jueves, 1 de mayo de 2008

Maldita curiosidad

Rueda de prensa de Bernat Soria para explicar la crisis del aceite de girasol. Uno recuerda el síndrome de la colza como uno de esos episodios de terror colectivo vivido en la infancia. No es de extrañar que en nuestro país, todo esto de las alarmas sanitarias se viva con una inquietud generalizada.
Más aún cuando este episodio se inició el viernes anunciando la retirada de todo, sí todo, el aceite de girasol. Así que llega el ministro y empieza el autobombo, el onanismo intelectual sin desvelar las dudas que aún pueden existir: ¿llegó ese aceite a las conserveras? ¿qué marcas se pueden consumir sin riesgo? ¿desde qué fecha circuló el aceite adulterado? ¿qué hacer en caso de consumo de ese producto? Las preguntas normales que se formula cualquier persona sensata.
El ministro de Sanidad no responde y, un subalterno, el presidente de la Agencia de Seguridad Alimentaria, de nombre Félix Lobo, lanzó la frase que le ha llevado a la gloria: "No estamos aquí para satisfacer las curiosidades de los periodistas".
Así se responde. Ya que no podemos asegurar la seguridad alimentaria, tampoco desvelamos dudas. Ahora bien, si una persona, sea quien sea, convoca a los periodistas y no quiere responder a las preguntas, ¿para qué los cita? ¿No es más fácil enviar una nota de prensa o no decir nada? Claro que, entonces, Félix Lobo no disfrutaría de su minuto de gloria ni mostraría las vergüenzas de un gobierno que no cesa a una persona con ese talante.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails