![]() |
Foto de visuals en Unsplash |
miércoles, 27 de julio de 2022
Borrado de tuits
lunes, 25 de julio de 2022
Un paseo por el Celsius
Soy desastre. El pasado viernes visité el Festival Celsius y no se me ocurrió hacer ninguna foto para este apunte. También es cierto que era un recorrido pensado para enseñar la cita a Costillina que aprovechó y cargó una buena provisión de libros.
La prensa ya ha dado buena cuenta del éxito del Celsius, así que yo voy a dar mis impresiones personales. Todas ellas positivas.
La primera es el silencio. La plaza de Álvarez Acebal estaba llena gente, en algunos momentos era necesario apartarse para poder pasar. Y, sin embargo, podías mantener conversaciones en tono normal, sin gritos. Un placer la buena educación.
La segunda es la limpieza. Va en relación con la primera. Tantas personas y no se veía un suelo sucio, lleno de papeles o de los plásticos para proteger a los libros antes de su venta.
La tercera es la pasión por la literatura. Como simple acompañante de Costillina me dediqué a observar como hablaba con la gente de los puestos, editores apasionados y escritores. Le preguntaban su edad y sus gustos para aconsejar o desaconsejar libros. Detrás de todo ello, sólo se respiraba pasión por la literatura. Me hubiese gustado que en mi primera juventud mi ciudad me ofreciese un festival como éste.
Todo aquel apasionado por la literatura fantástica tiene una cita con el Celsius. Aún tiene margen de mejora, como incorporar refrigeración a la carpa de actividades, pero poco más. Como lector, deseo que siga fiel a Avilés durante muchos años, incluso que incorpore más manifestaciones de la palabra.
miércoles, 20 de julio de 2022
Conducía como una loca
Foto de Laura Gariglio en Unsplash
Nació de una pluma timonera a la luz de una vela
en el siglo de la discreción,
el viejo mundo en el que caminar
detrás de la guadaña era intuir.
Luego llegó la máquina cantarina.
Alguno le tomaron gusto como los pájaros al cielo.
Y Ada dijo cuando le pararon:
“¿De qué sirven las alas si no es para volar?”
“Ada Berk, se meterá en líos”,
le respondió el policía a través de la ventanilla,
“si sigue llamando cariño a todo el mundo,
siendo viuda como es”.
“Bueno, cariño, muchacho, ya no tengo a nadie
que me llame amor.
Y qué sentido tendrá que en una carretera con curvas
haya que bajar a 60. Es una ley para erizos.
Sólo una vez al mes puedo pagar los neumáticos
y ni qué decir de pisar el acelerador”.
Ahora está estancada al volante
de una empresa que se llama comida sobre ruedas para
viejitas y gente necesitada.
La multaron por ir deprisa, la veloz Ada
realiza trabajos para la comunidad, sin cobrar,
sobre ruedas que ralentizaban dondequiera que van
para pagar el precio de no actuar como las de su edad.
Nota. Este poema no es mío. Fue escrito por Menna Elfyn después de conocer que Ada Berk fue multada con 93 años de edad por sobrepasar los límites de velocidad.
Lo leí en su libro Mancha Perfecta, editado por Trea en 2011. Eli Tolaretxipi firma la traducción.
lunes, 28 de marzo de 2022
Tristeza de un bloguero
![]() |
Photo by Marcos Paulo Prado on Unsplash |
¡¡Qué triste es la vida de este bloguero!! No escribía en el Archipiélago desde que me autofelicité por su cumpleaños. Sí había escrito en Pipas y Tabaco, en Doctor Bacterio y, hace un rato, cuando entraba para escribir vi mi terrible tristeza.
Pensaba uno en el tema de hoy: ¿una reseña en Ex-libris? ¿Esa reflexión sobre el nuevo mundo que se alumbra a raíz de la guerra de Ucrania? ¿Hablo del Rey Juan Carlos, de la velocidad en las ciudades? Y, en ese momento, al abrir el panel de escritura me encuentro con un comentario en mi última entrada.
¡¡Qué ilusión!! Porque significa, ante todo, que una persona te ha leído y ha sentido la necesidad de reaccionar contigo. Lo que diga después es otro tema. Pero había que leerlo, ver lo que decía...
Y ahí voy, todo ilusionado (soy sincero, les digo la verdad) y veo que el comentario no es de una persona, sino de un robot, de un bot (como se dice ahora) promocionando no sé que hoteles. Por lo menos no publicita la viagra, lo que me generaría algo de inquietud.
Mientras borraba ese comentario pensaba en lo triste que era mi vida de bloguero. Si al menos escribiese con más frecuencia no me ilusionaría tanto con un comentario que, a la hora de la verdad, no fue tal.
domingo, 26 de diciembre de 2021
Feliz cumpleaños, Archipiélago
Photo by Simon Hrozian on Unsplash |
viernes, 24 de diciembre de 2021
domingo, 12 de diciembre de 2021
Madrugón navideño
Photo by S&B Vonlanthen on Unsplash |
martes, 16 de noviembre de 2021
Gurb en Asturias
![]() |
Photo by Rebe Pascual on Unsplash |
Si Gurb regresase al planeta Tierra y, por casualidades de la vida, cayese en Asturias no tengo dudas que informaría a sus congéneres de que se trata de uno de los mejores lugares del mundo, incluso un lugar donde veranear.
"Sólo por Asturias, habría que salvar la Tierra". Estoy seguro de que lo afirmaría con tal contundencia que sus superiores le pedirían más razones. Diría que sus gentes son amables, que los paisajes son hermosos, tanto en la montaña como en la playa, hablaría de la sidra y del vino de Cangas, de los licores, de los quesos, de la huerta y del ganado; de la pesca y de la fruta; glosaría los restaurantes, las sidrerías, las terrazas donde poder sentarse a disfrutar de la vida.
Y, entonces, llegaría la pregunta clave. "¿Acaso no tienen problemas?" Sólo uno, respondería Gurb. "El bable" y dejaría sobre la mesa los soportes informáticos con los miles de tuits, los cientos de noticias e intervenciones radiofónicas.
"¿No les preocupa la demografía; los datos apuntan que se acercan a nivel de no retorno, en el que no habrá reemplazo de los mayores por los jóvenes?" Bueno, algo dicen, pero lo que más le preocupa es el bable.
"¿Y los precios de la energía?". Un poquito, pero, y ciertamente, es curioso siendo una región con industria que necesita una gran cantidad de energía apenas se habla del asunto. No se plantea la construcción de una central nuclear para asegurar el suministro estable y a buen precio, ni hay debates. Lo más importante es el bable. Y e impuesto de sucesiones.
"Los impuestos son importantes en todas partes. ¿Y el medio ambiente?" Bueno, algo, un poquito; pero nadie se lo toma en serio. La clave en los debates políticos es el bable.
"¿Y qué es el bable, Gurb, qué es el bable?"

Photo by Rebe Pascual on Unsplash
"Ohh, curiosos esos asturianos. ¿Y qué es el bable, Gurb, que es el bable?"
Es el idioma milenario de los asturianos. También lo llaman asturiano. Antón de Marirreguera, en el siglo XVII, es el autor del primer texto literario de importancia, aunque algunos estudiosos rastrean la presencia mucho antes. Es un tema interesante para nuestro filólogos.
"Suponemos que el gobierno persigue al clave y, de ahí, ese interés".
A lo largo de la historia, la situación ha cambiado. En la actualidad, el gobierno ha permitido que el asturiano, o bable, sobreviva. En los años 70 del pasado siglo era un lenguaje residual, sólo pervivía en ámbientes rurales y apenas tenía prestigio cultural. Sin embargo, un grupo de jóvenes escritores lo reivindicó y potenció. Después el gobierno regional empezó a apoyarlo con recursos económicos para la normalización. Y lo sigue apoyando, pagando a gente que publique libros en asturiano, para que se use en los medios de comunicación, en el teatro... Todo ese esfuerzo ha convertido al asturiano en una lengua culta y reconocida.
"Entonces, ¿está prohibido?"
No. En mi anterior viaje ya os conté el tema de las autonomías. El gobierno autonómico permite que la gente se dirija a él en asturiano, también apoya a los ayuntamientos. Y está previsto que se firme acuerdos con el gobierno central.
"Gurb, ¿nos estás vacilando; dónde está el problema? ¿La gente lo habla?"
Bueno, eso es un misterio. Algunos dicen que lo hablan más de la mitad de la población, pero en mi estancia en Asturias no encontré a nadie que lo hablase. Lo he preguntado y me dicen que lo hacen por educación, y más cuando eres de otro planeta; pero no escuché mucho bable, la verdad. Sobre todo, lo hablan las personas que lo reivindican.
"Vaya, ciertamente, es curioso. Un idioma de prestigio, salvado por la administración, fundamentalmente mantenido por la administración y con hablantes ocultos. ¿Y qué piden?
La oficialidad. Aunque, en asturiano, se dice oficialidá.
"¿Y qué es la oficialidad, Gurb, qué significa?"
No lo sé, no lo explican. Sólo lo piden.
"Curiosos los asturianos. Casi mejor hablamos de los quesos, por cual empezamos la cata".
martes, 2 de noviembre de 2021
¿Quién rinde la bandera?
![]() |
Photo by Sonya Pix on Unsplash |
jueves, 9 de septiembre de 2021
El traje nuevo del emperador
![]() |
Photo by Road Trip with Raj on Unsplash |
Cuando leí la noticia de que la agresión homófoba de Madrid que había generado una oleada de solidaridad era una denuncia falsa, promovida por el que habíamos considerado víctima para encubrir una relación sadomasoquista no pude sino pensar en El traje nuevo del emperador
Si en el cuento de Andersen es un niño inocente el que descubre las vergüenzas de la sociedad, aquí es un chapero que opta por mentir para preservar a su pareja, según leo en El Comercio. Al final, o al principio, es un acto de amor de una persona que necesita compaginar su manera de ganarse unos euros necesarios con la estabilidad emocional que, para tantos, nos resulta tan importante: amor y ser amado, poder abrazar a la persona que llena tu vida todas las noches. ¿Quién no ha hecho locuras por amor?
Pero más allá de lo que suceda en su futuras aventuras con el orden penal, deberían aplicarle como eximente el hecho de haber gritado: "el emperador está desnudo". Sólo que el emperador somos todos, desde Pedro Sánchez a Santiago Abascal. Su gesto no sólo ha desnudado a la clase política, también a una sociedad enferma de la necesidad de estímulos, de velocidad.
¿Qué sucedió para que la Policía Nacional transmitiese la información a toda velocidad antes de concluir la investigación? ¿Algún mando a la búsqueda de un ascenso rápido? ¿Presiones políticas para salir en la defensa de alguna bandera? ¿Necesidad de alimentar unas redes sociales, con tantas cosas buenas, pero también con el riesgo de tener que alimentar a un ente que no descansa las veinticuatro horas del día todos los días del año?
¿Qué pensarían las víctimas de anteriores agresiones homófobas que no habían recibido ese apoyo del circo político? ¿Por qué nos ponemos tan divinos con unos y no con otros cuando el hecho en sí (una agresión alimentada por el odio) siempre es igual de condenable?
Y los políticos. ¿Qué me dicen de los políticos? Ahí los vimos a todos, en tromba, que si el discurso del odio, que si los inmigrantes, que si tal o cual... No me importa el color de ninguno de ellos porque todos reaccionaron de la misma manera: usaron la realidad al servicio de su agenda política. Adiós a la idea del bien común, al servicio de la sociedad. Ninguno se quedó en el lógico apoyo a todas las víctimas, en la reflexión de las causas de la violencia para tratar de corregirlas... Cada uno acercó en un primer momento el ascua a su sardina. Y lo siguen haciendo ahora cuando vemos que lo que parecía ser es otra cosa. El espectáculo debe continuar mientras estemos nosotros pagando la fiesta.
Nos está quedando una destrucción de la democracia liberal muy bonita.
miércoles, 8 de septiembre de 2021
Adiós a Tokio, adiós
![]() |
Photo by Sam Balye on Unsplash |
Ya está. Terminaron los Juegos Olímpicos. La ventaja de la diferencia horaria con Japón es que fue más fácil eludir las ceremonias de apertura y de clausura; la desventaja es que la diferencia horaria no sabías que la competición que veías era la de hoy o la de ayer, si celebrabas triunfos del mañana o no.
Pero son detalles menores. Lo sustancial es que los Juegos Olímpicos nos han vuelto a hacer vibrar con historias humanas, las paraolimpiadas han contribuido a derribar muros mentales y hemos disfrutado con competiciones y anécdotas, ahora mucho más amplificadas gracias a las redes sociales.
Y, con todo esto, una pregunta para la que no tengo una clara respuesta: ¿deberían haberse celebrado en estos tiempos de covid? No es una respuesta sencilla. Leías noticias de contagios y a saber lo que podía pasar. ¿Habrá llegado a más países, se habrá sembrado una nueva variante del SARS-Cov 2?
Son preguntas para las que no leo respuestas y que, supongo, se harán muchas personas. No seré el único.
¿Eran necesarios estos Juegos Olímpicos sin público?
No tengo una respuesta rotunda, un sí o un no claro. Pero, al menos para un servidor, estos juegos olímpicos me han aportado esperanza. Después de todo el sufrimiento, con todos los esfuerzos que son necesarios para derrotar a la enfermedad, la humanidad puede seguir ejerciendo de humanidad. Nos ha herido y nos ha hecho sufrir; pero no hemos perdido la esperanza. Y esa es la palabra en la que resumo los Juegos Olímpicos de Tokio: esperanza. Tal vez, por eso, hayan sido unos de los más importantes.
martes, 27 de julio de 2021
Una serie espectacular
![]() |
Fuente: FilmAffinity España |
La promoción de Oficina de Infiltrados la presenta como la mejor serie europea de espías. No he visto todas las series de espías, pero no cabe duda de que Oficina de Infiltrados es una de esas series que van a perdurar en el tiempo. Es la primera impresión después de ver las cinco temporadas, sufrir y emocionarme con las aventuras de Paul Lefevre y compañía.
Pero, sobre todo, la serie perdurará por su profundidad. Porque, al final, la serie es, sobre todo, una reflexión moral, sobre las consecuencias de nuestros actos, sobre el bien y el mal en el sentido más sencillo; sobre los límites entre la vida personal y el trabajo; sobre el compromiso en la gestión pública... Está mal saltarse una medida de seguridad que se encuentra contrastada y eso genera un conflicto que se alargará durante buena parte de la primera temporada; pero también es censurable la mentira y el engaño, lo que casi parece ir a la naturaleza de la profesión de espía y, de ese mal, termina golpeando a sus protagonistas.
Oficina de infiltrados no es sólo una serie de espías. Es una reflexión sobre el bien y el mal, sobre las decisiones que adoptamos y como condicionan nuestra vida y la de otras personas con las que convivimos. Es, ya lo he escrito, una serie moral, una reflexión ética y necesaria en la sociedad actual.
jueves, 15 de julio de 2021
El colmo del bloguero
![]() |
Photo by Kaitlyn Baker on Unsplash Supongo que, como sucede en todo en la vida, habrá diferentes colmos. Algunos blogueros se sentirán frustrados por la falta de lectores, no es mi caso; o porque no interactúen, tampoco me sucede. Cada persona, cada autor tiene su límite, su colmo que, en un momento o en otro, se rebasa. Y yo voy a confesar el mío. Mi colmo es cuando después de semanas sin escribir, entro en mi bitácora y encuentro una entrada con varios comentarios. O con uno solo. Me es igual. Voy, con cierta ilusión (no voy a negarlo) a leer ese náufrago para responder con un mínimo de educación y me encuentro con un bot, un robot, uno de esos tipos que, como si fuese Matrix, navega por Internet y va lanzando mensajes sin sentido. Se me queda la cara tonta. No voy a escribir otra cosa. ¡¡¡Qué cojones hace ese robot aquí, escribiéndome cosas que no vienen al caso!!! ¿Por qué comentas en una entrada de cine sobre clinicas dentales? Fuera, fuera, borrado... Es mi colmo. Me cuesta soportarlo. Lo confieso. |
martes, 13 de julio de 2021
Una 'peli' de Star Wars que no es de Star Wars
![]() |
Fuente: https://www.starwars.com/films/rogue-one |










