miércoles, 12 de octubre de 2022

Nuestra gran fiesta

 


Foto de Noel Broda en Unsplash

Estamos de fiesta. Hoy es el día de la Fiesta Nacional, la fiesta de España pero, sobre todo, es la fiesta de la Hispanidad. La gran hazaña de nuestra historia, la gran aportación de España a la historia universal.

Fue, sin duda, la conquista de América un episodio complejo, con grandes hazañas, con páginas negras, que también las hubo, pero lo que más orgullo nos debe aportar son tres elementos sustanciales y que perduran desde entonces.

América representó un encuentro totalmente diferente entre pueblos. Los griegos hablaban de los bárbaros, con quienes no se trataban. Sin embargo, Isabel de Castilla hizo algo que nunca se había hecho: los otros son iguales como nosotros, personas que merecen la misma condición. Su gran preocupación fue evangelizar a los indios porque eran personas pero ajenas al mundo de de Dios. Por primera vez, los otros no eran enemigos, sino hermanos que habíamos encontrado.

Además, América sentó las bases para el Derecho Internacional. El desarrollo de la Escuela de Salamanca sería impensable sin el Descubrimiento. Es cierto que aún queda mucho por desarrollar. La  guerra de Ucrania es un triste recuerdo, pero el Derecho Internacional es necesario para una convivencia entre los pueblos. Sin él, prevalecerá la ley del más fuerte, la arbitrariedad. 

Pero es que sin el Descubrimiento, no existiría la hispanidad, una cultura admirada en todo el mundo; una comunidad de millones de hablantes, con unos vínculos culturales comunes, que se saben ciudadanos de naciones diferentes pero con una lengua, un sentido de comunidad que no existe en otros ámbitos. Y bien que los envidian.

Es, sin duda, un día para celebrar, porque también agradecemos a las Fuerzas Armadas su trabajo por España, a la Guardia Civil su tarea constante. Es un día para sentirnos orgullosos de lo mucho y bueno que hay en España.

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Los síntomas de la enfermedad

 


Foto de Sam Moghadam Khamseh en Unsplash


Dejo a Costillina en el Instituto y regreso a casa. En el coche, enciendo la radio y, en Onda Cero, Alsina informa que la edad media de la primera cirugía plástica se ha reducido en España hasta los veinte años de edad, siendo las intervenciones para agrandar los labios las más demandadas en la actualidad.

Siento un escalofrío. No se trata de una necesidad por un conflicto bélico, que demanda intervenciones para determinadas lesiones, como sucedió después de la Primera Guerra Mundial. Sino la propia evolución de la sociedad, la incapacidad de los jóvenes para asumir su cuerpo o para moldearlo de formas naturales; la búsqueda de un incono posiblemente generado por los medios de comunicación de masa, donde incluyo las redes sociales... 

Veinte años de edad media. Eso supone que, en breve, parte de esa marabunta que acabo de ver rugir y dirigirse hacia sus clases, solicitará como regalo de Reyes, cumpleaños o para celebrar la mayoría de edad una inyección de botox o la intervención que entonces esté de moda.

Veinte años, cuando hace treinta, es decir, cuando y0 tenía veinte años, era el momento en que te sentías en la plenitud y admirabas la belleza de los cuerpos de tus compañeros.

¿Realmente lo estamos haciendo bien como sociedad?

lunes, 12 de septiembre de 2022

Día de alegría

 


Foto de Sam Balye en Unsplash


Me encontré a Tomás, el vecino del cuarto a, entrando en el ascensor con sus hijos. "¿Qué tal la vuelta al cole?" La cara de ellos, de su hijo y de su hija, un mohín de desagrado. No era por mi error de preguntar por el colegio cuando, en realidad, ambos ya pisan el instituto, incluso por último año; era por el regreso. Tomás, en cambio, sonrió, como sonreí yo cuando, a las siete de la mañana, sonó por primera vez en muchas semanas, mi despertador.

Tocaba regresar al colegio, al instituto, en el caso de Costillina. Frente a él, y frente a los colegios que encontramos en nuestros caminos, cientos de padres caminaban con felicidad, con alegría que nadie disimulaba al dejar a sus hijos en el colegio, o instituto, sabiendo que, durante las próximas seis horas, el tiempo volverá a ser todo tuyo, que podrás regresar a casa y organizar tu vida, hacer la compra, preparar la comida, sentarte a leer, a escribir... En fin, todo lo que supone el inicio del curso del curso escolar. Un día de alegría para las familias, al menos para parte de ellas.

viernes, 26 de agosto de 2022

Viernes de poesía: "Cambio de dirección" de Izet Sarajlić



CAMBIO DE DIRECCIÓN


Cada vez más a menudo

más amigos

cambian de dirección.


Ahora también Alfonso Gatto.


Hasta ayer habitaba en Roma

en la alegría vía Margutta.


Ahora se ha mudado

al cementerio

de Salerno.


Ésta es la peor

de las veintiocho direcciones que ha tenido.


Era mejor incluso

aquella de la época de Mussolini:

Alfonso Gatto,

Prisión Central,

Milán


(1976)

miércoles, 24 de agosto de 2022

Arde España


 


Foto de Denys Argyriou en Unsplash


La imagen se reproduce verano tras verano con una periodicidad que terminará por hacernos insensibles. Los incendios del verano son ya un fijo en los informativos de agosto si, en el caso de tener suerte, no lo han sido los meses previos. 

Los incendios son cada vez más feroces y más grandes. Era algo plenamente previsible y lógico. Es el precio que pagamos por abandonar las zonas rurales. Décadas de éxodo del campo a las ciudades (sinónimo de prosperidad y más calidad de vida) han terminado por dejar el terreno perfecto para las llamas. Recuerdo cuando me comentaban como desde Illas se podía ir llegando hasta Castrillón por sendas. Los usaban los trabajadores de la Real Compañía para ir a trabajar a Arnao. Cuando me lo contaban me extrañaba porque es una buena caminata, de un par de horas por lo menos, pero, sobre todo, me explican que esos caminos se encuentran hoy en día comidos por el bosque. Kilos y kilos de maleza esperando a la sequía, un rayo, un accidente, una imprudencia o un desalmado. 

Los incendios han existido y existirán. La clave es aprender a convivir con ellos, a gestionar el territorio.  Aconsejo la escucha de este diálogo en la Fundación Juan March donde Marc Castellnou y Emilio Chuvieco reflexionan sobre la evolución de los incendios y los retos de gestión.

Y, mientras tanto, convendría que las políticas tuviesen más presente el mundo rural, la necesidad de mantenerlo con vida y dotarlo de atractivos (telecomunicaciones, acceso en condiciones asumibles a los servicios sanitarios, culturales y sociales) para construir un frente activo contra el fuego. 




miércoles, 10 de agosto de 2022

El jugador



El jugador

Llegué a El jugador de pura casualidad. Carecía de referencias, aunque tener a Mark Wahlberg como cabeza del reparto garantizaba que podía haber cierto interés. No recuerdo películas suyas que me hayan aburrido o, al menos en exceso.

En este caso, encarna a un profesor de Literatura, apasionado por el juego. Su ludopatía no sólo es una adicción, sino que es un camino en el que busca algo más, una apuesta definitiva, una redención. Leyendo lo escrito parece que la película será increíble pero con esos miembros no se llega a ninguna parte. En ese sentido, es un filme fallido, pero existe un momento memorable, épico; de los que marcan. 
Aparece en el tramo final, justo cuando comienzas a arrepentirte de haber escogido esa película. Y, entonces, John Goodman demuestra ese pedazo de actor que es.  Aquí se la dejo, mejor que describirla.  Es la versión doblada, advertencia para puristas.






"Nivel que te jodan..." Desde entonces no hay mes en el que no use esa frase. 


martes, 9 de agosto de 2022

Yo fumador


 

Como fumador, no he podido menos que sentirme indignado al leer que la persecución al tabaco llega a los espacios públicos: se va a prohibir fumar en los playas. Como muy bien explica Juan Neira la ocurrencia no viene de mano del prohibicionismo patrio, sino que es una iniciativa de la Comisión Europea que lo quiere vigente en toda la Unión para 2025 o sea, a la vuelta a la esquina.

La necesaria defensa de la salud se ha convertido en una verdadera cruzada contra el tabaco y sus defensores. No importa la diferencia entre los tipos de consumo; no importa que seas un fumador cívico y tires la colilla o la ceniza en un cenicero portátil. Se impone una idea de la salud por encima de todo. Si, directamente, nos acotan más las posibilidades de fumar, ¿por qué no quitar los impuestos sanitarios al tabaco? 

¿Por qué no respetar la libertad del individuo, por qué no dejar que una persona decida disfrutar del tabaco, de la nicotina? La muerte está presente en la vida. Es comprensible la prohibición de fumar en un espacio público cerrado, en el trabajo, pero este paso que se da se convierte ya en persecución.

Algo tan tranquilo y relajado como fumar una pipa será un acto revolucionario, subversivo. Y, señores de la Salud Pública, por mucho que prohíban, la gente se seguirá muriendo, seguirá enfermado de cáncer, también de pulmón, y seguiremos fumando.

martes, 2 de agosto de 2022

Regreso al trabajo

 


Foto de Sergey Zolkin en Unsplash


Un uno de agosto de 1994 llegaba por primera vez a la redacción del periódico. Hoy también ha sido uno de agosto, pero han pasado muchos años, los suficientes para que el joven que entonces recibía un tipómetro para medir el espacio antes de escribir en el procesador de textos y una calculadora para no errar en el número de caracteres (cada pulsación de ordenador, incluyendo blancos) vuelva a golpear a la puerta de la oficina y preguntar si se trata de La Voz de Avilés, donde Fernando del Busto tenía que incorporarse.

Muchas cosas han cambiado desde entonces. Ya no regreso a casa caminando tranquilamente, sino que conduzco treinta kilómetros. Mis padres ya no me esperan para saber de mi primer día, sino que ahora le cuento a Costilla el regreso mientras Costillina escapa del rollo que, esta noche, soltará su padre. Tengo menos pelo, mucho menos pelo y también estoy más gordo, bastante más gordo.

Otras cosas no han cambiado. Sigo fumando en pipa, hace calor como todos los agostos y, como todos los agostos, toca buscarse temas debajo de las piedras. 

¿Qué le diría el Fernando actual a aquel que comenzaba a aprender, a desarrollar todo lo  aprendido? Pocas cosas, la verdad. Me guardaría los errores y equivocaciones porque eso provocaría otros y, la verdad, no me quejo de como me ha ido la vida. Lo afirmo y, por esa razón, no acentúo el como, ya que no pregunto nada. ¿A dónde me llevarían otros errores? ¿Alcanzaría el mismo lugar? No lo sé; queda para un divertido juego intelectual en mi próximo baño en la piscina, o para una reflexión mientras me quedo dormido pero poco más. 

La vida está ahí y me toca seguir aprovechándola, exprimiéndola como un limón.

 

 

 

 

 

miércoles, 27 de julio de 2022

Borrado de tuits


Foto de visuals en Unsplash


No es la primera vez que leo la noticia de que esta u otra persona borra sus tuits pasados. Se explica por la tendencia natural que todos tenemos a protegernos. No nos gustan que nos dejen en evidencia ni recibir criticas por frases del pasado, ni que nos recuerden nuestras incoherencias. 
Sin embargo, la vida es así. Está llena de incoherencias. Incluso de cambios. Una persona puede defender una idea y, con el tiempo, modificar sus planteamientos, incluso de forma radical. Son procesos humanos, lógicos y que, si se argumentan, son perfectamente entendibles.
Por esa razón, no me gustan las personas que acuden al borrado de tuits, incluso a la limpieza de su pasado digital. En cierta manera, buscan dibujar una imagen que no se corresponde con su realidad. ¿Acaso no pensaron eso? Si se arrepienten, cabe el arrepentimiento. ¿No es hermoso decir: perdona, me equivoque? Detrás de ese gesto se esconde la humildad, la grandeza de saberse pequeño y limitado. Es un gesto de humanidad frente a comportamientos soberbios e inflexibles, mucho más inquietantes. 

lunes, 25 de julio de 2022

Un paseo por el Celsius

 Soy desastre. El pasado viernes visité el Festival Celsius y no se me ocurrió hacer ninguna foto para este apunte. También es cierto que era un recorrido pensado para enseñar la cita a Costillina que aprovechó y cargó una buena provisión de libros. 

La prensa ya ha dado buena cuenta del éxito del Celsius, así que yo voy a dar mis impresiones personales. Todas ellas positivas.

La primera es el silencio. La plaza de Álvarez Acebal estaba llena gente, en algunos momentos era necesario apartarse para poder pasar. Y, sin embargo, podías mantener conversaciones en tono normal, sin gritos. Un placer la buena educación.

La segunda es la limpieza. Va en relación con la primera. Tantas personas y no se veía un suelo sucio, lleno de papeles o de los plásticos para proteger a los libros antes de su venta.

La tercera es la pasión por la literatura. Como simple acompañante de Costillina me dediqué a observar como hablaba con la gente de los puestos, editores apasionados y escritores. Le preguntaban su edad y sus gustos para aconsejar o desaconsejar libros. Detrás de todo ello, sólo se respiraba pasión por la literatura. Me hubiese gustado que en mi primera juventud mi ciudad me ofreciese un festival como éste.

Todo aquel apasionado por la literatura fantástica tiene una cita con el Celsius. Aún tiene margen de mejora, como incorporar refrigeración a la carpa de actividades, pero poco más. Como lector, deseo que siga fiel a Avilés durante muchos años, incluso que incorpore más manifestaciones de la palabra.

miércoles, 20 de julio de 2022

Conducía como una loca



Foto de Laura Gariglio en Unsplash



Nació de una pluma timonera a la luz de una vela

en el siglo de la discreción,

el viejo mundo en el que caminar

detrás de la guadaña era intuir.

Luego llegó la máquina cantarina.

Alguno le tomaron gusto como los pájaros al cielo.

Y Ada dijo cuando le pararon:

“¿De qué sirven las alas si no es para volar?”

“Ada Berk, se meterá en líos”,

le respondió el policía a través de la ventanilla,

“si sigue llamando cariño a todo el mundo,

siendo viuda como es”.

“Bueno, cariño, muchacho, ya no tengo a nadie

que me llame amor.

Y qué sentido tendrá que en una carretera con curvas

haya que bajar a 60. Es una ley para erizos.

Sólo una vez al mes puedo pagar los neumáticos

y ni qué decir de pisar el acelerador”.

Ahora está estancada al volante

de una empresa que se llama comida sobre ruedas para

viejitas y gente necesitada.

La multaron por ir deprisa, la veloz Ada

realiza trabajos para la comunidad, sin cobrar,

sobre ruedas que ralentizaban dondequiera que van

para pagar el precio de no actuar como las de su edad.


Nota. Este poema no es mío. Fue escrito por Menna Elfyn después de conocer que Ada Berk fue multada con 93 años de edad por sobrepasar los límites de velocidad. 

Lo leí en su libro Mancha Perfecta, editado por Trea en 2011. Eli Tolaretxipi firma la traducción.







lunes, 28 de marzo de 2022

Tristeza de un bloguero

 


Photo by Marcos Paulo Prado on Unsplash


¡¡Qué triste es la vida de este bloguero!! No escribía en el Archipiélago desde que me autofelicité por su cumpleaños. Sí había escrito en Pipas y Tabaco, en Doctor Bacterio y, hace un rato, cuando entraba para escribir vi mi terrible tristeza.

Pensaba uno en el tema de hoy: ¿una reseña en Ex-libris? ¿Esa reflexión sobre el nuevo mundo que se alumbra a raíz de la guerra de Ucrania? ¿Hablo del Rey Juan Carlos, de la velocidad en las ciudades? Y, en ese momento, al abrir el panel de escritura me encuentro con un comentario en mi última entrada.

¡¡Qué ilusión!! Porque significa, ante todo, que una persona te ha leído y ha sentido la necesidad de reaccionar contigo. Lo que diga después es otro tema. Pero había que leerlo, ver lo que decía...

Y ahí voy, todo ilusionado (soy sincero, les digo la verdad) y veo que el comentario no es de una persona, sino de un robot, de un bot (como se dice ahora) promocionando no sé que hoteles. Por lo menos no publicita la viagra, lo que me generaría algo de inquietud.

Mientras borraba ese comentario pensaba en lo triste que era mi vida de bloguero. Si al menos escribiese con más frecuencia no me ilusionaría tanto con un comentario que, a la hora de la verdad, no fue tal.

domingo, 26 de diciembre de 2021

Feliz cumpleaños, Archipiélago


Photo by Simon Hrozian on Unsplash


No fue con una, sino con dos, las entradas con las que un 26 de diciembre de 2006 nacía este Archipiélago Avilés. Ya son quince años.  Y aquí sigo. Con tiempos mejores y otros peores. Me las prometía muy felices para este 2021, con la esperanza de mantener la escritura de 2020 con 74 entradas. Al final, el balance es más bien pobre: trece hasta la de hoy. También es cierto que si sumo mis otras tres bitácoras (Pipas y tabaco; Ex-Libris y Doctor Bacterio) la cifra sería algo superior. No cito Marcadores de libros, que está muerto desde 2012, pero no termino de enterrar por si le doy una nueva oportunidad. Pero Archipiélago es especial porque es el primero. El padre de todos mis blogs.
También es cierto que, a lo largo de estos lustros, el Archipiélago no ha estado solo. Ha ido creciendo con nuevos proyectos.
Pero aquí estoy, con mis escasos lectores (es una ventaja: puedo invitarles a un café sin arruinarme) y con la voluntad de seguir publicando en estas procelosas aguas de Internet. Feliz en mi insignificancia.
Levanto mi copa y brindo con todos usted por el nuevo año.
 

viernes, 24 de diciembre de 2021

Feliz Navidad


No somos muchos los que aparecemos por estas islas, comenzando por servidor. Pero es Navidad y puestos a pedir pidamos que, como mínimo, en un año estemos tan bien como ahora. 

Les deseo lo mejor para 2022. De todo corazón. Feliz Navidad.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Madrugón navideño


Photo by S&B Vonlanthen on Unsplash


Quería haber escrito estas líneas una semana antes, pero estas cosas de las vida me lo han impedido. Es ahora el momento y, por lo tanto, es un buen momento. 
Sin más, vamos al lío.
Este apunte quería dejar constancia de mi impresión de que este año las Navidades han comenzado antes que otros años. Yo siempre tuve como referencia la Inmaculada. En ese puente, era  el momento de adornar mi casa. Sin embargo, mucho antes que la Inmaculada han comenzando las iluminaciones en las ciudades y en las viviendas. En algunos bloques, los juegos de luces brillan desde finales de noviembre.
Necesitábamos la Navidad, la alegría; sabernos vivos, la vinculación a algo Eterno que siempre representan estas fechas. Ciclos tenemos a diarios: regresa la primavera, el verano; el cumpleaños y las vacaciones. Pero celebrar la luz, la alegría y la vida ahora, en inverno, cuando la oscuridad es cada vez más grande representa un valor mucho mayor. No sólo festejamos la vida, también las ganas de vida, el saberse vivos.
Le daba vueltas a todo eso y lo iba a escribir a principios de diciembre. Siempre con la sensación de que se trataba de una reflexión más o menos absurda de servidor. Hasta que esta tarde vi el anuncio navideño de Campofrío:




Y, bueno, no voy a presumir de que piensen lo mismo que servidor, pero sí está claro que manifiestan más las ganas de vivir, las ganas de Navidad con la que estamos este año.

Disfruten la Navidad.
 

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