Ni el paso del tiempo ni la ruina ni la nueva construcción que se levantará ahora, en la Manzana de los Álvarez, provocará el olvido del antiguo edificio, de sus comercios a los que tantos avilesinos nos asomábamos con curiosidad infantil. Me recuerdo de niño mirando los juegos de Suro, sus colecciones de vehículos, las grúas que, por misterios de la vida, la mayoría de los niños queríamos tener en nuestras casas para construir nuestros territorios de sueño y fantasía. Y, con el tiempo, esas miniaturas no dejaron de ser un recuerdo de la infancia. En ese momento, ya pensábamos en las posibilidades que nos ofrecían su menaje de cobre para adornar nuestras futuras viviendas. O comprábamos juegos para la playa y bolsas para el pinic. Suro sigue abierto, y por muchos años, sigue alimentando ilusiones infantiles y dotando a las casas de menaje. Pero el sabor, la huella del tiempo ya no es la misma.
miércoles, 25 de abril de 2007
martes, 24 de abril de 2007
Seguimos de promoción
Con esto de la publicación del libro, uno descubre una dimensión nueva: la promoción. La descubre como parte activa, como promotor. Y, en ese juego, hoy toca entrevista en El Revistín. La cita es a partir de las 11.45, aunque luego queda grabada en formato mp3 y todo el mundo la podrá escuchar. Por ese motivo, la entrada del día se retrasará un poco o no llegará. Sigan atentos a las pantallas, aunque, por lo que acabo de leer, el San Pancracio de abril se presenta muy interesante.
Y, por cierto, mensaje para el lector identificado como la foca, ¿por qué no nos mandas un correo criticando La soledad de los fantasmas? Lo podemos colgar y tener un debate interesante. Eso sí, te pido un mínimo de esfuerzo intelectual, intentar argumentar tus opiniones. También admito otras opiniones para ese debate. Aquí os dejo el correo: fernandobusto@msn.com
Nos leemos más tarde.
lunes, 23 de abril de 2007
Y comenzamos con el San Pancracio de abril

Es la última semana de abril y toca comenzar a preparar las candidaturas para el San Pancracio del mes. San Pancracio es uno de los santos más queridos del santoral, relacionado con los trabajadores y protector contra las injurias y las calumnias. En su martirio le cortaron la cabeza, así que se le atribuyen influencias benignas en la lucha contra la migraña. Como sabéis los veteranos del Archipiélago, y explico a los nuevos, con este premio queremos reconocer a las personas e instituciones que nos caen bien en este Archipiélago, que nos son simpáticas; gente trabajadora y a la que queremos. De momento, tenemos un San Pancracio, concedido en marzo a Annie Christiensen o cómo se escriba.
Ahora se toca de formular los candidatos para el San Pancracio de abril. Como siempre, vuestras propuestas bien en los comentarios a esta entrada o a mi correo. Yo ya voy pensando posibles candidatos. El próximo domingo o lunes, depende de cómo vaya la agenda, los anunciamos y se abren las votaciones.
Ánimo y espero vuestras sugerencias.
domingo, 22 de abril de 2007
Re-diseño
Me gusta el diseño, aunque no se nada de una ciencia tan antigua. Gracias a páginas como las de mi amiga Annie voy aprendiendo detalles sobre el diseño gráfico. Pero no dejo de ser un parvulito en un mundo complejo y amplio. Desde mi ignorancia sé que el diseño es necesario para hacer que nuestra vida sea más bella, cómoda, útil, funcional...
Por eso necesitamos diseñar y rediseñar muchas cosas que nos rodean, porque, con el uso, igual se gastan, pierden su funcionalidad original.
Por ejemplo, necesitamos rediseñar la bandera de España, para no ver en ella el símbolo de una dictadura y unos tiempos pasados que no vivimos la mayoría, sino el emblema de una democracia que aspira por mejorar día a día, de unas gentes que queremos ser felices y disfrutar de la vida.
Necesitamos resideñar a nuestros políticos de izquierdas, para que no nos mareen repartiendo carnés de demócratas, pacifistas y ecologistas, para que se comprometan con el desarrollo de todos y una forma de entender la vida más coherente. En el mismo proceso deberíamos introducir a la derecha, para que supere esa dependencia intelectual del pasado y vea que en política no existen enemigos, sino rivales con los que va a convivir; que asuma las reglas del juego y no pierda el tiempo en crispaciones inútiles. Y, puestos a rediseñar, meteríamos a todos esos que entienden la política como una profesión, una clase social diferente, que les encanta la demagogia y se creen en posesión de la verdad absoluta.
Podríamos rediseñar muchas más cosas, pero, para empezar, tenemos bastante tarea por delante.
sábado, 21 de abril de 2007
Ufff, menuda presentación
Ya está, pasó lo peor. El niño está bautizado y en la calle. ¡Menuda presentación! Si lo sé no voy. En principio iba todo bien, tranquilo. La señora y la presentadora de lujo, Begoña Camblor, y su compañeo pasaron a buscarme por el periódico e íbamos tranquilos hacia Valdecarzana.
-¿Estás nervioso, Fernando?
-¿Por qué iba a estar nervioso? El libro ya está escrito, lo presento en Avilés y rodeado de mi familia y amigos. Si aparece algún impertinente, seguro que las lleva.
Allá vamos y nos ponemos a esperar. Comienzan a llegar amigos y familiares. Abrazo, besos, comentarios. Algunas fotografías de Marieta para La Voz de Avilés y, menuda sorpresa, Ricardo Solís para La Nueva España y Fernando Robles para La Voz de Asturias, demostrando que aún cabe el fair play en este mundo tan competitivo.
Arranca la presentación. Me tiro de cabeza al guión que llevaba escrito. Empiezo a leer y a recordar a las personas queridas que no están, a los familiares muertos que, en ese momento, están en la sala porque los llevamos en nuestro corazón. Y a llorar como María Magdalena. Númerito sentimental. No me arrepiento de ninguna de esas lágrimas, porque todas eran por personas queridas, pero bueno, ahí quedaron, en el palacio de Valdecarzana, huella de unos sentimientos de los que me enorgullezco.
Y, lo demás, fue todo lo previsto en este tipo de saraos. Los editores hablaron maravillas del libro, yo dije maravillas de ellos, y que menos porque son un encanto, y Begoña Camblor diseccionó el libro con precisión científica. Aunque dijo tantas cosas buenas y bonitas que pienso que el ordenador le jugó una mala pasada e imprimió un texto sobre otro autor.
Y ahora a seguir escribiendo. Sin olvidar la promoción de La soledad de los fantasmas de la que daré debida cuenta en este Archipiélago.
Un saludo a todos.
Annie y su chico también aportan su visión del acto, incluso con fotos. Aquí está el enlace
viernes, 20 de abril de 2007
Hoy es el gran día
Todos aquellos que tengan la buena costumbre de leer esta bitácora y La Voz de Avilés saben que hoy es el gran día: la presentación de mi primer libro: La soledad de los fantasmas. La obra ya está en las librerías y, por lo menos, sé de un ejemplar vendido. No está mal. La presentación la celebraremos en el palacio de Valdecarzana a partir de las 20.15 horas, hora local. Está todo preparado y las invitaciones repartidas, aunque el acto es libre y no hace falta invitación de ningún tipo para ir. Pero si alguien la quiere, todos los lectores de esta bitácora estáis invitados. Intervendrán Israel Rivas, Marta Magadán, Begoña Clambor y el que esto escribe.
Estoy algo nervioso: es mi primera presentación. Pero también tranquilo. Me acompañarán la familia y algunos amigos. Así que nada malo me puede pasar. La soledad de los fantasmas es un buen libro. Podrá gustar o no, pero nadie puede decir que es literatura pobre.
Según cómo me vea de ánimo, igual escribo mañana una crónica.
Nos vemos en Valdecarzana.
jueves, 19 de abril de 2007
Feliz cumpleaños, Ratzinger
El pasado lunes, 16 de abril, el Cardenal Ratzinger cumplía años: 80 y poco más de un año como Benedicto XVI. Ha pasado poco tiempo, pero ha dejado muestra más que suficiente de su categoría intelectual y espiritual de una manera asombrosa. Su luz ilumina tanto a los creyentes como a los no creyentes. Los medios progresistas españoles alertaban sobre su denuncia sobre el relativismo en los funerales de Juan Pablo II y en el proceso del cónclave. A muchos, esos mensajes nos generaban cierta incertidumbre. Los árboles no nos dejaban ver el bosque.
Un año después, el magisterio de Ratzinger demuestra su utilidad ante el nuevo siglo. Me fijo en su denuncia sobre el relativismo y compruebo la verdad de sus palabras,que sirven más allá del terreno de la Fe. Así, un relativista reducirá la democracia a un juego de mayorías y minorías, a un concepto estadístico y se olvidará de valores como el respeto a las leyes, la separación de los poderes o los derechos humanos que articulan cualquier democracia y la llevan más allá de plebiscitos cíclicos.
Así que feliz cumpleaños y gracias a Dios por la sabiduría que repartes.
miércoles, 18 de abril de 2007
Cuarentena
Mira que me lo ponen difícil. El desembarco de Asia en este archipiélago, donde tan mal recibidos son los neofascistas y los fascistas en general; Rañón defendiendo ayer el ladrillo frente a criterios ecologistas y de generación de empleo; la zona azul que nos viene gracias a Pilar Varela... Pero, tal cual prometí, hoy declaro la cuarentena. El apunte de hace un rato a un anónimo asiático y este escrito es lo último que pienso escribir de política hasta el 28 de mayo. La bitácora seguirá, Dios mediante, con sus correspondencias, ficciones, poemas y lo que sea. Incluso os recuerdo que el próximo viernes presento mi libro en el Palacio de Valdecarzana y estáis todos invitados, incluso los fascistillas de tres al cuarto porque en mi sociedad cabe todo el mundo y no excluyo a nadie.
Pero hasta el 28 de mayo no voy a escribir más de política. El único motivo es por higiene mental. Está bitácora nace como algo personal y la suelo alimentar a primera hora de la mañana, escuchando Radio 3, con Tila pidiendo un paseo y un café al lado. En los próximos días, y hasta el 28 de mayo, tendré que lidiar con diferentes partidos políticos en sus actividades matinales, escuchar sus mítines y escribir sobre ellos. O sea, unas seis o siete horas con ellos todos los días. Si, además, los mete en este rato de tiempo libre, en esta afición termino por chiflar, si no estoy ya tocado.
Además, luego está la propia inmadurez de algunos dirigentes que, alimentados por el autoritarismo más rancio, se molestan si uno no piensa como ellos. Y tampoco se trata de que mis jefes tengan que recibir llamadas y llamadas. "No, no, si lo que pone en el periódico está correcto, si yo dije eso en el mitin, pero es que lo que puso en su bitácora no me gustó". Y, mis pobres jefes, además de aguantarme a mí, a explicar al ignorante de turno que, fuera de horario de trabajo, la plantilla tiene libertad y que en las aficiones personales no se pueden meter, que esto no es la RDA o la Cuba castrista. Y ya la liamos porque les damos ideas para su programa de gobierno: crear la policía del pensamiento.
Así que, cuarentena, y hasta el día 28 sin política en el Archipiélago.
martes, 17 de abril de 2007
La expo de Niemeyer
Cualquier motivo es bueno para venir a Avilés. Y, entre los nuevos motivos, está la exposición sobre Óscar Niemeyer que en lo que queda de abril y parte de mayo aún se puede visitar. Organizar una exposición de estas características es difícil. Es una propuesta de libre acceso, que la podrán ver desde arquitectos y aficionados a personas que no sabemos nada sobre esa fascinante mezcla de ciencia y arte. El organizador tampoco cuenta con los recursos que le puede ofrecer una sala de exposiciones al uso.
El resultado es muy interesante. Entre las diferentes opciones, han apostado por un discurso divulgativo, accesible para todo el mundo. Es como la presentación de Óscar Niemeyer ante la sociedad avilesina que ya lo adopta como un vecino más y lo va a tener durante muchos años. Los visitantes descubren la importancia del autor y las características de su arquitectura, descubren lo que es tener un lenguaje arquitectónico, un mundo propio de figuras y formas. Una muestra agradable de ver y que incrementa los atractivos de Avilés.
lunes, 16 de abril de 2007
Tener la razón
Escucho en una de esas tertulias radiofónicas que abren sus micrófonos a los oyentes: "Me gustaría que los tertulianos nos respondiesen para saber si tenemos la razón o no". Y quedó tan tranquilo, víctima de lo que se podría llamar un pensamiento débil. Porque hay aspectos de la vida donde no es fundamental tener o no la razón. Se tiene una opinión, que ya es bastante, y se trata de argumentar. O no, y uno llega al terreno de la creencia, la superchería o la fe. Sucede algo parecido cuando el ignorante de turno te dice: "Sobre gustos no hay nada escrito". ¡Pedazo de pollino! Sobre gustos está mucho escrito: me gusta esto, no me gusta esto. Otra cosa muy diferente es que el gusto, al ser algo personal, no debe ser universal. Y por eso debemos respetarlo profundamente. ¿Es malo que a una persona le guste el Vega Sicilia con casera!? No, no es grave. Es un gusto caro, pero es algo personal y, si se lo puede permitir, que lo disfruté. Allá él con su dinero.
Algo parecido sucede con la opinión, especialmente en el terreno político. Ante determinadas realidades se puede responder de diferentes maneras, ambas igual de válidas. Las opiniones diferentes no tienen porque ser excluyentes. Es una de las grandezas de la democracia. Es un sistema que nos permite que vivamos con diferentes opiniones. Lo importante no es tener la razón, sino saber respetar al otro, a la opinión diferente. Aprender a dialogar con ella y, de ese diálogo, igual sale una respuesta que convenza a todos. O no; entonces recurrimos a los votos y, el que más tiene, aplica su idea. En la medida que asumamos qué es opinión y el respeto a las opiniones de los otros, la calidad de nuestra democracia se incrementará.
domingo, 15 de abril de 2007
ASIA en su laberinto (otra lista electoral)
Desde el primer momento, Antonio Sabino anunciaba un equipo de gestores para gobernar el Ayuntamiento. Aunque no decía nombres, los posibles votantes esperaban a conocer la candidatura para ver el A Team para el supuesto milagro (soy de los que piensa que la situación de Avilés no es tan apocalíptica como vociferan algunos). Se suponía una mezcla de militantes de la Agrupación y profesionales de prestigio. Ahora, con la lista publicada en todos los medios supongo que esas personas se habrán decepcionado.
Y no es para menos, salvo Sabino (que no sabemos si comparecerá como independiente o afiliado) el resto de la lista es la gente de la casa, comenzando por su actual concejal y terminando por Avelino "baldosasuelta" González. El fichaje más mediático es Vicente Ordoñez, un buen tipo, pero que me recuerda la llegada de Juanele al Real Avilés. La guinda roja de un pastel azul. O sea, más de lo que han demostrado en este mandato: un concejal que, cuando acude al Pleno (no siempre), sólo es capaz de leer uno, o dos, folios y carece de talento, iniciativa o espíritu para replicar si no lo ha recibido escrito, una política estrecha de miras, carca y rancia. Digo esto porque son los calificativos que me merecen sus quejas sobre la ocupación de la plaza de España por los juegos infantiles en las fiestas de San Agustín, las lamentaciones jeremíacas cuando los alumnos de la Escuela de Arte embellecen Camposagrado y, en general, esa idea de ciudad que me recuerda a la del príncipe de Shrek: una ciudad perfecta, limpia, pulcra, pero muerta porque carece de vida.
Miguel Ángel Villalba anunciaba para el jueves la presentación de la candidatura, sin embargo no pudo ser hasta el sábado por la mañana. ¿Habrá influido las sucesivas negativas que cosechó Sabino en su búsqueda de galácticos? De hecho, Ordoñez no dio el sí hasta el viernes por la noche... Con esta candidatura, ASIA entra en su particular laberinto, un laberinto que han ido creando ellos: el presidencialismo de Sabino. Les queda poco menos de 39 días para encontrar una salida digna o hacer el mayor de los ridículos porque ir a por la alcaldía y quedar en un concejal, o no pisar ni el Ayuntamiento, sería el mayor de los ridículos.
sábado, 14 de abril de 2007
La pista de La Exposición
Ahí está, cumpliendo meses. Aún faltan algunos remates y, seguramente, habrá baldosas sueltas, pero los avilesinos ya nos hemos acostumbrado a la nueva pista de La Exposición. Casi hemos olvidado lo que era ese espacio degradado, sucio, convertido en el gran aparcamiento gratuito de la ciudad. En sus tripas se encuentra un gran aparcamiento de pago. Y, en superficie, canchas para jugar, un parque infantil donde dan las ganas de volver a ser niños y un espacio para pasear y que la Tila corra con otros amigos. La Exposición vuelve a ser el lugar donde todos los avilesinos se divierten, como siempre ha sido. Es una obra que me encanta y por la que me gusta pasear a diario.
viernes, 13 de abril de 2007
Aviso con tiempo
Aviso con tiempo, para que luego nadie diga que no se entero. Dentro de una semana, el viernes 20 de abril, se presenta La soledad de los fantasmas. El libro ya debe estar por las librerías asturianas y supongo que, en breve, llegará a las del resto de España. La cita es en el Palacio de Valdecarzana, en la plaza del Sol y está previsto que empiece a partir de las 20.15 horas. Y, lo que es más importante, estáis todos invitados. Todos incluye a todos los lectores de la bitácora y a quienes ellos quieran invitar. Es un acto público, libre y gratuito.
Salvo caso de enfermedad o muerte, intervendrán Israel Rivas, una de las personas que hizo posible la publicación del libro. También contaremos con la presencia de la editora, la jefa, Marta Magadán. Personalmente, espero con interés la intervención de Begoña Camblor, profesora de la Universidad de Oviedo y compañera en los cursos de doctorado. Es una de las jóvenes filólogas más brillantes y, antes de marcharse una temporada a seguir formándose en el extranjero ha tenido tiempo para desentrañar las claves de esa novela corta. Según lo que digan, el acto terminará con una intervención del autor, o sea yo. Habrá tiempo para preguntas y lo habitual de este tipo de saraos.
Lo dicho, estáis todos invitados al Palacio de Valdecarzana. Si alguno viene de fuera de Avilés, puede aparcar el coche en el subterráneo de la plaza de España, que está a dos minutos de Valdecarzana. Nos vemos el viernes 20.
jueves, 12 de abril de 2007
Habilidades sociales
Existe un cierto tipo de personas que me sorprende constantemente por sus, digamos, habilidades sociales. Me encuentro a X y me dice todo serio: "Llámame mañana, que tengo ganas de tomar un café contigo". Y se marcha tan tranquilo.
Y no es que uno no quiera tomar un café con X, incluso con Y y buena parte del abecedario, pues uno está dispuesto a tomar cafés con casi todo el mundo, salvo los cobardes anónimos que visitan estas islas y otros individuos de igual caladura moral; pero me sorprende la intención. Él, o ella, quiere tomar el café conmigo, pero soy yo quién debe llamar, seguramente fijar el sitio y pagar, puesto que yo fui quien quedó. Con la hipoteca de El Cerillero próxima es un gasto que igual debo evitar, pero más allá del asunto económico, lo más difícil es la primera frase. ¿Qué le digo? ¿Qué me quieres contar X? ¿Qué me quieres contar X que tengo que llamarte yo y no tú? ¡Por favor, en las manos que vivo de escribir!
Desde luego, eso es lo que se llama tener habilidades sociales.
miércoles, 11 de abril de 2007
Variación sobre Joshua Bell, opus 121 A.A.
Joshua Bell acarició su Stradivarius antes de introducirlo en el maletín acolchado. Era un rito que cumplía antes de cada concierto. Acariciaba el violín para agradecerle toda la música que le daba. Lo acariciaba con ternura, con amor, como si fuese el cuerpo de una mujer. Su Stradivarius no era un violín cualquiera. Era una de las pocas piezas del maestro italiano que, sin ser fabricadas por él, conservaban su sonido. El artesano Pier Luigui Prietini había obrado el milagro de lograr un verdadero Stradivarius en el taller del maestro. Prietini había sufrido la peste en su Toscana natal. Allí, cuando la plaga azotaba su pueblo, se comprometió ante San Nicolás a permanecer célibe si salvaba a su familia de la enfermedad. Milagrosamente, los Prietini fueron la única familia del pueblo que superó la plaga sin ningún fallecimiento. El comportamiento piadoso de Pier Luigui Prietini les salvó de las acusaciones de brujería. Con el tiempo, emigró de su pueblo para trabajar en el taller del maestro Antonio Stradivarius.
Allí aprendió el oficio de luthier y comenzó a construir sus primeros violines hasta que conoció a la joven Marta Angélica Martini, de la que se enamoró con pasión. Prietini suspiraba por abrazarla, por besarla, por recorrer su cuerpo en unos pensamientos libidinosos que le torturaban día a día porque recordaba su promesa y su voluntad de cumplirla. Cada día veía a su amada en la calle y suspiraba por ella. Sufría, sufría mucho. Se concentró en la construcción de un violín para olvidar a su amada y la pasión que sentía por ella. Cumplía con sus hábitos piadosos y acudía al taller; algunas jornadas permanecía toda la noche hasta que terminó su pieza.
Una noche, terminó la pieza. Comprobó su sonido y descubrió que había logrado un instrumento digno del maestro. Al día siguiente, lo encontraron muerto al lado del violín. El maestro lo probó y se sorprendió por el sonido. Sin embargo, como muestra de respeto a Prietini nunca salió del taller en vida de Antonio Stradivarius.
Joshua Bell había adquirido el violín sabiendo su historia. En realidad, lo que se sabía era que se trataba de un auténtico Stradivarius por su sonida, aunque se desconocía el fabricante. Tan sólo existía la certeza de que no era Antonio Stradivarius. Bell cerró el estuche y salió de la habitación del hotel. En la calle se calzó una gorra y se dirigió al punto convenido.
Llegó y, sin quitarse la gorra, depositó el estuche en el suelo, sacó el violín y comenzó a tocar. Calentó dedos con algo de Bach y luego fue desgranando las piezas que más le gustaban. Esa melodía con la que había entrado en el Conservatoria, la sonatina que tocó la primera vez que declaró el amor a una mujer, la nana que había tocado a su primer hijo, la pieza preferida por su padre, la obra que nunca terminaba de pulir para su incluir en su repertorio. La multitud pasaba indiferente, caían algunas monedas en el estuche abierto. Bell tocaba cada vez más absorto, ajeno al ruido hasta que se fijó: tenía público. Una niña de unos diez años lo miraba absorta disfrutando de su música. Bell pensó en Bach y versioneó una cantata. La niña sonrío y él comprobó como su música salía con una belleza como nunca había logrado, una belleza que le recordaba las grabaciones es de Jacqueline de Pré que le regalaban sus padres, una pureza a la que había aspirado y que sólo, en ese momento, en la entrada del metro de Washington había alcanzado.
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