Es un callejón de esos que da miedo entrar, donde sólo la luz del día concede cierta seguridad. Caminas por él y piensas que, en cualquier momento, aparecerán unos ladrones con las navajas brillando o te encontrarás en medio de un intercambio de droga, prometiendo no decir nada mientras los mafiosos cargan sus automáticas.
Pero no pasa nada de eso. Sólo son productos de una imaginación alimentada por películas de serie B que reproducen escenarios.
En ese callejón entre dos naves industriales tan sólo nos espera Marilyn, en una esquina en una esquina, Marilyn soñando, aguardando la piqueta y la purificación urbana para trasladarse con sus sueños a otro callejón.
La publicación de la nueva Ley de Reproducción Sexual en el Boletín Oficial del Estado ha culminado una de las mayores barbaridades del siglo, convertir el asesinato de un niño en un derecho. El aborto ya es un derecho sin ningún tipo de deber en España gracias a una normativa que lleva la firma del Jefe del Estado, don Juan Carlos I.
Su rubrica ha despertado un importante debate en muchos medios: ¿se encuentra bajo la misma excomunión que los diputados y senadores? Es un tema importante, ya que la Española es una monarquía católica.
La Conferencia Episcopal Española ha declarado que no es el mismo caso, luego no cabe la misma sanción. ¿Por qué? La diferencia radica en el papel del Jefe del Estado. La firma de las leyes es algo que le viene obligado; su rol es un papel simbólico, institucional; carece de capacidad legislativa, ejecutiva o judicial. Y negarse a firmar una ley aprobada por un Parlamento soberano lo situaría al margen de la ley. En cierta manera, su situación es comparable, salvando las distancias, a la de un alcalde contrario al aborto que se encuentra con una licencia urbanística para abrir una clínica abortista en su concejo. La licencia cumple todos los trámites legales, luego no cabe negarse, salvo que cometa una prevaricación.
Claro, tenemos el antecedente del Rey Balduino de Bélgica que, en semejante brete, decidió abdicar para no firmar una ley del aborto en su país. La pregunta obligada es si Don Juan Carlos I debería haber hecho lo mismo.
Y uno, sinceramente, no tiene una respuesta. Es algo que debe responder el titular de la corona con su conciencia. La abdicación supone renunciar a la jefatura del Estado, nadie le asegura que, pasadas 48 horas, vuelva a ser coronado. De acuerdo, ya tiene sucesor y no hay problema, ¿pero sí el príncipe no quiere firmar esa norma? O, aunque la asuma, ¿podría el Jefe del Estado decidir abrir una crisis institucional de esas dimensiones en un momento como el actual?
Soy Zheng He. Mis manos apenas alcanzan ya, a trazar rumbos en el mapa; los vientos que antes me respetaban ocultan con frecuencia mi voz. Descubrí mares ignotos, navegué en las latitudes donde nacen los dragones. He abierto los mapas a nuevas tierras y descubrí que el sol nunca descansa. La luna se mostró hermosa ante mi incluso cuando mis manos se mancharon con sangre. Sembré en otros pueblos sueños y conocimientos. Y perdí algunos de mis mejores hombres en bahías que ya sólo recuerdo con el nombre de mi amigo. Naciones de todo el mundo me deben su sonrisa, el descubrimiento de la belleza. Y una muchacha de Florencia, versos de amor y el dolor alimentado por la separación. Soy Zheng He, almirante de la flota imperial china, vencedor de tormentas y tifones, huracanes y olas gigantes que destrozaron varios de mis juncos. Miles de hombres han llorado con nuestras historias. El mismo emperador me ha pedido que se las cuenta antes de ser olvidados por la eternidad. Soportamos hambrunas y aplaqué motines, vencí corrientes que nos llevaban hacia los acantilados en África. Y ahora yacen a mi lado, cenizas de los sueños. La vida se ha ido, Zheng He, como aquella muchacha de Florencia, como tantas noches en la mar, como la mano suave que acariciabas en Alejandría, como los olores de la India, como tantas noches en la mar, perdidas ya, como las olas contra la proa.
[ El 8 de marzo de 1421, al mando del almirante Zheng He partía desde China la flota más grande de la época: 107 juncos, en el sexto viaje comandado por Zheng He, uno de los grandes exploradores y navegantes en la historia de la humanidad]
Desde la primera planta del Hospital San Agustín vi un par de almendros en flor, como si sendas nubes se hubiesen enredado en ellos. Y, caminando por el parque de Ferrera, los cerezos comienzan a pintar con sus colores el inicio de una primavera que esperamos más que nunca. Ha sido un invierno duro, con frío, viento y agua. Se acerca la primavera. Ya comenzamos a verla.
Sheyla González es una avilesina que estudia periodismo en la Universidad de Valladolid. Entre sus aficiones se encuentra el deporte a la que da rienda suelta en su bitácora Deporte Español. En ella podéis encontrar todo tipo de información, de los grandes equipos a entrevistas a jugadores del Real Avilés. Su último post nos invita a ejercer de seleccionador y proponer un equipo para el próximo mundial. Es un blog con mucho trabajo. Os invito a que, por lo menos, os paséis por él para verlo. Y, si os gusta el deporte, que lo sigáis.
Todo el mundo dice que esta noche, En tierra hostil puede ganar varios Óscar, con el morbo, además, de que su directoraKathryn Bigelow es la ex-mujer de James Cameron, otro de los aspirantes con su Avatar (película que aún no he visto).
Bigelow lleva el sanbenito de directora peculiar, por su tendencia al género de acción, lo cual no deja de ser una perpectiva un poco machista, como si sólo los paisanos pudiesen hacer filmes de acción. Además, en su filmografía hay películas más bien intimistas, como El peso del agua, una joya, al igual que otro de sus filmes de acción Días extraños (Strange Days), una fantasía futurista. La conclusión a la que quiero llegar es que estamos ante una directora con un gran talento, con películas originales y con una narración seductora.
Una forma de trabajar que se encuentra En tierra hostil, un filme bélico, que narra las aventuras de un artificiero en Bagdad. Más allá de la acción, de una forma sútil y, al clara, la película busca responder a una pregunta que se hace mucha gente: por qué la gente siente la necesidad de ir voluntaria a una guerra, de combatir. Otro detalle del largometraje es la crítica que lanza a la intervención americana en Irak, más que a las motivaciones a su relación con la sociedad. Son sólo unos minutos (la escada nocturna del protagonista por Bagdad) pero es de lo mejor de la película.
No sé los premio que ganará esta noche, pero os recomiendo la película.
Un trabajo de investigación político-periodística me ha tenido alejado de esta bitácora en los últimos días. Todo comenzó en una sidrería de Gijón, entre culín y culín. Allí de forma involuntaria escuché una conversación en una mesa próxima. No es que vaya poniendo las orejas por ahí, pero entre su natural volumen grande y que me percaté de que hablaban de Archipiélago Avilés seguí la conversación. Según escuché, nuestra encuesta sobre el posible candidato socialista a la presidencia del Principado activó todas las alarmas en la FSA, que la siguieron con detenimiento, más aún con la repercusión social medíatica de esta bitácora, posiblemente la menos influyente de las que se hace al sur de los Pirineos. Al menos, a eso aspira.
La preferencia del sondeo por Brad Pitt ha puesto en marcha la maquinaria electoral socialista, que ya trabaja para convencer al actor. Incluso han elaborado unas propuestas de carteles. Después de varios días de durísimo trabajo, he conseguido las tres primeras ideas que presento en rigurosa exclusiva.
Existen dudas sobre mantener o no el cigarro, habida cuenta de las políticas sanitarias de los últimos años, pero la estética convence. ¿Si tenemos a Brad Pitt para que queremos a José Ramón Quirós? Su target sería el público más joven.
Para no forzar la imagen de hombre sexy, también se quiere potenciar una visión de estadista. Lógicamente, si aceptase la candidatura, el fondo no sería Nueva Orleans, sino paisajes asturianos.
El último cartel sería un ejemplo con un posible lema. Los estrategas piensan en recuperar el de la campaña electoral de Pedro de Silva. Mucha gente se ha olvidado y no desentona.
Por giro de negocio... Precio a negociar. No lleva bicho. Y, en breve, liquidación de material de oficina hasta terminar las existencias. El dinero se destinará a obras de misericorida, que está la situación muy complicada.
Se nos pasaba... Pero aún llegamos tiempo para recibir candidaturas para los premios San Pancracio de febrero. A ver si el domingo que viene, o el lunes, podemos iniciar las votaciones.
Yo, de momento, propongo a Ana María Benito, que deja la presidencia de la delegación de Avilés de la Asociación contra el Cáncer después de 25 años de trabajo desinteresado. Una trayectoria que merece nuestro reconocimiento.
Fue un día complicado. El puto ordenador no daba más que malas noticias. Comencé apostando por Telecinco y las acciones bajaron; confirmé mis pérdidas con esos soplos que me aconsejaban refugiarme en algún valor fuera del Ibex. Ni la banca me dio respiro. Otro día más de pérdidas. El asunto estaba complicado. Ya veía mi nombre en la próxima lista de despidos.
La única alegría era llegar a casa, el refugio del guerrero. Desde la carretera ya veía el piso, sus luces encendidas. E imaginé a mi señora, caminando por casa, en camisión, esperando. Me excité mucho, muchísmo. Dejé el coche en el garaje y salí corriendo. Subí corriendo las escaleras de dos en dos, de tres en tres. Sudaba deseo. Entré en casa. Oí que hablaba desde el dormitorio. "Buenas noches, cariño, ya he visto las noticias, menudo día más malo, ¿no?" "No me cuentes, no me cuentes" Fui al salón y encendí el cd. Toqué el play. Joe Cocker, agarré el mando a distancia del equipo de sonido. Subí hasta la habitación. Allí estaba ella, tumbada en la cama, con sus gafas de leer, mordiendo un lápiz. Tan hermosa, tan hermosa... Subí el volumen y comencé a desabrocharme la corbata. Sonrío. Seguí bailando, moviendo la pelvis, desnudándome lentamente... Hasta que tocaron a la puerta. Una vez, dos veces, tres veces. Ella miró el reloj: "Es la una de la mañana, baja la música". Le pasé el mando para seguir bailando y desnudándome.
Me acerqué a ella y comencé a besarle los pies, las piernas, a acariciarla, a desnudarla hasta que... Tocaron a la ventana. "Es el viento" Siguieron tocando. "Es un pájaro". Volvieron a picar, con insistencia. "Qué cojones será si estamos en un dupléx de un décimo piso". Siguieron tocando.
Me levanté y subí la persiana. Agarrado a la ventana con las dos manos encontré a un tipo que llevaba un papel entre los dientes. Golpeaba la ventana con la pierna. Miré a mi mujer que se tapaba con la sábana y me decía que ella no sabía nada, que era la primera sorprendida. Abrí la ventana y agarré el papel.
"Es la tasa de la SGAE por uso de música en espéctaculos privados, cinco euros por espectador o espectadora. Admito tarjetas de créditos. ¿Me deja entrar? Estoy un poco incómodo".
Hoy voy a escribir sobre el consejero de Sanidad, José Ramón Quirós. Pero, en contra de lo habitual, no voy a criticarlo sino a elogiar una de las apuestas de su departamento que esta semana ha pasado desaparcibida. Se trata de la nueva web de información sanitaria: Astursalud. Como en todos los sitios webs oficiales existe la habitual combinación de utilidades para los ciudadanos, triunfalismo, autobombo y alguna dificultad para navegar. Sin embargo, aquí aparece un elemento nuevo, incluso me atrevería a decir que revolucionario. Si el visitante entra en el apartado de Ciudadanos encontrará todos los datos de lista de espera quirúrgica de Asturias, de forma global y por hospitales, informando sobre las patologías y explicando los conceptos.
La decisión de colgar esa información y el compromiso de actualizarla cada mes me parece revolucionario, un gran ejemplo de utilización de las nuevas tecnologías para mejorar el gobierno. Es un sistema para que los ciudadanos conozcamos la realidad de algo tan complejo de gestionar como la sanidad al tiempo que los políticos y los propios profesionales tendrán que dar cuentas de su trabajo. Es un primer paso para el imprescindible diálogo que se debe abordar en una sociedad democrática: "estos son nuestros recursos, así se gestionan. ¿Necesitamos más? Pues a ver cómo se financia" Los actores democráticos dejan de ser entes invisibles, adquieren responsabilidades...
Me lo encontré hace unos días, paseando por la parroquia de Jove, Gijón. Primero, me llamó la atención el nombre de la calle, Cortada. Después la escritura de garajes, aunque, por como son los gijoneses, igual lo escribieron en francés, atendiendo a la etimología de la palabra.
En este día, como en todos, se agradece una sonrisa.
Oswaldo Zapata no murió, lo asesinaron a cámara lenta. Como también asesinan a miles de niños y alimentan la cultura de la muerta con la nueva legislación abortista de España, cuyo gobierno calla en silencio cómplice con la dictadura cubana.
Hoy, más que nunca, necesitamos la oración por la vida.
Esta tarde, en Gijón, a partir de las 19 horas en la parroquia de Santa Olaya, en la calle de Ceriñola, en el número 10.
Oh, María aurora del mundo nuevo. Madre de los vivientes a Ti confiamos la causa de la vida; mira, Madre, el número inmenso de niños a quienes se les impide nacer, de pobres a quienes se les hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana, de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo, el Evangelio de la vida. Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo, la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia, para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad y del amor, para alabanza y gloria de Dios Creador y amante de la vida.