miércoles, 4 de agosto de 2010

No me gusta el Cristo de Dalí


No me gusta el Cristo de Dalí. No quiero decir que sea un mal cuadro, ni que Dalí sea un pésimo pintor. Hablo de gustos, de una apreciación personal. Se dice que sobre gustos está todo escrito y es una gran mentira, porque sobre gusto se escribe a diario. Se escribe hoy y se escribirá mañana. Y lo que se escribirá mañana significa que no hay todo escrito, sino que aún queda por escribir.
Pero, a lo que vamos, no me gusta el Cristo de Dalí porque no es mi Cristo. Mi Cristo es Dios hecho hombre; un Dios hecho tan humano que sufrió por todos los hombres, por el perdón de toda la humanidad. No veo a ese Cristo en el cuadro, sino que encuentro a un Mesías sobre lo humano, contemplado no desde nuestra perspectiva (que no alcanzamos a superar las llagas de sus pies), sino la de un Dios que mira a todo desde la distancia y, desde esa distancia, no pudo enviar a su Hijo, que llegó del Amor. Es un cuadro agnóstico de un ateo, o un cuadro ateo de un agnóstico. Pero no veo una obra de un creyente, no me expresa ninguna verdad de Fe. Por eso no me gusta el Cristo de Dalí.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails