lunes, 16 de marzo de 2009

La grandeza de Benedicto XVI

Existen dos formas de vivir la Iglesia. O dejándose llevar por nuestra humanidad, o entregándose al Espíritu Santo (Annie, por favor, no me sigas leyendo que igual te enfadas). Por el primer camino, todo será un rosario de espinas, peleas y ambiciones, luchas intestinas, guerracivilismo y odio. Por el segundo, nuestros fallos serán sanados y la marca del amor nos permitirá hacernos mejores.
Viene todo esto a cuenta de la carta de Benedicto XVI sobre la ex-comunión de los obispos lefebrianos y la polémica que, en su momento, se generó. Aquí os dejo el enlace por si os interesa leerla. El documento ha generado un gran revuelo, ya que, en una persona que dispone de toda la autoridad, incluso de la infabilidad, reconoce sus errores y comparte con todo el mundo su pensamiento.
¿Debilidad? No, la fortaleza del Espíritu Santo que, en este tiempo de Cuaresma (desde luego que no es casualidad) nos llama a la fraternidad, al amor de unos con los otros. Benedicto XVI demuestra, una vez más, su grandeza intelectual y espiritual.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails