martes, 8 de marzo de 2011

¡¡¡Sois unos sinvergonzones!!!

A principios del siglo XXI, un grupo de periodistas que trabajan en diferentes medios de Avilés y comarca decidieron unirse y crear la Asociación de Profesionales de Avilés y Comarca. Desde entonces, entre sus actividades se encuentra organizar una gala anual el Viernes de Antroxu en la que se homenajea a los compañeros jubilados y se entregan los premios Don Carnal y Doña Cuaresma. Uno fue amablemente invitado a la cita del viernes pasado y, aunque no es socio, allí me presenté en cuanto que pude en el Plaza's, el local de la plaza del Carbayedo donde se celebró.


Asistentes a la fiesta, la cámara de mi móvil no da para más.


Allí me presenté previa autorición de Costilina, leído el informe favorable de Costilla, porque los homenajes que se hacían me obligaban a ir y aplaudir. Después, viendo mi feroz pasión con el móvil, y ante los ruegos de Javier Modroño de que tuietease, le prometí una crónica que aquí está. Dos de los homenajes fueron para antiguos compañeros en La Voz de Avilés.



Puche, de espaldas

Por edad, la mía, me tocó a conocer al Puche mayor, siempre dispuesto a traer fotos para deportes y sorprenderte con mil y un anécdotas. Tan pronto te contaba un recuerdo de la División Azul que te hablaba de un combate de lucha libre o te narraba con todo detalles un rescate submarino o cientos de anécdotas en campos de todos los deportes asturianos. Voluntarioso y amable, sólo se mostraba intransigente con la mezquindad. Con Puche era fácil aprender que, lo realmente importante, son las personas y lo demás siempre queda en un segundo plano.
Puche no esperaba el homenaje que se preparó con todo el cariño del mundo, cómo no podía ser de otra manera. Sus primeras palabras nominan (¿cómo es posible que en una fiesta de periodistas se empeñen en torturar al idioma con ese anglicismo?) este apunte: "Sois unos sinvergonzones", dicho con cariño y aprecio, porque, de lo contrario, los presentes seríamos unos sinvergüenzas y allí no había.

Puche saludando al respetable.


El segundo homenaje fue para otro compañero de La Voz de Avilés: Rafa González, al que conocí él cuando usaba bigote y trabajaba en el ofset y uno era un pipiolo estudiando la carrera de Periodismo.


Rafa, no estaba dormido, fue el flash


Como a toda la plantilla de La Voz de Avilés, la vida laboral de Rafa González sufrió un giro cuando El Comercio se convirtió en el accionista mayoritario de la empresa editora. En su caso, el cierre de la rotativa le obligó a convertirse en fotógrafo. Recuerdo las primeras cámaras: unas canon que parecían vendidas por el enemigo. Y de la noche a la mañana, Rafa comenzó a patearse la calle y a buscar las mejores imágenes.
Rafa superó el reto de forma  brillante. Su buen carácter le permitió ganarse el cariño de todos los compañeros de la profesión y aprender con ellos.
No se puede hablar de Rafa sin referirse a su carácter bonachón y, al tiempo, siempre gruñiendo; pero, sobre todo, bueno. Una bondad que le abría mil y una puertas. Y con él a nosotros. No había sitio al que fuésemos donde no fuese conocido y bien recibido. Y, los que íbamos con él.
La actual crisis económica forzó su prejubilación. Él, ahora, disfruta de la vida, del vino de media mañana y del tubús. Nosotros lo añoramos porque es una esas ausencias que dejan algo más vacías las redacciones.

"No es para tanto, algo de una epidemia". (Doctor House)



El tercero de los homenajes recayó en Menchu Villa, retirada de la Cadena Cope donde fue uno de sus símbolos durante muchos años. En la época dorada de la programación local en las radios, para muchos avilesinos Menchu era uno de los símbolos de que sintonizaban su emisora. La elegancia de su voz convertía escuchar la radio en un placer.



Perdón, Menchu, por una foto tan mala.
A su izquierda, el davidbeckam del periodismo avilesino


Como todos los homenajeados, Menchu recibió una estatuilla de la Escuela de Cerámica y se proyecto un emocionante video muy currado por la gente de la Asociación. Incluso se vió al tipo de ese boina que sale en Cazadores de misterios en uno de ellos. Pero, lo que es más importante, recibió el cariño de todos los que estábamos allí.


"No soy el único de mi equipo, pero en mi equipo soy único".
(Doctor House)

Pero la fiesta no terminó ahí. Se entregan, además, los premios Don Carnal y Doña Cuaresma, para reconocer a la fuente informativa más accesible y la menos durante el año. Se eligen en una votación entre los integrantes de la Asociación.
El premio Doña Cuaresma recayó en Natalio Grueso, director del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer. A pesar de estar invitado, no acudió a la fiesta por compromisos previos. Otro de los aspirantes que no pudo acudir fue Pilar Varela, alcaldesa de Avilés. Sí se sumó al sarao Manuel Docampo, presidente de la Autoridad Portuaria, que, en sun condición de finalista, recibió un cactus.


Prometo que es Docampo

Natalio Grueso recibirá en su despacho el premio, una estatuilla de Favila y una caricatura firmada por Christian Barcht, seguramente habré escrito mal tu apellido, así que te pido perdón. Personalmente, premio que el premio es injusto con Natalio Grueso, pero merecido por la mala gestión de la comunicación que viene haciendo el Centro Niemeyer.


La caricatura que recibirá Natalio Grueso

El premio Don Carnal contó también con tres aspirantes. La recompensa era similar en lo material y diferente en lo espiritual. Al final, el galardón se lo llevó Constantino Álvarez, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Avilés y su candidato a la alcaldia que se impusó a Jesús Villanueva, decano de los fiscales de Avilés, y el gerente de Lonja Avilés, que no recuerdo como se llama. El hombre bala entregó el premio al vencedor. De haber podido votar, lo hubiese hecho por Villanueva, pues me parece que tiene más mérito su actitud abierta hacia los medios de comunicación en un estamento como el judicial tradicionalmente reacio al trato con la prensa.


Constantino, en su primera victoria de 2011

Constantino Álvarez fue recibido con aplausos de presidente, presidente. Y no dudó en pronunciar unas pequeñas palabras: "Muchas gracias, hoy no es el momento de grandes discursos, es el momento de pasarlo bien. Os doy las gracias y os aseguro que no cambiaré..."
"Huyyyyyyyyyy, así empezó Zapatero", se escuchó entre el público provocando la carcajada general y el fin del discurso de Tino.
Pero hubo más.

Una ovación al autor de las caricaturas

Y es que, además del pincheo y las confidencias a medianoche, no podía faltar la foto de familia con los premiados. Villanueva recibió una flor por su amabilidad. El gerente de Lonja Avilés no pudo acudir por motivos de trabajo.


Para el recuerdo


Y , de lo que pasó después, se dará cuenta en otras bitácoras más secretas y confidenciales.


La grada joven


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