sábado, 11 de julio de 2009

Radio 2 en verano

Hoy me ha quedado un día muy veraniego. El caso es que llevo una temporada preguntándome qué sucede en Radio 2 durante el verano. O si sucede algo. Me explico. Suelo escuchar Radio 2 cuando trabajo. Es una forma de aislarte del ruido ambiental que, por otra parte es inevitable: teléfonos sonando, compañeros que tienen que hablar, el ruido propio de la gente activa. A lo largo del año, en la programación se suceden conciertos de diferentes estilos. Disfrutas de unos, otros te sorprenden, algunos son indiferentes incluso los hay que terminas por apagar la radio.
El caso es que, en los últimos días, se aleja de la emisora la variedad de épocas del resto del año. Los compositores actuales ganan un peso en la programación que no han tenido en las estaciones anteriores. Y así uno se encuentra con chillidos y sonidos extraños, que estarán bien para investigar, para hacerse el interesante tomando un cóctel y jugar a vanguardista, pero sentado y tratando de escribir no. Por lo menos, para el que esto firma.

La cruz del verano

El verano es cruel con las bitácoras. Cuesta más que nunca sentarse a escribir, desciende el número de lectores, las actualizaciones son menos frecuentes... Es curioso es de los lectores. Cuando uno comienza a escribir levanta la bandera de la libertad, de crear sólo lo le dicte su talento, inspiración y trabajo. Pero a medida que pasa el tiempo y descubres aparatos como los marcadores, que te indican el número de páginas leídas comienzas a sentir curiosidad: ¿cuantos me habrán leído? ¿Gustará este tema? Y, así, esa sombra, se convierte en un invitado obligado hasta que llega el verano y comienza a descender la cifra respecto a los meses de invierno, de lluvia y refugio en casa. El único consuelo es la comparativa interanual y, al tiempo, el reto de escribir algo que guste a la gente.
Y, mientras tanto, el sol invita a marchar a la playa mientras se apagan los ecos de la Semana Negra, a unos diez minutos de mi Archipiélago.

viernes, 10 de julio de 2009

Las inclemencias del tiempo


Imagino a un hombre viendo la televisión. En el informativo, no importa la cadena o la hora, narran las inclemencias del tiempo: las carreteras cortadas, dificultades para la circulación, averías en el tendido eléctrico, accidentes de tráfico. En una de las imágenes, el hombre, o la mujer, no lo sé, no me importa, el sexo metaforiza al ser humano, pero sólo uno, lo sustancial es la unidad y el ser, no la sexualidad, ve su coche, no importa la marca, por evitar problemas legales más que como recurso literario, o el color, lo importante, hemos dicho, es que ve su coche accidentado en la carretera. Ha sufrido un impacto trasero y se ha salido por la cuneta. La matrícula le revela que, efectivamente, es su vehículo. Su conductor, informa el telediario, ha fallecido. Es uno de los muertos en una colisión múltiple provocada por las inclemencias del tiempo.
El hombre guarda en su retina la imagen del coche, la chapa levantada, la matrícula, el hombre, o mujer, fallecidos en el accidente.
Asustado decide ir al garaje para comprobar si está su vehículo, Y, sí, efectivamente, lo ve aparcado en la plaza número 52, tal y como lo había dejado, con su matrícula, el modelo y el color de la chapa idéntico, todo igual al coche siniestrado en la televisión. Comprueba la parte trasera y, en contra de lo afirmado por el locutor, se encuentra indemne. Ni un rasguño.
Palpa los bolsillos de su chaqueta y descubre que lleva las llaves. Decide subirse y dar un breve paseo, aun en contra de lo que aconsejan las inclemencias del tiempo.
El hombre, o mujer, abre el coche, se sube, se coloca el cinturón de seguridad, enciende el motor, abre el portón del garaje y sale a la calle. Llueve y el viento hace que la lluvia golpee con fuerza el vehículo. Sentado en el interior, nota como las ráfagas huracanadas tratan de desplazar el turismo de un lado a otro de la carretera. Ase el volante con firmeza y sigue conduciendo.
Circula lento. Apenas se ve gente por la calle y hay pocos vehículos. Las inclemencias del tiempo aconsejan resguardarse en la vivienda, domicilio o bar habitual. Pero él, o ella, sigue conduciendo hasta alcanzar el punto señalado por la televisión como centro informativo o lugar de la tragedia. Y, allí, la televisión no miente, lo he visto en televisión, la radio no miente, lo ha dicho la radio, encuentra el turismo siniestrado, la chapa de su vehículo retorcida por el impacto, los equipos de emergencia, el coche de la funeraria. Contempla la escena, circula despacio y regresa a casa.
Entra en el garaje, respira hondo antes de mirarse las manos, limpiarse el sudor, bajar del turismo, comprobar su matrícula mojada y coincidente, exactamente igual, a la del vehículo accidentado. Pasa su mano por la parte trasera y se asombra al ver el idéntico color al turismo accidentado, pero comprueba que se encuentra lisa, perfecta, sin arrugas y con las pequeñas puntillas de óxido habituales en un coche de avanzada edad.
Respira. Se marcha del garaje a paso tranquilo. Llega a su casa, se descalza, se seca el sudor, se pone la bata, batín o albornoz (no necesariamente uno ni los tres a la vez) y se siente delante del televisor. Lo enciende y regresan las noticias de las inclemencias del tiempo, del accidente de su vehículo, que no ha tenido lugar. O tal vez sí. Y reflexiona:
¿Estaré vivo o muerto?

Lectura de Marián Suárez

Marián Suárez leerá hoy en la Iglesia Vieja de Sabugo, a partir de las 20 horas en un acto organizado por la Asociación de Vecinos Pedro Menéndez de Avilés. Intervendrá el Orfeón de Castrillón, que interpretará varias habaneras, género muy querido para Marián Suárez por su mezcla de popular y poesía.
La entrada es libre y abierta a todo el mundo que quiera pasar un buen rato y tratar de descubrir que la belleza es posible en este mundo.

jueves, 9 de julio de 2009

Las Clarisas de Villaviciosa

Las Clarisas llevan en Villaviciosa desde 1694 y son la única comunidad de esta orden existente en Asturias. Su presencia permite, por ejemplo, que las novias cumplan la tradición de llevar huevos a Santa Clara y asegurar el buen tiempo el día de su celebración. Sobre todo, enriquecen los carismas de la Iglesia.
Hace un par de años, se descubrió que la carcoma se comía el monasterio, lo que las dejó a un pie de abandonar Asturias, una opción a la que ellas se negaron. A partir de ahí, iniciaron una campaña de búsqueda de fondos para rehabilitar su casa. No sé cómo se encuentra la situación actual, ni se ha terminado el problema. Si alguna persona quiere ayudarlas puede dirigirse a CajAstur, donde existe una cuenta para las donaciones, o a la portería del monasterio, en la calle de Santa Clara, número 16 de Villaviciosa.
Además de ayudarlas, los católicos deberíamos reflexionar sobre si deberíamos implicarnos más en la ayuda a nuestras comunidades monásticas, a las que tanto debemos.

miércoles, 8 de julio de 2009

Beltaine

Avilés tiene una palabra de moda: Beltaine. Si una persona invita a sus amigos a comer, es Beltaine; cualquier acto que se celebre en la ciudad es Beltaine. Pero, ¿qué es Beltaine? A los que no son de Avilés, incluso de fuera de Asturias, se le podría presentar como una nueva versión del timo de la estampita financiada a cargo del erario público.
Para que todo el mundo se entienda. Hace doce años, se creó el Festival Intercéltico de Avilés por la Asociación Cultural Esbardu y Juan Luis Casas. Al principio, la propuesta no convencía a muchos pero terminó triunfando y siendo un éxito. En los últimos años, comenzaron los enfrentamientos entre Juan Luis Casas y el Ayuntamiento. El asunto fue a más hasta que el actual concejal de Cultura, Román Antonio Beltaine Álvarez, o, ¡¡sí, es él!!, interviene directamente y se carga a Esbardu con el apoyo de sus socios de gobierno y asociaciones interesadas en el pastel que, también hay que decir, gestionaba Esbardu en solitario y con prepotencia y soberbia. Tranquilos, que aquí hay para todos.
Como Avilés no se puede quedar sin Festival Intercéltico, se montan un Beltaine, Festival Intercéltico del que aún no han dicho cuando comenzará. Se supone que el próximo 17 de julio, pero igual ya estamos en el Beltaine. Vete a saber.
¿Y qué ofrece Beltaine? Lo del Intercéltico, alguna novedad (no muchas) y todo, todo, lo que se hacía en Avilés y que hayan podido meter en el paquete sin ruborizarse: desde el Hípico a los conciertos de las Bandas de Música o cursos de verano de la Universidad. Si se descuidan, los kikis de las parejas en San Cristóbal y el mercado de los lunes. Todo es Beltaine. Todo es muy ridículo.

martes, 7 de julio de 2009

Por supuesto, me pago mis trajes

Francisco Camps acudía al Foro ABC en plena tormenta política por el Caso Correa y los presuntos regalos de trajes. Ángel Expósito, director de ABC, le preguntó por la cuestión. "Señor Camps, ¿se paga usted sus trajes?" "Por supuesto que me pago mis trajes", respondió en una grabación que pasará a los anales de la historia de la política.
Ahora, el juez no es el que pregunta, sino el que duda de que el señor Camps se pague sus trajes. Y va a preguntárselo, no como Ángel Expósito en una agradable comida, rodeado de prensa y amigos, sino ante un jurado.
Más allá de lo que suceda, está claro que si Camps no mintió, ha estado muy cerca, muy cerca. A mí es lo que me más me sorprende de todo esto es la caradura, la capacidad de mentir. Veías al señor Camps y se indignaba todo cuando le preguntaban por los trajes. Su jefe de partido, Mariano Rajoy le ofreció el apoyo en todas las posturas imaginables, muchas más que las del Kamasutra, y el punto siguió tan tranquilo. No le tembló ni el flequillo. En todo este tiempo, ni un gramo de mala conciencia le ha hecho dudar., ni un temblor, ni nada de nada. Ni una llamada a Rajoy. "Oye Mariano, no me apoyes tanto que algún regalo he cogido". Me recuerda a ese marido infiel que sorprendido por su legítima paseando por Madrid con su amante empezó a hablar en ruso para negar que él era él. No sólo es traten de reírse de los ciudadanos, de tomarnos el pelo. Es que ejercen de seres superiores, vamos, que ni Florentino. La casta de mi apreciado Westerman.

Con retraso: candidatos de julio

Por esos excesos en la jornada laboral que tanto bien hacen a la cuenta de resultados de las empresas y tanto daño a la vida personal y familiar, llevo unos días sin acercarme a estas islas como debiera. Y, así, uno acumula un pequeño retraso en la convocatoria del San Pancracio de junio. Ahí es nada. Dos días, dos retraso. De todos modos, como los isleños son gente ágil y rápida sé que no tendremos problemas para preparar nuestras candidaturas para iniciar el próximo domingo nuestras votaciones.
Yo, de momento, apunto un nombre: Emilio Calatayud, el juez de menores de Granada que se ha hecho famoso por sus sentencias educativas y recordar que los padres son padres, no colegas o amigos de sus hijos.
Espero vuestras propuestas.

sábado, 4 de julio de 2009

El papel nunca morirá

Llevaba tiempo con la idea de escribir un apunte sobre el futuro de la prensa escrita, del papel como formato para revistas, libros y periódicos. Hasta que Juantxo Cruz se adelantó con una encuesta en su bitácora preguntando si la actual crisis de modelo (que nadie niega) es el fin de la prensa escrita. Todos sabemos que las encuestas en Internet no son fiables y, en el caso de la bitácora de Juantxo, cuenta el sesgo de que la mayor parte de sus seguidores son gente que disfruta del formato papel. Todavía esta semana un amigo que vive en Estados Unidos se extrañaba de la cantidad de personas que en Avilés leía la prensa en papel y no por Internet. El caso es que el 63% de los que respondieron a Juantxo consideran que siempre habrá papel.
Hace unas semanas, leí en La Vanguardia una entrevista a un alto directivo de Walt Disney que, sobre el mismo tema, reflexionaba que los medios de comunicación que se incorporaban coexistían con los anteriores (el papel con la radio, la radio con la televisión, la televisión con el cine, el cine con el video). Eso sí, cada revolución implicaba cambios en la gestión del propio modelo, en sus contenidos.
Ese es, precisamente, el reto al que nos enfrentamos quienes trabajamos en los medios de comunicación. Con independencia de las responsabilidades de cada persona en su organización, hay que reforzar las virtudes de un periodismo que en el soporte papel ofrezca una ventaja singular sobre lo que representa Internet. Al tiempo, los medios se convierte en grandes factorías de la información donde se genere el dato puntual y clave para consultar por Internet o el móvil y el gran reportaje de profundidad que se leerá con placer en papel.
Un reto para el que se necesitan cada más profesionales, bien preparados y mejor gestionados. Todo lo contrario a lo que vemos que sucede en los medios de comunicación españoles.

jueves, 2 de julio de 2009

Estos días de julio

Amanece lloviendo en Asturias. Ayer estuvimos en la playa, nadando en Xivares, disfrutando del verano. Y hoy toca refugiarse en la cabaña. Es lo bueno del verano de Asturias, que cada día es una sorpresa. No sabes si te tocará quedar en casa jugando al monopoly o es la hora de volver a la playa para construir castillos en la arena.
Tal vez por eso, me gusta tanto Asturias. O es una de los motivos para ello, por su imprevisibilidad.
Un día como este también es bueno para tratar de escribir aforismos, lanzarse sobre un viejo poema que no terminas de sacar de tu cabeza o rematar un cuento.
Es un buen día para pensar en los sueños, en los esfuerzos para conseguirlos, en el riesgo de que se conviertan en pesadillas. Es un día para la nostalgia y la amistad, para la literatura y la música. Es un día para vivir. Porque, como decía Ionesco, estamos vivos. Es un milagro y muchas veces no nos damos cuenta.

miércoles, 1 de julio de 2009

El luchador


Me sorprendió El luchador, no sólo por la recuperación de Mickey Rourke que, me temo, será efímera, sobre todo por el mensaje de fondo que uno encontró en la película: sólo el amor nos puede redimir. Pero el amor no sólo se da, también hay que aceptarlo, asumirlo y dejarse guiar por él.
La película es una odisea contemporánea de perdedores encerrados en un mundo de fantasía y mentiras. Renuncian a cualquier atisbo de realidad, aunque llegue de mano del amor, por vivir ese mundo falso.
Os la recomiendo.
Imagen: www.hispanidad.com/.../El%20luchador.jpg

martes, 30 de junio de 2009

¡¡Apuren sus novelas!!

¡¡Apuren sus novelas, afilen las impresoras!! El Ateneo Jovellanos ha ampliado hasta el próximo 30 de noviembre el plazo para presentar novelas para la segunda edición de su certamen. Hasta donde yo alcanzo, la entidad gijonesa es seria y rigurosa, no admite componendas extrañas en sus concursos.
Las bases fijas que los textos deben tener entre 80 y 120 páginas, como máximo con una Arial 12, con 30 líneas por páginas y a doble espacio. Deben presentarse cinco copias, todas ellas debidamente grapadas y o encuadernadas. Los originales se presentarán con pseudónimo o lema. En el interior de la plica, los datos personales del autor y una fotocopia del Documento Nacional de Identidad.
Los originales deben enviarse a Ateneo Jovellanos, Calle Francisco Tomás y Valiente, Gijón; Asturias, España.
El premio es de 3.000 euros, a los que se harán las retenciones oportunas, y 50 copias de la primera edición del libro premiado. Una vez conocido el resultado, se podrán retirar los galardones no premiados de la sede durante el plazo de un mes. Pasado ese tiempo, se destruirán.
Así que, amigos de la escritura y de la ficción, ánimo y a ponerse a escribir.

lunes, 29 de junio de 2009

Recetas contra la crisis


Allá por diciembre o enero, a Juan Rivero le dio por repartir entre clientes de la Tataguya el libro que ilustra ese apunte. Al abrirlo, todas las páginas se encontraban en blanco. Una broma que, en esos momentos, recordaba la incapacidad de políticos y economistas para superar la crisis. Vamos, la misma que ahora. Juan lo repartía y pedía que, antes de finales de año, se lo devolviésemos para preparar una recopilación.
No sé si le han entregado alguno. El mío sigue en blanco, aunque de escribir me referiría a trabajar más, básicamente lo que uno ha hecho desde que comenzó la tormenta; también pensamos más los gastos. Y he suprimido todo aquello que considero superfluo.
Me gustaría leer esa futura segunda edición, con los consejos de propios y extraños para superar el socavón en el que llevamos unos meses metidos.

domingo, 28 de junio de 2009

El rincón del silencio

En la guardería de mi sobrina existe el rincón del silencio. Allí destinan a quienes se han portado mal, hablan en exceso o necesitan reflexionar sobre su comportamiento.
En la vida política española deberíamos considerar la necesidad de habilitar un rincón del silencio para destinar a nuestros políticos, a unos y a otros, sin distinción de banderas, en función de su comportamiento. Porque no deja de merecer una reflexión la incapacidad de alcanzar un consenso sobre los grandes temas: sistema educativo, sanitario, prestación social. O, sencillamente, con la que está cayendo, con la crisis económica, la incapacidad de unos y otros para elaborar un presupuesto de unidad para afrontar los ajustes necesarios, para que España supere la crisis.
"José Luis, Mariano", al rincón del silencio...
O también podemos ir nosotros, los españoles, que tenemos nuestra responsabilidad por dejar nuestra política en esas manos.

martes, 23 de junio de 2009

Así se hizo

Siempre he sentido simpatía por la gente de Óptica Festival, aunque no conozco a ninguno de ellos (o al menos no caigo en ello) ni he acudido a ninguno de sus actos, bien por pereza o por estar trabajando, lo que, hasta el momento, ha sucedido la mayoría de las veces. El caso es que cuando recibí la invitación para el Día del Videoarte decidí apuntarme sin dudarlo.
La convocatoria se hizo con tiempo suficiente, margen para pensar en la imagen. Sí tenía claro que no saldría de cara en la fotografía. No es algo que me guste mucho. Comencé a buscar una localización.
No me costó decidirme por el parque de El Muelle. Por una parte, su construcción fue un símbolo de crecimiento y modernidad en su momento de la ciudad y, además, cuenta con suficientes elementos simbólicos. Se trata de reivindicar el valor de imagen y los símbolos son fundamentales para ello.
Rápidamente, pensé en La Foquina: a su vez, otro símbolo de la ciudad, esa historia de la foca que llegó a la ciudad poco antes de Ensidesa y que alguna vez nos contaron nuestras abuelas. Desde el emplazamiento de La Foquina se ven algunas de las estatuas del parque y, al fondo, el Centro Niemeyer, otro símbolo para la ciudad. Ya estaba decidido: la foto sería la Foquina con el cartel pegado en su cuerpo.
Conforme se acercaba el día 22 de junio, surgieron los problemas: la agenda se complicaba. Hasta llegar el momento en saber que la foto no se haría ese día, o si se hacía igual no se podía mandar hasta el 23 ó 24. Uff, ¿qué hacer?
Al final decidí hacerla el sábado, el día 20. Después de todo, donde uno es feliz es en la escritura, en el terreno de la ficción. Y la ficción incluye no decir la verdad. La foto sería un relato de ficción: una foto que no se hizo un día para el día de las imágenes, como muchos cuentos que narran cosas que no sucedieron pero que son verdad.
El sábado, en un descanso del trabajo, me acerque hasta el lugar para hacer la fotografía. Iba con todo el equipo: mi mochila habitual, la cámara, el cartel y celo para pegarlo. Contaba con todo menos con un vendaval terrible. Llegué, preparé la cámara, hice varias fotografías para ver el plano que me gustaba y me decidí por la composición. Ahora sólo quedaba poner el cartel en la Foquina.
Los primeros intentos para pegar el cartel fueron desastrosos. Imposible sujetarlo, porque, además, se trataba de no ser agresivo con la estatua. No faltó ni el típico golpe de la cámara contra el hormigón que te deja frío... Al final, logré pegarlo, bien cargado de celo... Y, ¡¡zas!! ráfaga de viento que arrastra el cartel y me obliga a correr por el parque tras él. ¿Todo esto por el videoarte? Demasiado, demasiado...
Tras unos cuentos intentos decido tirar la toalla. Ya recogiendo reflexiono: como creador, si se me permite esa expresión, básicamente, utilizo mis manos. Así que si sale una de ellas en la imagen atiendo a esa idea de que los autores salgan en la imagen y añado otro elemento simbólico. La parte por el todo. El viento, además, tan puñetero toda la mañana, contribuyó a darle algo de movimiento, a sujetarlo en el aire. Ya está foto hecha...
Después, el domingo tan sólo quedó adaptarla al tamaño que requerían en la convocatoria y mandarla.
¡¡Feliz día del videoarte!!

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