martes, 9 de julio de 2013

Hallazgos gijoneses



No podía ser en otra parte que en Gijón. Lo digo, sobre todo, por el color del portón: el rojiblanco de los equipos locales. Pero, sobre todo, lo que me llamó la atención al pasar al lado del garaje fue el picaporte: el reciclaje de la llave. ¿Cabe mejor forma de entrar en el taller que con una llave?
No sé si es fruto de la casualidad o que algún mecánico con aspiraciones de diseñador convenció al resto de compañeros y socios.
En todo caso, a uno le queda la sensación de que al final, antes de que las ideas lleguen a los diseñadores se encuentran entre la gente, germinando.

lunes, 8 de julio de 2013

Miedo


MIEDO

Miedo a ver un coche de policía acercarse a mi puerta.
Miedo a dormirme por la noche.
Miedo a no dormirme.
Miedo al pasado resucitando.
Miedo al presente echando a volar.
Miedo al teléfono que suena en la quietud de la noche.
Miedo a las tormentas eléctricas.
¡Miedo a la limpiadora que tiene una mancha en la mejilla!
Miedo a los perros que me han dicho que no muerden.
Miedo a la ansiedad.
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo a quedarme sin dinero.
Miedo a tener demasiado, aunque la gente no creerá esto.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y miedo a llegar antes que nadie.
Miedo a la letra de mis hijos en los sobres.
Miedo a que mueran antes que yo y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre cuando ella sea vieja,
y yo también.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día acabe con una nota infeliz.
Miedo a llegar y encontrarme con que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar lo suficiente.
Miedo de que lo que yo amo resulte letal para los que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado.
Miedo a la muerte
    Ya he dicho eso.


Raymond Carver, Miedo; en Todos nosotros.
Bartleby Editores, Madrid, 2006
Traducción: Jaime Priede.

domingo, 7 de julio de 2013

El obispo en su laberinto



Los recientes nombramientos en la Iglesia de Asturias evidencia la soledad y el laberinto que atraviesa el titular de la diócesis, don Jesús Sanz Montes, al que, en estos momentos, se le considera que su mayor mérito es haber hecho bueno a su predecesor, don Carlos Osoro. Osoro terminó solo y se esperaba que Montes conectase con el clero, algo que hasta el momento no ha hecho. La diferencia es que ahora el arzobispo está solo y aislado, rodeado de sus palmeros y comenzando a dar bandazos.
Los nombramientos muestran su autoritarismo y falta de diálogo con los implicados. Pero es lo menos grave de lo sucedido.
Más preocupantes es su desconocimiento de la realidad de Asturias. El ejemplo más claro es lo sucedido en Covadonga, donde cuatro canónigos son los responsables de atender el principal santuario de la región. Desde septiembre, tres de ellos deberán atender parroquias del entorno. Son grandes extensiones de terreno, dispersas; lo que obligará a que los sacerdotes se ausenten de la basílica durante toda la mañana de los domingos; los días de mayor afluencia de fieles. La otra opción es que las parroquias queden sin asistencia. ¿Brillante, verdad?
A ello se une la ausencia de criterios en los cambios. Se jubila a un sacerdote de 81 años y, a otro de 86 años, se le manda para reforzar una parroquia.
De esta manera se entiende el buen lío que se ha formado. Así que sale don Jesús para explicar los criterios y, para sorpresa de muchos curas, miente cuando afirma que hubo diálogo y no imposiciones. Incluso sueltas medias verdades para justificarse para aludir a los recientes entierros de sacerdotes (la información es cierta, sólo que al prelado se le olvidó decir que se encontraban retirados; viviendo en la Casa Sacerdotal, luego su muerte no genera huecos que cubrir).
De esta manera, el arzobispo queda en evidencia ante su clero, sin criterio, ignorante de su diócesis, mintiendo y tratando de manipular.
En un buen laberinto se encuentra don Jesús.


viernes, 5 de julio de 2013

La necesidad de la política




El desprestigio del quehacer político es necesario revertirlo, porque la política es una forma más elevada de la caridad social. El amor social se expresa en el hacer político para el bien común (...) Hoy importa más la imagen que lo que se propone.
Jorge Bergoglio y Abraham Skorka;
Sobre el cielo y la tierra, Debate, 2013


De vacaciones




El tiempo hará justicia a The Beach, una fábula moderna de Danny Boyle sobre la cultura del ocio, el peligro de sacralizar las vacaciones. 
Pienso en ella ahora, cuando comienzo mis vacaciones. ¿Será un tiempo de ocio? No, espero que no. Se acumulan los libros para leer, el tiempo para escribir parece escaso; hay que jugar con Costillina... Las vacaciones representan la huida (temporal) de la realidad cotidiana; de ritmos impuestos y una organización de la vida que no es la buscada, aunque sea la necesaria.
Las vacaciones como forma de reencontrarse con uno mismo.
Felices vacaciones.
Feliz semana.

miércoles, 3 de julio de 2013

El lugar de Dios


No sólo en Dios hay espacio para el hombre; en el hombre hay espacio para Dios (...) En nosotros hay espacio para Dios y esta presencia de Dios en nosotros, tan importante para iluminar al mundo en su tristeza, en sus problemas, esta presencia se realiza en la fe: en la fe abrimos las puertas de nuestro ser para que Dios entre en nosotros, para que Dios pueda ser la fuerza que da vía y camino a nuestro ser (...) Abriéndonos a Dios no perdemos nada. Al contrario: nuestra vida se hace rica y grande.

L'Osservatore Romano, Año XLIV, número 34,
19 de agosto de 2012 

martes, 2 de julio de 2013

Escribir: placer y sufrimiento



Supongo que, en esto de la escritura, sucede como con el mercado: cada uno cuenta como le va en él. No me refiero a hechos objetivables, como pueden ser el número de ejemplares vendidos; la facilidad para editar incluso otros sujetos a polémica, como puede ser el hecho de recibir o no un premio; incluso de ser candidato. Conozco a más de uno que han vivido años a costa de haber sido citados en un concurso (eso sí de importancia) sin más trascendencia de haber sido eliminados por todo el jurado salvo el proponente, que era su amigo.
Uno se refiere al mero hecho de escribir: a la escritura. Como escritor me gusta mucho leer las poéticas de otros autores. Y haylos que hablan de sufrimiento ante el papel; pero también lo contrario. Y, casi siempre, trabajo, porque una obra de cierta calidad necesita más sudor que inspiración.
Cuando uno reflexiona sobre el tema llega a un dilema. Por una parte, escribir es un placer: el primer momento, cuando llega la idea virgen y se pule; cuando crecen los personajes o se desarrolla el poema.
Pero luego, al terminar esa parte, empieza el sufrimiento: el dolor de la corrección. Descubrir que ese elemento que tanto te gustaba lo debes suprimir; encontrar fallos técnicos que no logras superar; darle vueltas a un momento, ese verso que no cuadra... 
Sí, placer y sufrimiento.

lunes, 1 de julio de 2013

El enigma de la frontera


La frontera es un territorio enigmático, la colisión de dos mundos, el límite. Y me atrevo de calificar de fronteriza esta novela de José Jiménez Lozano: Un hombre en la raya (Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona 2000)
La raya es la frontera entre España y Portugal, lugar importante en la peripecia vital de César Lagasca, el protagonista de esta novela. Pero también vive otras fronteras, la situada entre la paz y la guerra, entre modernidad y tradición... Junto con Lagasca, los verdaderos protagonistas del libro son los habitantes del pueblo de Atajo, que sufren en primera persona los planes del progreso que Lozano fustiga por deshumanizar a la sociedad, por perder de vista al hombre. 
José Jiménez Lozano es un humanista. El hombre es la referencia del mundo y olvidar lo, y olvidar su naturalez, conduce a una sociedad deshumanizada, vacía, sin sentido. 
Son los peligros que denuncia Lozano con una prosa donde mima el español que adorna con un amplio vocabulario castellano.


viernes, 28 de junio de 2013

Lo importante es la actitud


No es la primera vez que Costilla me comenta que tengo el blog hecho un desastre y que debería cuidar un poco más su imagen. Seguramente, le respondo, pero Archipiélago es como su dueño, feliz con independencia de lo que digan los demás. Y, en ese desastre de cosas que pongo y voy quitando, he comprobado la existencia de dos contadores diferentes de visitas.
Y, aunque ambos coinciden en que hay pocos visitantes, existe una notable diferencia. Cuando el contador a marca sus mínimos, los datos del b son máximos. Y al revés.
Así que, cuando me acerco a ver la audiencia, no tengo más que mirar los dos y quedarme con los datos que más agradece mi autoestima. 
O sea, que al final lo importante es la actitud.

Photo: http://www.todoblogger.com/2011/07/agregar-un-contador-de-visitas-para-el-blog.html

Música para muy pobres

La primera vez que colgué una canción de Cat Power era agosto y hacía calor. Hoy, aunque en julio, pero también con calor, recupere la misma intérprete y, casualidad, la misma canción. Ya lo dijo Ángel González: "Sólo los muy pobres se bañan dos veces en el mismo río". Seguramente, la cita no es literal, pero sí la idea.
Y, como hablamos de ríos, mejor escuchar algo de la mar, aunque sea el morir, pero que es donde todos, o al menos un servidor, le gustaría estar con este tiempo. 
Feliz semana a todo el mundo.

jueves, 27 de junio de 2013

Esperando la dimisión de Montoro


De la misma manera que en la Roma Clásica el panteón dedicaba un espacio al Dios desconocido, el gobierno de España debería tener un ministerio libre (no es necesario que cuente con funcionarios) para el ministro desconocido: el que asuma las responsabilidades políticas de su gestión.Nuestro país no es lugar de dimisionarios. El sacrificio de nuestros próceres alcanza cotas insospechadas, me atrevería a definir de martiriales.
Es ya un clásico citar la dimisión de Antoni Asunción, el ministro socialista de Interior después de la huida de Luis Roldán; asumiendo la responsabilidad política de una mala gestión técnica.
El paralelismo es perfecto con la situación que actualmente vive Cristóbal Montoro. El error en la identificación de la Infanta Cristina es gravísimo, no por ser Infanta, sino por contribuyente. Su gravedad es tal que, además de aclarar lo sucedido y depurar las responsabilidades que se deban depurar, exige una responsabilidad política. Y no es suficiente pedir perdón a los afectados. Debe dimitir. Así, con todas las letras; a pesar de su buena gestión. O, precisamente, por su buena gestión. Nos toca esperar la dimisión de Montoro, aunque sea sentados porque, como sucede en España, estas peticiones suelen ser vanas.

miércoles, 26 de junio de 2013

La delgada línea del diseño


No importa la ciudad ni la calle donde se encuentra el portal de la imagen. Lo más interesante es el gigantesco picaporte de la puerta, un modelo que no resulta difícil de encontrar, según comprobé más adelante. Pero no es el caso.
Lo que me llamó la atención fue su forma, parecida al número seis, que es el número del edificio. ¿Un juego del arquitecto? Ni el diseño del inmueble ni la ubicación invitaban a pensar en ello. Todo lo más, la mirada del que esto escribe. Además, de querer poner un seis, lo hubiese puesto de verdad. No un juego de nubes. 
Posteriormente, encontré ese picaporte en otros edificios, con lo que me reafirmé en la teoría de la mirada. Lo que me llevó a pensar en la delgada línea que separa el diseño de lo que no, lo especial de lo vulgar; lo sencillo, pero también complejo (por lo poco que se hace) que resulta pensar las cosas con cuidado y buscar lo más hermoso y lo más útil, que suele coincidir...

Caray, para lo que dan las puertas.
¡¡Y los picaportes!!

martes, 25 de junio de 2013

La fascinación de Nooteboom


Cuando pienso en mis lecturas, veo un caos y un desorden que sólo entiendo por mi propio caos aunque no impide la felicidad. Mokusei!-El buda tras la empalizada fue mi primera lectura de Cees Nooteboom. Editado por Siruela, con traducción de Julio Grande, son dos novelas cortas ambientadas en el Lejano Oriente. Mokusei! nos lleva a Japón, a una historia de amor imposible; El buda tras la empalizada recorre Tailandia.
En ambos textos, Nooteboom muestra su maestría para describir ambientes con unas pocas palabras. Explica la fascinación de Japón en muchos occidentales con un poco más de un párrafo. Algo que, para otros, resulta imposible. El bullicio callejero de Bangkok lo traslada a la habitación donde te encuentras con un par de frases. Son relatos cargados de vida, de olores, de colores. Relatos que puede convertir a cualquier lector en un seguidor de Nooteboom. 
Al menos, fue mi caso.


La guerra de los mundos


El fin de semana era perfecto. Lo había planeado desde hacía tiempo, pero el viernes comenzó a truncarse. A eso de las cinco y media de la mañana, unos gritos nos avisaron que Costillina estaba enferma. Después de una noche de vómitos, de recoger bilis en la mano y de calmar dolores, la pediatra diagnosticó: "Un virus". Así se explicaba la enfermedad de Costilla. Los primeros planes comenzaban a cambiarse.
El sábado, el virus se encontraba en casa y prolongo su estancia en mi cuerpo. De enfermero a enfermo; conocer los dolores que había intentado calmar; notas en mi garganta el vómito que había limpiado horas antes. Todo se iba al garete.
El domingo, el virus seguía disfrutando de la hospitalidad de la familia y uno, convaleciente, pensaba en que, como en La guerra de los mundos, todos mis planes, mis ideas y objetivos se habían ido al traste por unos virus de nada. Y eso que no aspiraba a conquistar el mundo.
Por suerte, el maestro Sarapo cuenta alguna de las cosas de las que no pude disfrutar.


Photo:http://www.cosmonoticias.org/wp-content/uploads/2012/10/guerra-de-los-mundos-thunder-child.jpg

jueves, 20 de junio de 2013

Lecciones de un fracaso en Twitter



Hace tiempo intenté escribir ficción a través de Twitter. Esto de escribir una novela en Twitter no es nuevo. Una simple búsqueda en Google demuestra que ya son varios los intentos.
La limitación del microbloing es que los apuntes sólo pueden tener 120 páginas como máximo. El reto de escribir es conseguir frases que, por sí solas, tengan algún sentido y al tiempo sean coherentes con las demás piezas del texto. En cierta manera es como construir un puzle donde cada pieza por sí sola ya tiene un sentido. Además, las frases se pueden perder en la corriente sin fin que es el propio Twitter. Me parecía, y todavía me parece, muy apasionante.
En su momento escribí lo siguiente:

Amanecer

  • No le llevó mucho tiempo pensarlo, pero el uno de febrero decidió desaparecer, huir, cambiar de vida, dejar atrás todos sus recuerdos.
  • Miró a la izquierda y a la derecha, buscó arriba y abajo para comprender todo lo que tenía, lo que necesitaría y aquello que olvidaría.
  • Lo primero que borraría era su nombre. Su nombre era ella, pero la ella pensada por otros, la ella de otros de besos. No quería ser ella
  • Quería ser otra, queria ser cómo siempre había soñado. Ser yo y para alcanzar el yo cambiaría su nombre. Sería Carmen. Siempre le gustó
  • Ese nombre. Ya no será llamaría más Luisa. Luisa era el pasado, Luisa ya no existía. Lo dijo en su casa, lo aseguró en su trabajo.
  • Mo respondería a las llamadas con el nombre de Luisa, Luisi, el diminutivo cariñoso; no atendería al teléfono, ni se giraría en la calle.



La historia no avanzó. La gran lección de twitter fue la necesidad de claridad en el emisor. Por mucho que cada tuit fuese acompañado por la marca (hastag) #novela, u otra, se perdían entre otros mensajes.
Pero el reto está ahí. Seguramente al alcance con alguien con capacidad, talento y notoriedad para mantener al tiempo un perfil dedicado exclusivamente a este reto.



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