miércoles, 21 de febrero de 2007

Cómo leer unas obras completas

Me acompaña desde febrero de 2001 y la tilde del cómo me permite darle a esta entrada un aire de duda, de pregunta más acorde a mi forma de ser. No se trata de afirmar como hay que leer unas obras completas, sino preguntar cómo se deben leer. No se trata de un libro como Las palabras del verbo, de unas dimensiones manejables, que se consume en un tiempo razonable. Me enfrento a un poemario de casi mil páginas: Memoria del fuego de Justo Jorge Padrón, poeta canario. Además, de una gran producción, es un escritor irregular. Encuentro poemas luminosos, que te sorprenden por su belleza y claridad y, a continuación, otros mediocres, que no entiendes cómo ha podido seleccionarlos, como no aprovechó esa oportunidad de publicar sus obras completas para cribar y apartar aquello de menor valor.
Cuando empecé la lectura de ese libro decidí interrumpirlo constantemente. Mil páginas seguidas de poesía de un autor se acerca a una tortura malaya. Así que voy interrumpiendo esa lectura con otras y otras. A este paso, supongo que para el 2010 habré terminado esas obras completas, aunque siempre me queda la duda de si éste es el sistema adecuado.

Revista de prensa

En uno de los comentarios, Chema alude a un artículo de Arcadi Espasa donde se cita a Juan José Jambrina, psiquiatra del Área Sanitaria III y actual responsable de Salud Mental tras la marcha del doctor Montejo. Amablemente, me lo envío ayer y, después de leerlo, he decidido colgarlo, como si esto fuese una revista de prensa:

Se suicidan, fijaos

ARCADI ESPADA
Querido J:

Imagínate 3.381 muertes al año en España. Más muerte, desde luego, que la que resulta de asesinatos o accidentes laborales. Más, incluso, que las muertes por accidentes de tráfico. Ahora imagínate que ningún periódico español hablara de ello, y habrás comprendido que hablo de suicidas, concretamente del número de personas que se suicidaron en España en el año 2005. ¿Una cifra brutal? Desde luego. Y piensa si le añadiéramos los suicidas que eligen el método del accidente de tráfico. Pero hay otras más brutales, como las de Europa del Este, repúblicas bálticas, Dinamarca o, ¡pásmate joie de vivre!, las de Francia, donde se suicida un policía a la semana. No es extraño que Sarkozy, encarando como suele, haya hablado en estos términos, y en plena campaña electoral: «El suicidio de los jóvenes es la gran enfermedad del siglo». Y la prensa, la española y otras prensas, no habla de este asunto. ¿Por qué?
El mito tiene antecedentes más o menos precisos. Está la publicación de Werther, la novela de Goethe, en 1774, que desató, aunque la documentación no parece del todo fiable, una oleada de suicidios (soi disant) por amor; está una tesis doctoral de Paul Moreau de Tours, De la contagion du suicide, (1875) y, finalmente, el libro de Paul Abry, La contagion du meurtre (1896). Yo no he leído la tesis, pero sí leí hace tiempo el libro de Abry, donde incluye un reconocimiento a Moreau en estos términos: «Entre los vivos no puedo olvidar a mi querido maestro Paul Moreau de Tours, que en su tesis y en otras obras importantes ha demostrado la importancia deletérea de la prensa». La fundamental investigación de Durkheim sobre el suicidio negaría la plausibilidad de esta influencia. Durkheim es todavía un nombre en la ciencia; pero Moreau y Abry son polvo de eruditos. Sin embargo, sus tesis se han mantenido con una llamativa obstinación: buena parte del pensamiento periodístico contemporáneo aún examina con aprensión la posibilidad del contagio.
Le pedí al psiquiatra Juanjo Jambrina, al que conoces, que me proporcionara algún material sobre la relación entre el suicidio y los medios. Entre lo más interesante están las reflexiones de Keith Hawton, director del Centro de Estudios del Suicidio de Oxford y las orientaciones generales que tanto la Organización Mundial de la Salud como la Asociación Americana de Suicidología han publicado sobre el tratamiento que el suicidio debe recibir en los medios. Se alude, repetidamente, a determinadas experiencias en Canadá y Austria, que en su momento experimentaron una disminución notable del índice de suicidas que se tiraban al metro a partir de que no se publicaran en los periódicos los detalles sobre el método. Otros estudios aluden, por ejemplo, a una oleada de suicidios en Hong Kong por inhalación de monóxido de carbono, y en cuyos detalles reparó la prensa acaso en demasía... contagiosa. No parece descabellado suponer que pueden darse modas sobre los métodos de suicidio y que los medios pueden contribuir a establecerlas. Pero esa redundancia en los métodos no quiere decir, obligatoriamente, que la publicación de las notas periodísticas contribuya al aumento general de los casos.
La exhibición de cualquier conducta humana puede provocar emulación, y no se ve por qué el suicidio debería quedar al margen de los abusos infantiles, la violencia doméstica o el robo con escalo, que participan cada día en el espectáculo de los periódicos. El suicidio es un acto de violencia (aunque por lo general sólo incluya como víctima a uno mismo) y los actos de violencia son habituales en los medios. Pero es que, además, hay algo mucho más importante: la exhibición no sólo provoca emulación; también protección. Una comunidad que conoce sus peligros se defenderá mucho mejor de ellos. Si es verdad que el suicidio, y especialmente el juvenil, se vislumbra como uno de los males del siglo, parece lógico empezar a tomar conciencia de ello. Los periódicos son ideales para este trabajo. No hace falta decir que los buenos periódicos: porque entonces sería justo añadir, y los buenos psiquiatras y los buenos novelistas. Esa toma de conciencia colectiva se realiza tan sólo, en nuestros periódicos, cuando el suicida es un personaje conocido, o al menos lleva prendido su fulgor, como en el caso de la hermana de la Princesa Letizia. Lo que en realidad no sirve ni para la conciencia ni para lo colectivo. En una de las más deliciosas pruebas de su hipocresía, el periodismo persignado, que se niega a publicar, por temor a la emulación, que un joven cualquiera se tiró al metro, no vacila a la hora de hacerlo con un personaje público. Aun sabiendo que la emulación crece exponencialmente cuando es un personaje público el que ofrece un modelo de conducta, el periodismo se encoge de hombros y se aferra a su poderosa ley de la noticia. Yo la conozco muy bien, esa ley, y hasta la respeto: lo que me jode son las pamplinas de la trampa. No se debe decir que no se publican noticias de suicidios porque favorecen la emulación. Lo que se debe decir es que no se publica la muerte de un don nadie por más suicida que sea. Si piensas esto hasta el fondo, puede que te lleves alguna sorpresa. Porque, en realidad, muchas de las noticias violentas que se publican en los periódicos tienen un trasfondo que va mucho más allá de la natural curiosidad por lo insólito. El trasfondo es, ya te lo insinuaba antes, la necesidad de protección. Conviene saber que hay una ola de robos en chalés, aunque se trate de chalés de don nadies. Quiero decir que a los don nadies les conviene organizar su protección. Tal vez debiéramos organizar la protección de una enfermedad que causa (así calculan las fuentes de Jambrina) un millón de muertos en el mundo cada año.
Entre los sistemas de protección destaca el propuesto por las asociaciones suicidológicas. Exigen a los medios que traten el suicidio como una enfermedad mental. Ésta sí me parece una exigencia razonable. Durante decenios, y gracias sobre todo a la tendencia psicoanalítica, el suicidio ha estado infectado de literatura. Esa infección contribuye a explicar el mito de la emulación. La literatura ha convertido al suicida en un ser prestigioso y valiente, capaz de dar un puntapié a una vida indigna de vivirse. El periodismo se apuntó desde el primer momento a esta posibilidad. Para el periodismo, las explicaciones estrictamente culturales de la conducta son como el pan que se come: el periodismo puede entrevistar a una madre represora, a la amante autora del despecho; incluso al jefe de personal; pero no puede entrevistar a un gen. Las recomendaciones de los profesionales me parecen, en este punto, adecuadas: también porque el acento sobre la enfermedad permite relativizar a ese otro dios del ripio mediático que es el libre albedrío y su influencia en hacer del suicida un soberano absoluto de su voluntad.
Acabaremos sonriendo con humor negro. El psiquiatra Jambrina me rescata de la sima del tiempo el caso de Iznájar. Lo estudió el doctor Castilla del Pino. El pueblo cordobés tuvo durante una época una tasa de suicidios tres veces superior a la media española. Contagio. El suicidio como cultura, diría un obvio gestor cultural. ¿Asocias Iznájar?
Aún no me explico cómo sus adversarios no lo incluyeron entre los contrargumentos electorales. Un hombre tan reconcentrado, silencioso, con tanta vida interior, catalán de Iznájar.
Sigue con salud.
A.

martes, 20 de febrero de 2007

Malos amigos

Me lo encontré por Avilés con una cámara de fotos y disparando a todo lo que se movía. Lo conozco desde hace tiempo, así que huí de él como de la peste. Lo clasifico como un rebotado de Izquierda Unida, con tendencia a la pesadez y profundamente intransigente. Por suerte o por desgracia, su idea del mundo es muy clara y protesta airadamente y con violencia contra todo aquello no respeta sus esquemas.
-Fernando, tengo una noticia bomba contra el Hospital San Agustín.
-Cuenta.
-Fui a hacerme un tacto anal, por la próstata, ya sabes, y ¡¡me lo quería hacer una chica!!
-¿No era médica?
-Sí, era médica, pero era una chica y quería que me quitase los pantalones.
-Normal, no creo que se hagan muchos tactos anales con la ropa puesta.
-Ya, pero era una mujer.
-¿Así que prefería que un hombre le metiese el dedo por el culo? ¿Por qué no sale del armario de una vez?
-Estás vendido al poder. Eres una imbécil.
Y, desde entonces, aunque no recuerdo su nombre, trato de huir de él. En esta ocasión no tuve suerte y me acorraló.
-Me ha dicho un amigo común que escribes poesía.
-No creo que tengamos amigos comunes.
-¿No tienes nada publicado?
-De momento no, sólo los artículos en el periódico.
-Ni nada gratis, en Internet, para poder leerlo.
-No.
Logré escabullirme y, mientras me reponía comiendo unos churros con chocolate en el Kopbe, me preguntaba qué amigo podía ir difamándome de esa manera por ahí. No por el decir que escribo poesía (no me arrepiento del poemario publicado en Jaén), sino de que no trate de vender mis libros. Ala, todo gratis. ¿Y quién me paga los churros?

lunes, 19 de febrero de 2007

Correspondencias (y 2)

Ocasionalmente leo la bitácora de Arcadi Espada (www.arcadi.espasa.com). En ocasiones su mundo me queda muy lejano, como no soy un seguidor fiel no capto algunas de sus claves que, por otra parte, suelen jugar en la alta política y la gran liga de los media donde uno no milita. Pero eso no evita que en ocasiones capte mi interés o me enseñe fragmentos con una gran fuerza:
“Aquel que tiene derecho a voto en esta legislación se llama ciudadano. La única cualidad exigida para ello (…) es ésta: que uno sea su propio señor (sui iuris) y, por tanto, que tenga alguna propiedad (incluyendo en este concepto toda habilidad, oficio, arte o ciencia) que le mantenga; es decir, que en los casos en que haya de ganarse la vida gracias a los otros lo haga sólo por venta de lo que es suyo.” (Kant, Teoría y Práctica, Alianza 2004)

Espasa, le seré franco: no me gusta que cite… al toro, dándole pico.
—No le entiendo
—Esa frase de Kant se la ha hecho a medida
—Me deja helado.
—Sabe de lo que le hablo. En medio de los puntos suspensivos dice: “aparte de la cualidad natural (no ser niño ni mujer)”.
—Sí, dice eso.—¿Por qué no lo puso?—Era irrelevante para el propósito: esas palabras están demasiado fechadas.
—Y fue su error no considerarlo correctamente.
Why?
—Están fechadas, pero en nuestro tiempo: ya sólo gobiernan niños y mujeres".

domingo, 18 de febrero de 2007

El corazón de las ruinas

Gran parte de la ciudad
en nuestros cuerpos. Lugares dentro de nosotros
atravesados por una vieja luz que todavía se reclina.
Lugares que ya no existen pero que perviven repletos de sensaciones,
como las extremidades de un fantasma.



También la ciudad lleva ruinas en su corazón.
Anhela ser tocada en lugares
que sólo recuerda.


Pocos edificios, pocas vidas
están tan bien construidas
que incluso sus ruinas resulten hermosas.
Extremidades de fantasma.
Anne Michaels
Versión al español de Jaime Priede

sábado, 17 de febrero de 2007

Una cita para el jueves


La cita es el próximo jueves, en Sevilla aunque basta con teclear http://www.pecha-kucha.org/ para poder seguir todo y enterarse de que va. Recibí la información por Patricia Fernández (http://www.flamencocool.com/), natural de Quirós aunque asentada en Sevilla.
Si un japonés te dice pecha-kucha, parece que te comenta algo sobre el ruido de la conversación. O algo parecido. El caso es que ese es el nombre que toman los promotores de esta web para recorrer el mundo en busca de creatividad e ideas. Suena bien. Escogen una ciudad (es la primera vez que aparecen por España), seleccionan a un grupo creadores, investigadores, mentes inquietas de diferentes mundos y les ofrecen unos seis minutos para rellanar con imágenes de su trabajo (cada veinte segundos una, creo recordar) y la correspondiente explicación.
El encuentro parece muy interesante. Yo, que estaré de descanso, me apunto. Os invito a todo. Pago la primera ronda.

viernes, 16 de febrero de 2007

Jueves de Comadres

Abro la puerta de mi piso y sólo me encuentro a la Tila, moviendo el rabo y toda zalamera.
-¡¡Cariño!! ¡¡Cariño!!
Está claro que no hay nadie, nadie más que la Tila, claro. No le puedo contar lo del tipo que se durmió en el Pleno y sus ronquidos. En la cocina me encuentro una nota: "Te dejo la cena hecha, me voy de Comadres. No me esperes despierto. Te quiero, amor".
La cena se supone que era una tortilla de patatas. Escribo supone porque veo un plato con unas migas que me recuerdan la tortilla y la Tila relamiéndose. La saco de paseo y, como tengo hambre, la devuelvo a casa me acerco hasta el Gyros a por un bocadillo.
En el pequeño local de la calle de Galiana tan sólo nos encontramos hombres, hambrientos y viendo la televisión. Comadres, las víctimas silenciosas de Comadres. Allá estamos agarrando los bocadillos y comienzo.
Cuando voy a comenzar la segunda cerveza, aparece un punto todo desesperado. Nos queda mirando a los rodríguez que estamos apoyado en la barra, viendo pasar a las mujeres por la calle y nos cuenta: "Estoy desesperado". Tranquilo, es Comadres, le responde el camarero.
"Me he quedado sin boys, el avión de Madrid se ha suspendido y necesito chicos. Pago bien, ¿alguno se apunta?"
¿Cobramos por adelantado?
Sí, sí; antes de salir al escenario.
¿Podemos llevar máscara?
Sí, sin problema. Tan sólo quiero comprobar antes que el material está bien.
Levanto la mano, pago mi cena y el tipo me indica que pase al baño para un examen rápido. Doy el mínimo y salimos corriendo para la sala de fiestas. No se apuntó ninguno más.
En el vestuario me encuentro con varios tipos ya preparados. Untan su cuerpo con aceite y masajean su miembro viril para que adopte el tamaño necesario.
Rápidamente, me pongo una máscara y busco entre la ropa que queda. Encuentro un tanga, pero me queda pequeño y me salen los huevos por la tela. No tengo tiempo para cambiarme. Salimos al escenario.
"Desde Ipanema, los fantásticos Ronaldiños del sexo y las grandes vergas", grita un presentador mientras un aullido nos revienta los tímpanos. No cabe un alfiler. Veo mujeres que gritan y piden que nos desnudemos. Nos tiran ropa interior. Suena la música y comenzamos a bailar. Estamos descoordinados. Muevo el brazo y le rompo la nariz al enmascarado que tenía a mi izquierda. Disimulamos mientras comienzo a pensar en un plan para salir. Noto una mano en mi pierna y comienzo a subir. Es una señora que lleva sus dedos hacia mi escroto a toda velocidad. La agarro y la subo al escenario. Un nuevo alarido.
A la señora le cae la dentadura, pero no le importa. Comienza a sobar todos los pectorales. Necesitamos aire, meter la barriga dentro nos impide respirar bien. Sigo bailando y, a mi izquierda, veo una cara conocida. No puede ser, mi nena. Tenía que haber quedado en casa. Grita como una loca y escucho su voz: el tanga, que se quite el tanga. Joder, entonces verá el dragón que tengo tatuado y me conocerá.
Busco una salida y, a mi derecha, veo un culo respingón y unos andares que me resultan familiares. También usa máscara.
-Eh, Kirov, compañero, Kirov, ¿eres tú?
-Joder, hasta por el culo me conoces.
-Te cambio de lado, te cambio de lado, que tengo a mi señora aquí.
-Y la mía allá.
Rápidamente cambiamos de zona, movemos la cintura y, en medio de una oleada de señoras hacia el escenario salimos corriendo hacia los camerinos. Nos gritan, se agarran de nuestros pelos, los arrancan, tiran de la máscara. De milagro nos encerramos en el vestuario donde nos encontramos al manager.
-¿Qué tal?
-Perfecto
-¿Podemos marchar?
-No, os quedan tres horas de baile.
Al final, logré llegar a casa sobre las siete de la mañana y meterme en la cama cinco minutos antes de que llegase mi nena. Qué bien me hago el dormido.

jueves, 15 de febrero de 2007

De política y ortografía (metabitácora 3)

Observo que tanto la política como la ortografía (especialmente mis faltas) son dos de los temas que más excitan a los navegantes que amarran en estas islas. Temo esa deriva jiménezlosantista de algunos reclamando mi modesta opinión sobre lo divino y lo humano. ¿Acaso no te gustan los apuntes sobre Tila, amigo Martín? Y me molesta muchísimo las indicaciones sobre mi actividad profesional, principalmente porque esta bitácora nace como afición, muy grata por cierto, en horas de descanso y robando tiempo al sueño o a mi nena, lo cual es suficiente muestra del sacrificio que hago.
Y puesto que lo hago aquí, en mi viejo portátil, que cualquier día cascará, escribiré de lo que quiero, cuando quiero y cómo quiero. Del todo, del todo, no; porque están mis ya famosas faltas de ortografía.
Reconozco sin miedo alguno que me indignaron una serie de comentarios sobre las faltas de ortografía que se cometen en La Voz de Avilés. Me parecieron una falta de respeto a un grupo de profesionales que se deja la piel por su trabajo, que lo hace lo mejor que puede y que, además, se encuentran al margen de esta bitácora salvo la suerte o desgracia de compartir entre cinco y seis horas diarias con quien esto escribe. Por favor, no mezclemos unas cosas con otras. Y más aún con la demagogia porque las faltas de ortografía se pueden rastrear en todos los medios de comunicación escritos: locales, regionales, nacionales, internacionales... Me parecen más grave las manipulaciones o invenciones de historias que, en La Voz de Avilés no se producen.
Desde que empecé con esta bitácora llevo escritas unas 53 entradas. Escribo, paso el corrector, releo, si tengo tiempo, por encima, y doy a publicar. No es el mejor sistema para evitar las faltas, pero en este tiempo sólo se han escapado dos graves, lo suficiente para que la gente las comente. No creo que sea nada escandaloso. Hasta el original de La familia de Pascual Duarte cuenta con faltas ortográficas. Además, existe un votón que pone editar, y, si se escapa una falta, recuperas el texto, escribes botón (espero que os deis cuenta del juego y ésta no entre en la cuenta) y ya está. Es más grave la imbecilidad de algunos, como Corbadín, ya que la genética ejerce demasiada fuerza y no existe botón que la frene.

miércoles, 14 de febrero de 2007

La lista de IU

Hace unos días, La Voz de Avilés desveló la lista de Izquierda Unida y la gran incertidumbre: ¿se aplicará la enmienda Wyler o habrá amnistía general? La enmienda Wyler fue una propuesta en una asamblea federal de la coalición que, en pleno anguitismo, fijaba la limitación de dos mandatos en todos los cargos, salvo excepciones que debían ser aprobados por la asamblea. No deja de ser curioso como una idea (la limitación de mandatos) surgida de los republicanos yankis para sacar de la Casa Blanca a Roosevelt tras cuatro victorias en las presidenciales se encardinó con tanto fuerza en la izquierda multicolor española hasta que chocó con la realidad.
Y, por desgracia para nuestra democracia, la realidad son unos partidos políticos con escasa militancia y cuadros difíciles de formar. En ese sentido, desperdiciar la experiencia de gestión es un lujo. Aunque también está el debate de las ideas. Y, en ese debate, entre la coherencia y la realidad se encontraban los chicos de IU sin querer perder el idealismo.
De los cuatro concejales, tan sólo Rosa Fernández se encontraba en condiciones de repetir pues está en su primer mandato. Juan José Fernández irá hacia el tercer mandato y medio (entre a mitad para que la transición no fuese muy dura) y Purificación García cumplía al igual que Rañón.
IU aspira a seguir gobernando y tratar de mejorar su posición. En esa situación, prescindir de la experiencia de gestión se antoja un precio muy caro. Además, está otra pregunta: ¿con qué criterio se selecciona? Los cuatro concejales han hecho una buena labor, pueden presumir de la aplicación de su programa electoral en un grado importante. Si es por el tiempo, las papeletas apuntan a Juan José Fernández, pero éste representa a la minoría no PCA de la asamblea y la pluralidad es uno de los valores internos de la coalición. Así que, finalmente, se optó por el pragmatismo con la esperanza de que la renovación, la entrada de nuevos concejales, venga por los resultados electorales de dos formas.
La más natural es el incremento de representación. En IU no ven lejano el quinto concejal: hace cuatro años quedaron a 15 votos. Además, en el caso de mantenerse en el gobierno del Principado, alguno de los concejales locales podría trasladarse a Oviedo, con lo que la lista se correría de una forma menos traumática.
En el peor de los escenarios, una mayoría absoluta, bien socialista o popular, que los apartarse del gobierno, gozarían de tiempo suficiente para renovarse y cambiar las caras del grupo municipal.

martes, 13 de febrero de 2007

Correspondencias

Me escribe X desde Madrid:

"Nunca la libertad de expresión estuvo tan amenazada como en estos momentos. En unos años, sufriremos la crisis de credibilidad que sufrieron los media americanos desde la década de los 70 y que aún no han superado del todo. Espero que en provincias estéis mejor por aquí. Las redacciones se han convertido en un coladero de inútiles,trepas y aspirantes de políticos. La gente joven sólo se preocupa por el dinero y su formación presenta lagunas que dejan bastante que desear. Lo de TeleMadrid puede ser broma al lado de lo que se avecina y la purga de Televisión Española acojona a más de uno. En los consejos de redacción cada vez hablamos menos de periodismo y más de conspiraciones y facturación publicitaria.

Nunca he sido pesimista, pero ahora comienzo a tener motivos. Deberíamos retomar esa idea del hotel rural".

lunes, 12 de febrero de 2007

Conversaciones

-Buenos días, Pilar.
-Buenos días Fernando.
-No me gusta nada tu cartel de precampaña.
-¿Además de las críticas del PP?
-Además de las críticas del PP, no me gusta la foto. Da impresión de un montaje, deberías buscar un diseñador mejor.
-No es un montaje, es efecto del teleobjetivo.
-A mí me da esa impresión. Y no me gusta.
-Pues a mí si me gusta.

(...)
-Buenos días Manolo.
-Buenos días Fernando.
-No me gusta nada tu cartel de precampaña.
-Pero no está hecho con dinero público, que no somos socialistas. Lo pagamos nosotros, los del PP.
-No, si no me refiero a eso, si me refiero a tu foto.
-Pues a mí me gusta.
-No es que, de natural, seas un bradpit, pero es que la foto no te hace justicia. Da miedo. Las madres ya dicen a los niños: si no comes todo, te llevo a ver el cartel de Manolo Peña.
-Eres un exagerado.
-Que no, Manolo, que no. El fiscal de Menores ya está pensando en intervenir.
-A mí me gusta. Es la imagen de un liderazgo sereno, con sus proyectos para la ciudad, una imagen de ilusión para el futuro.
-Pues a mi me da miedo.

(...)
-Buenos días, Fernando.
-Buenos días, Fernando.
-Aún no he visto tu cartel de precampaña.
-Es que no lo encontramos.
-¿El qué?
-Una valla suficientemente grande para mi foto.
-Ahhh, igual adelanto mi marcha al Cerillero.
-Buena elección, desde allí tendrás una buena perspectiva para verlo.

domingo, 11 de febrero de 2007

De viajes por la red

Este domingo de medio agua y descanso resulta ideal para un largo paseo por la red, viendo bitácoras amigas y descubriendo algunas.
Una entrada obligatoria es la de Annie Christiansen (http://anniechristian.blogspot.com/) Su blog fue el primero que leí con frecuencia y, a base de hablar con ella tomando cafés por Avilés, terminé por lanzarme a este universo. A ella le sigo preguntando mis dudas. Suele recomendar páginas muy interesantes, sobre todo en temas de diseño. Hoy enlaza con Luz Casal (www.luzcasal.es), que se está recuperando de un cáncer de mama y da un gran testimonio. Ánimo Luz, sabiendo que tu aliento es el de muchas mujeres que sufren idéntica enfermedad.
Hace unos días, Annie recomiendo dos blogs muy interesantes: Evasèe (http://weblog.evasee.com/) y The Secret Garden (http://secretgarden-5piaget5.blogspot.com/). Los dos de diseño, muy guapos; absolutamente recomendables. Por lo que voy leyendo, me encuentro mejor en el segundo que en el primero, pero es una cuestión de gustos.
Uno también sale de exploraciones y se encuentra bitácoras tan divertidas como el Diario de una cincuentona de Cris (http://diariodeunacincuentona.blogspot.com/) Cris es gaditana y va contando su vida con la gracia que sólo tienen en Cádiz. Igual es un tópico, pero yo me rio muchísimo cuando la leo. Actualiza una vez por semana y, con una copita de fino al lado, es una visita totalmente recomendable. Leer el post dedicado a su gato y el hombre con el que comparte legalmente la vida y me dais vuestra opinión.
La masonería es un tema que genera ríos de tinta, leyendas e interesa a mucha gente. Tanto me interesa que llegué a la barbaridad de leer el libro de César Vidal sobre el tema y que da miedo por las fobias e ignorancias con las que escribe. Desde dentro de la masonería, Víctor Guerra cuenta la historia y abre un montón de enlaces en su bitácora (http://asturmason.blogspot.com/) cuenta con bastantes enlaces para recibir luz sobre ese movimiento. Jacinto, un compañero de la facultad, me envía la conexión con http://anfgou.blogspot.com Una situación de emergencia que aún no se ha ganado las portadas de los medios pero sí unos cuantos niños muertos por una enfermedad que, por lo que he leído, un centro de salud de nuestra ciudad podría curar sin problemas.
Suficiente para pasar una tarde entretenida.
Un saludo

sábado, 10 de febrero de 2007

Culo, polla, tetas

-Fernando, ¡¡estamos perdiendo audiencia!!
-No es tan grave, jefe.
-Sí, es gravísimo. Has perdido el 50% de entradas de la bitácora. Ya no te lee ni Juan Vega.
-Joder, sí que es grave. ¿Qué hacemos? ¿Estamos perdidos?
-Nosotros no, tú sí; pierdes tu capacidad de influencia en la ciudad. El partido no podrá contar contigo.
-¡Dios mío! Y el piso del Cerillero sin pagar.
-Va a ser tu primera semana en la que no ganas lectores. No perdonamos errores.
-¿Y si cuento la pataleta de Rañón en la exposición de Darío de Regoyos?
-No me jodas, Fernando, que igual se estropea el pacto.
-¿Recordamos la web falsa del San Fernando y lo que decía sobre Peña?
-No me jodas, Fernando, que hay que pactar la reforma del Estatuto e igual estropeas el consenso.
-Ya lo tengo jefe, ya lo tengo.
-¿Funcionará?
-Como la seda. Titulamos y ya va:

Caca, culo, pollas, tetas, coños, lolitas cachondas, jovencitos solos buscan maduros, maduras quieren jóvenes, coñitos salvajes, te voy a comer, universitarias se lo montan en la residencia...

Ya está, a sentarse a esperar y que tío Google nos arregle la audiencia.

viernes, 9 de febrero de 2007

Día del Comercio

La Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (UCAYC) celebró ayer su fiesta anual, el Día del Comercio. Llevan 18 años y me he debido tragar doce, como mínimo. Y, más allá del aburrimiento que me producen cualquier acto institucional, sí hay algo que me alegra es ver cómo año a año, la UCAYC ha ido creciendo. Ayer, con el salón de actos del Palacio de Ferrera lleno demostraron como se puede organizar un acto solemne de forma sencilla. Utilizaron el power point como lo que es, no perdieron el tiempo en auto complacencias. Lo importante era reconocer a una serie de empresas y se encaminó todo a ese objetivo, de forma sencilla y se logró un resultado brillante.
Incluso en lo más difícil, como era la entrega material de los premios. El concurso de escaparates eran quince premiados. Lo que hicieron fue convocar a los quince en el escenario y, una vez en él, se les entregó. Así se ganó agilidad y se resolvió de forma muy brillante.
Me gustó mucho Daniel Quirós en el primer discurso que le escucho como presidente de la UCAYC. Por su importancia en la ciudad, los discursos de los diferentes presidentes de la Unión de Comerciantes siempre se han seguido con atención. Daniel tuvo una intervención muy inteligente. Brindó su colaboración hacia todas las fuerzas, sabiendo que, a partir de mayo, sea el gobierno del color que sea, el comercio seguirá abriendo sus puertas. Ofreció trabajo, trabajo, ideas e ilusión por el futuro. Una actitud más que necesaria, toda vez que se deja la política para los políticos. Una intervención que demuestra que vienen otros tiempos para Avilés y que el discurso de las baldosas tiene menos seguidores que el de las ideas.
El discurso de las baldosas es esa intervención que denuncia los problemas que siempre van a existir: un bache, una canalón roto, una baldosa suelta. Deficiencias que se terminan arreglando, pero que no deben ocupar más tiempo que su anotación en el calendario de trabajo de una brigada ya que en un organismo vivo como una ciudad siempre habrá intervenciones de este tipo.
Frente a esto, el discurso de las ideas se preocupa de analizar los problemas de verdad y buscar soluciones lógicas y factibles para ello. Daniel Quirós, y con él la UCAYC, se apuntan a esta forma de pensar y, así, vuelven a demostrar la madurez de esta organización.

jueves, 8 de febrero de 2007

Salvemos Xivares

Nos pasamos buena parte del verano gritando: ¡Menos cemento, más naturaleza!; vendimos papeletas de Lotería y escuchamos alguna que otra tontería y compañías de esas con las que no vas a pillar billetes de 500 euros. Pero el objetivo lo vale: salvemos Xivares. Los planes de expansión de la Cementera Maseveu (la misma que bloqueó la entrada de competencia en el puerto de Avilés) y el sinsentido de la macroampliación de El Musel (a ver cómo la llenan luego, al menos es lo que se pregunta Manuel Ponga, que algo sabrá de movimientos portuarios), amenazan un pequeño rincón de la costa asturiana donde hemos pasado algunos de los mejores momentos de los últimos veranos y donde esperamos seguir disfrutando con mi nena.
Así que en esa estamos, salvemos Xivares.
Nos enfrentamos a grandes corporaciones, pero tenemos aliados muy poderosos. Como Vicente Álvarez Areces, el presidente ecologista. ¿Acaso no presume del Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA), tan elogiado por la UE? Los planes que están sobre la mesa y que amenazan Xivares vulneran totalmente el POLA. Y, si el presidente ecologista defiende el POLA, también defenderá Xivares. ¿Acaso no denegó el permiso de explotación minera en Salave, abocando al Principado a un proceso judicial que sabe Dios cómo terminará y provocando el cierre de una empresa (200 empleos a tomar por culo) por salvar un enclave natural de valor similar a Xivares? Un hombre coherente tomará, entonces, la misma decisión en idéntica situación. ¿O no? No estamos ante un hombre de palabra, preocupado por el Medio Ambiente y lo que piensan los vecinos.
Salvemos Xivares.
Pst, pst, Fernando, ¿ya sabes quienes son los Reyes Magos?

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