
miércoles, 7 de marzo de 2007
La belleza del universo

martes, 6 de marzo de 2007
La soledad de los fantasmas
lunes, 5 de marzo de 2007
El corazón de las ruinas (y 3)
domingo, 4 de marzo de 2007
¿Y Pendás?
sábado, 3 de marzo de 2007
Ana María Benito
viernes, 2 de marzo de 2007
Tele Asturias
jueves, 1 de marzo de 2007
Al Gore
miércoles, 28 de febrero de 2007
Crónicas avilesinas
martes, 27 de febrero de 2007
El egoismo de Calatrava
lunes, 26 de febrero de 2007
Ronquidos en el Pleno
"La Laboral tiene a Rosina Gómez, con 20 años de experiencia y
espera atraer a 250.000 visitantes al año; nosotros al bueno de
Natalio..."
Entonces, un ronquido se escuchó en todo el salón de Plenos. Pensamos en una psicofonía, pero no, era un ronquido de verdad.
"No tienen nada, venden humo. Anuncian una gran exposición
cuando van a ser cuatro fotografías en la calle"
El ronquido se repitió. Surgieron risas. El mito de los políticos aburriendo al pueblo. Joaquín seguía como un estoico, desgranando sus críticas hacia el gobierno. Lo más grave, al menos para mí, es que el tipo que roncaba estaba sentado a mi derecha. A duras penas contenía mi risa. ¿Y si se despierta de mal humor y me caen un par de bofetadas? La situación se mantenía y de la hilaridad se pasaba al bochorno. Entonces, Purificación García me mira fijamente y dice: ¡Fernando, haz algo! ¿Qué hago?, pienso. No tengo a Tío Google para buscar una salida moderna, así que recurro al clásico codazo suave.
El durmiente se movió y cesó de roncar. A los pocos segundos, vuelven sus bufidos. Ya más tranquilo hice un ruido con la boca y se tranquilizó. Más tarde otro codazo, y otro codazo. El resto del Pleno, lo durmió en silencio.
Una vez terminada la sesión, el durmiente se dirigió hacia el tresillo situado a la entrada de la parte noble, de los despachos del gobierno. No esperaba café con leche y zumo de naranja, que sería lo apropiado. Sólo conversar con algunos concejales. Cosas del cargo. Como excusa, argumentó que la noche anterior había dormido poco. Haylos con más imaginación.
Correspondencias (y 3)
-Oye, pero ¿te escribes con esa gente?, me pregunta la Tila.
-No, no me escribo.
-Entonces, ¿por qué titulas correspondencias, si no hay carta o correo electrónico por medio?
-¿Acaso no es la lectura una forma de correspondencia, aunque si acuse de recibo ni dirección?
-No sé, no sé. Te me estás quedando muy pedante y cada vez paseamos menos.
Vuelvo a Savater, en CNN+:
"Hitler hablaba del 'problema judío' cuando en realidad él era el único problema. Del mismo modo, el 'problema vasco' es una invención violenta del nacionalismo radical".
domingo, 25 de febrero de 2007
El corazón de las ruinas (2)
sábado, 24 de febrero de 2007
Terror en el supermercado
En cambio, un sábado por la mañana es un momento peligroso. Uno, por ejemplo, a la hora de ir a pagar casi pega con el palo de la fregona a la cajera. Menos mal que la chica anduvo rápida de reflejos. De lo contrario, a esta hora estaba en Comisaría declarando.
En el pasillo de conservas, un adolescente sigue a su madre. Yo camino detrás de él, buscando las latas de bonito. ¿Por qué no seguirán todos los supermercado la misma ordenación? Suena los Bee Gees y el chaval suelta el carro, gira sobre si mismo, lanza un gritito y pilla la primera lata a mano que lanza sobre el carro.
-Josua, déjate de tonterías
Pero Josua sigue ajeno a los consejos maternos y sigue con su particular recolección. Hasta que se lleva por delante a un par de consumidores.
Luego está la cola larga y la pelea con las veteranas para encontrar el mejor sitio. Menos mal que hoy llevaba el palo y lo usé en plan Bruce-Lee.
-Señora, que tengo que blogear.
-No me diga guarradas, que soy una viuda decente.
Desde luego, los sábado no es aconsejable ir al supermercado.
viernes, 23 de febrero de 2007
Observaciones de un extranjero
"Únicamente estos días, con la discusión del Estatuto catalán, los ánimos están algo excitados. Corre el rumor de que el Estatuto elaborado por los catalanes no se aprobará, y sí uno que hagan las Cortes, sin detrimento de la unidad nacional -sagrada, intangible, indivisible- pero que tampoco cercene las aspiraciones autonómicas de Cataluña, por lo menos en materia administrativa, en una forma análoga al concierto económico que tiene desde hace muchos años las Vascongadas. Se aprobará un Estatuto, no el que presentaron los catalanes, sino el que hagan los españoles. Pero el terrible problema hay que resolverlo en la forma más española posible, porque el eludirlo no sería más que un aplazamiento grave, y quien sabe las responsabilidades que trajera para el futuro"
"Me levanté y le di la mano.-Dear. I thank you, very much.-Y yo en la suya, por si les mosques- me contestó impasible, en una fracase cuyo sentido ha resultado más oscuro para mí que las anteriores.