la crisis del Sars de 2012-13 me sacó del juego. En los informativos veía exactamente las mismas cosas que se sucedían en mi ordenador. Así que lo dejé por sanidad mental.

En la dinámica del juego, había un momento crucial: el inicio de las protestas, los motines, los disturbios por el avance del patógeno. Después de ellos se hundía el país. Era una buena señal.

Ahora, en plena lucha contra el Sars-cov 2 vemos protestas de empresarios y ya se han producido algunos disturbios. La situación es complicada. Todos los estamos viviendo. Todos lo estamos sufriendo. Y además no existe una respuesta fácil. Él que quiera darla se equivoca.

Después de todo, no deja de ser un derecho ciudadano expresar su malestar ante lo que considera una mala gestión del gobierno de turno. Y, en esta crisis, existe un claro consenso social en que el gobierno de turno, al menos en España, no está siendo todo lo diligente que sería de esperar. Sí, pero ¿si esa protesta sólo sirve para sembrar más malestar, para no solucionar los problemas o, trágicamente, eclipsar situaciones más dramáticas?



sábado, 9 de mayo de 2020

DUC (y LIV) Europa, otra víctima del covid_19



Photo by Sara Kurfeß on Unsplash


Hoy se celebra el Día de Europa, la jornada en la que se recuerda el discurso de Robert Schuman que sentó las bases para lo que hoy en día conocemos como Unión Europea, uno de los proyectos políticos más apasionantes de nuestro tiempo, una bandera que debemos izar todos aquellos que queremos lo mejor para nuestro país, para nuestro mundo. Soy europeísta convencido. No sería posible imaginar el actual desarrollo de España sin nuestra participación en las instituciones europeas. Existen sombras y luces, pero éstas son más importantes que aquellas. 
Sin embargo, en los últimos años, la idea de la Unión Europea no ha estado muy bien vista. Sus enemigos salen, fundamentalmente, de dos bandos. Por una parte, los nacionalismos que no pueden soportar una idea que cuestiona el nacionalismo. El comunismo tampoco se encuentra cómodo en la Unión Europea por defender un espacio de libertad y de democracia.
En la actual crisis provocada por la epidemia de covid-19, la Unión Europea ha recibido bastantes críticas, muchas de ellas injustas.
No deja de ser irónico que se reclame a la Unión Europea una capacidad de coordinación de la que carecen sus estados miembros. Si vemos lo difícil que resulta el consenso en España entre la administración central y las autonómicas deberíamos entender que ese mismo consenso entre administraciones nacionales es complicado.
Pero lo que más me molesta es la crítica de que la Unión Europea no ha hecho nada en la actual situación. Quien dice eso en el mejor de los casos es un ignorante y, en el peor, miente. Puede ser que sus acciones no nos gusten, que no las compartamos, pero no podemos decir que no hace nada. 
Sin ánimo de ser exhaustivo, voy a dar algunos ejemplos:

  1. Compra centralizada de material de protección para su distribución. Otra cosa es que algún gobierno prefiera gestionar él estas operaciones. Y no entramos en más especulaciones.
  2. El 9 de abril se crea un Fondo Europeo de Rescate con 240.000 millones para los costes sanitarios por la crisis. No se exigen contrapisas, ni recortes. Hay que gestionar. Desde luego que hay que repartir entre los estados. Y sólo costes sanitarios. No se trata de imponer agendas políticas ocultas.
  3. El 16 de abril se dota el Mecanismo Europeo de Flexiblidad con 410.000 millones de euros para repartir entre los estados miembros. La idea es aportar el 2% del PIB nacional. Claro, las naciones menos endeudas lo apreciarán mucho más, pero ya se sabe que hay que hacer los deberes y llegar al examen preparados. 
  4. El Banco Europeo de Inversiones pone en marcha una línea de ayudas de 200.000 millones de euros para todo tipo de empresas. Claro, amigo, hay que entender el papel de las empresas en la economía y confiar en ellas..
  5. Se ha flexibilizado el Pacto de Estabilidad para permitir aumentar la deuda pública por el gasto sanitario y las ayudas a los trabajadores afectados. Fue una de las primeras medidas en aprobarse. El Pacto de Estabilidad es una obligación de la Unión Monetaria, donde los estados se comprometen a mantener un equilibrio entre ingresos y gastos y no aumentar la deuda. De ella nacen las que se han definido desde la izquierda como políticas de austeridad. Pues bien, sin problemas se ha entendido que durante este tiempo estos gastos son extraordinarios y no deben computar en la deuda.
  6. Se permite suspender el IVA y derechos de aduana a los productos sanitarios para facilitar su tramitación y reducir el coste. 
  7. Se han destinado 140 millones de euros a la investigación
  8. Se destinaron 75 millones de euros para la repatriación de ciudadanos europeos, fletando un centenar de vuelos.
Podría seguir poniendo medidas  sobre la mesa. Pero es evidente que la Unión Europea ha hecho, y mucho, por los europeos en esta crisis. Otro tema es la responsabilidad de los países y de sus gobiernos.
Pero ese tema nos llevaría a lugares ya transitados y lo fundamental de la entrada de hoy es recordar la importancia de la Unión Europea y decir ¡¡Feliz día de Europa!!

viernes, 10 de abril de 2020

¿Se puede criticar al gobierno?


Photo by Frederic Köberl on Unsplash



Desde el inicio del confinamiento, ha existido una cuestión sujeta a debate: ¿se puede criticar al gobierno? Rápidamente, la sociedad española se ha dividido en dos grupos. Las personas que respaldan, legítamente, al gobierno consideran que no; que ante la mayor crisis sanitaria sólo cabe apoyar al ejecutivo y que cualquier otro comportamiento es desleal. Las críticas deberán venir posteriormente.
Luego aparece el grupo que defiende lo contrario, es decir, que se puede criticar al gobierno, incluso que se debe. En ese grupo me incluyo, si bien es cierto que existen varios subgrupos. Vemos aquellos que consideran que se trata de un gobierno ilegítimo, inmoral y se debe criticar todo, que son responsables de todo. Y otros con una posición más moderada, que consideramos que la lealtad no excluye la crítica.

Es cierto que España ya ha atravesado momentos duros. Recordamos el mayor atentado terrorista de nuestra historia y las críticas hacia el gobierno, incluyendo concentraciones ante la sede del partido que lo respaldaba con el argumento de que el país no se merece un gobierno que mienta. A muchos no agradó la actitud del ejecutivo en esos momentos, aunque respaldamos su gestión.

El actual debate evidencia uno de los problemas de la cultura política española y que, paradójicamente, es ese: la ausencia de cultura política. Se ama más al garrotazo, que la palabra, el rival no es rival, sino enemigo. Supongo que cuarenta años de paz y ciencia no se superan de la noche a la mañana y los usos y costumbres propias de la democracia calarán lentamente, como el rocío de la mañana.



La riña. Francisco de Goya.
Fuente: Wikipedia.


En los actuales momentos, las palabras son muy importantes, mucho más de lo que pensamos. Ante la mayor crisis sanitaria de nuestra historia, lo único que se debe exigir es lealtad al gobierno. Lealtad supone acatar la normas, el confinamiento impuesto; respetar los criterios, a pesar de la falta de criterios que parecen demostrar quienes los decretan.
A partir de ahí, claro que se puede criticar. Por un bien común, como es la vida de muchos de nuestros vecinos, y también la nuestra, se nos ha privado temporalmente de la posibilidad de salir a la calle, de la libertad de movimiento; pero no nos han prohibido pensar, ni expresar. Vivimos en una democracia y la gestión de un problema de sanidad pública no implica la supresión de todos los derechos fundamentales.
Es sano que se critique al gobierno. Evidencia una sociedad vida, con músculo que necesitará en los meses duros que vendrán. La crítica es positiva porque de ese debate  pueden salir ideas que ayuden al gobierno, aspectos que no se habían valorado de manera adecuado. Estamos en una inédita e histórica movilización del sector cultural. Al tiempo, el ministro de Cultura, cuyo nombre no recuerdo, realiza en menos de veinticuatro horas una rectificación en toda regla de sus planteamientos. ¿Creen ustedes que lo hubiese hecho si no hubiese esa protesta? Mi respuesta es no. 
Por eso es buena la crítica. Porque nos convierte en ciudadanos, no en súbditos. 
La crítica leal es necesaria, siempre es necesario y, en estos momentos, imprescindible para sobrevivir.

lunes, 19 de agosto de 2019

Se compra Groenlandia

Photo by Annie Spratt on Unsplash


De todas las noticias de la semana pasada, me quedo con los planes de Donald Trump para comprar Groenlandia. Parece propia de otra época, de cuando compraron Alaska o las Filipinas. La Casa Blanca no se ha pronunciado oficialmente sobre el asunto, pero tiene su miga.
No creo que la operación sea por las riquezas naturales de Groenlandia. Yo apuesto por su importancia geoestratégica. Y es lo que me da miedo.
Me explico.
Miren el mapa. Groenlandia es esa gran isla, en el Atlántico, a la derecha de Canadá y justo debajo del Ártico. Todo un territorio de hielo. ¿Hielo? ¿Quién ha dicho hielo?
El calentamiento global ha incrementado las posibilidades de navegar el Ártico y, a su vez, cada vez parece más probable la explotación minera de sus recursos. 
No sé si recuerdan que hace unos años los rusos se las afanaron por organizar expediciones científicas que llegaban al fondo del Ártico y todo eso.
O sea, que una geopolítica del calentamiento global, Groenlandia pasa de ser una isla grande en medio del Atlántico al vestíbulo del Ártico. Un emplazamiento de gran valor para vigilar a los rusos y asegurar el dominio americano sobre el que puede ser uno de los mares del siglo XXI. El otro es el Pacífico y ahí ya se pega con China.
De ahí que lo más inquietante de todo esto es que si es verdad la operación de compra, el calentamiento global es irreversible y las grandes potencias ya comienzan a prepararse para ello.
Tranquilos, que nosotros seguiremos a lo nuestro.

martes, 16 de abril de 2019

Elecciones: toca dudar

Photo by Paolo Nicolello on Unsplash



Se acercan las elecciones y ante la triple, si hay suerte, cita electoral que nos espera toca sacar la varita de dudar; dudar de todo lo que nos digan, de las promesas y las denuncias; de los lemas y de los programas electorales que ya casi no se imprimen porque resulta más rentable invertir en noticias falsas.

Yo, en estas campañas electorales, ante la imposibilidad de huir a Montana (hay que pagar la hipoteca), saco mi libreta y apunto lo que yo quiero; reflexiono sobre mis intereses. A partir de ahí, intento mirar un poco a lo que dicen, a lo que hicieron, incluso a lo que hacen. Y entre ese horizonte egoísta que me gustaría tener, el pasado y el presente defino mi voto. Por supuesto, no sin antes llevarme unos cuantos sustos y decepciones.

No es la panacea, pero, por lo menos, paso el rato. Que no es poco. 

viernes, 8 de marzo de 2019

¡Gracias, mujer!

Photo by Rochelle Brown on Unsplash



Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores del parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño... y ... guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.
(...) Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición y generosidad y constancia.
Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de reconciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del "misterio", a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad...
Te doy gracias, mujer, ¿por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuición propia de tu feminidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas.

miércoles, 30 de enero de 2019

Ciudad astur: una realidad para aprovechar

Photo by Pawel Janiak on Unsplash


Posiblemente esté en un error al atribuir al arquitecto Arturo Terán las primeras reflexiones sobre la y griega como calle central de Asturias, el inicio de la configuración metropolitana de la zona central de Asturias.
Lo  cierto es que la evolución de las infraestructuras en la región han cambiado la forma de relacionarse, de comunicarse, de vivir en la zona central. Es lo que geógrafos como Fermín Rodríguez han bautizado como Ciudad Astur. Es una realidad que vivimos a diario muchos asturianos: vivimos en una ciudad, trabajamos en otra y no tenemos problemas para desplazarnos por toda la región en nuestros momentos de ocio.
Hoy en día, de Gijón a San Juan de la Arena es poco más de media hora en coche y desde Avilés se llega en 45 minutos a San Juan de la Arena. Ir a una sidrería desde Viesques, Gijón, a Avilés, puede resultar más rápido que desplazarse el centro de Gijón.
Sí, es una  realidad en los usos que damos los ciudadanos, pero presenta muchas disfuncionalidades. Una persona que trabaja en Oviedo, pero tiene el médico de referencia asignado en Gijón por ser su lugar de residencia no puede ubicar en vetusta su especialista en medicina de familia, aunque para algunas consultas le vendría más cómodo. Los gastos culturales de determinadas ciudades recaen en sus vecinos, pero los pueden disfrutar todos los ciudadanos... Y si hablamos del transporte público, ya no hablamos, lloramos.
Frente a esta situación, caben dos opciones. Una es no hacer nada, seguir como estábamos y sufriendo la situación; la segunda es intentar poner un poco de orden, aprender a sumar esfuerzos y organizarse para aprovechar el potencial que supone vivir en una ciudad de un millón de habitantes, pero con la comodidad de residir en núcleos pequeños. Sería un modelo como Los Ángeles, una ciudad polinuclear.





El desaparecido Vicente Álvarez Areces fracasó en un primer intento, pero puso el tema sobre la mesa. Ahora, el gobierno de Javier Fernández, al que en septiembre añoraremos, ha logrado gracias a Fernando Lastra, que ha demostrado una enorme talla política, poner las bases para esa coordenación,  la creación de un área metropolitana asturiana.
Es una propuesta seria, realista, con capacidad de crecer para englobar a toda la región, pues es en la dinámica que estamos; otra de sus fortalezas es que subraya su dimensión colaborativa, de tal manera que no aparecen imposiciones y el diálogo entre instituciones es la herramienta básica para avanzar. Seguramente, al principio será más lento y conforme se despejen las dudas y temores se avanzará más.
Porque no tengo dudas de que podemos vivir sin área metropolitana, pero viviremos peor, perderemos la oportunidad de ser una región atractiva y de mejorar la gestión de unos recursos cada vez más limitados y donde la agenda no siempre la marcaremos nosotros. Pongo como ejemplo las últimas tormentas,que obligan a gastos imprevistos.
Frente a esta realidad, aparecen las voces contrarias de los de siempre y con argumentos bastante peregrinos.
Uno de los más débiles es restar legitimidad a una decisión de este tipo a seis meses de las elecciones. No la entiendo, sinceramente. Quienes deciden son gobiernos elegidos democráticamente. Si existiese un claro rechazo, dentro de seis meses los vecinos podrán elegir un nuevo gobierno que tendrá más fácil paralizar lo hecho durante seis meses, que en realidad será mucho menos, que el trabajo de tres o cuatro años. 
Y luego están quienes se inventan un órgano que no está anunciado ni previsto en ninguna parte y elaboran un marco legal inexistente para rechazarse.
En todo caso, se trata de una misma estrategia: poner piedras al avance de la región; a la mejora de los asturianos.
No es algo nada nuevo y, para no enfadarme mucho, me despido con este vals, para ver si los reaccionarios de siempre no le temen al progreso.




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